Noticias y Novedades
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    El domingo 5 de junio, debido a las elecciones, el horario de misas ser谩 el siguiente: 7.30 de la ma帽ana, 5.30, 6.30 de la tarde y 7.30 de la noche.
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    (Para leer la noticia, hacer click en el t铆tulo) La Comunidad de Vida Cristiana (CVX) Per煤, asociaci贸n cat贸lica internacional, invita a participar en las actividades 鈥淒i谩logos en familia鈥, a cargo de Fernando Vidal, experto espa帽ol en el tema de familia, de reconocida trayectoria internacional. Taller: 鈥淭iempo para la familia" Fecha: Domingo聽12 de junio Hora: de 9 am a 6 pm Lugar: Colegio la Inmaculada Conferencia聽聽 鈥淐ultura del Coraz贸n: La nueva pastoral de familia del Papa Francisco鈥 Fecha: Lunes聽13 de junio Hora: 聽聽7 pm
    Lugar:聽 Auditorium de la Parroquia de F谩tima Las inscripciones est谩n abiertas hasta el 3 de junio. Mayor informaci贸n al correo This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it o al tel茅fono 940 100 815
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    (Para ver la noticia completa, hacer click en el t铆tulo) Las inscripciones para la catequesis de ni帽os de 9 a 10 a帽os, y de 11 a 14 a帽os, tendr谩 inicio el lunes 4 de julio en nuestro despacho parroquial de 9.30 a 11.45 de la ma帽ana y de 4 a 6 de la tarde, con la presentaci贸n de la partida de bautismo del ni帽o. El programa se desarrollar谩 despu茅s de la misa dominical de ni帽os,聽聽de 11:15 a.m. a 12:30 m., a partir del聽14 de agosto. La fecha de la聽Primera聽Comuni贸n es el 8 de diciembre del 2016. El costo de la inscripci贸n es de S/. 30.00 y se requiere contar con el compromiso de los padres en el acompa帽amiento de los ni帽os en las casas聽聽y con el apoyo en las actividades especiales que puedan ser indicadas durante el programa. Nota: El cupo m谩ximo de participantes es de 40聽聽ni帽os.
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    (Para leer la noticia completa, hacer click en el t铆tulo) Si te vas a casar, te invitamos a inscribirte en las pr贸ximas charlas pre-matrimoniales que ofreceremos los jueves 2, 9 y 16 de junio de 7 a 9 de la noche. Para poder asistir debes venir a nuestro despacho, dar los 聽nombres completos de cada uno de los novios y 聽cancelar S/. 60 por pareja. Te esperamos.
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    (Si desea ver la noticia completa, haga click en el t铆tulo) En este A帽o de la Misericordia, respondiendo a la invitaci贸n del Papa Francisco, 煤nete a nuestra campa帽a de apoyo a las Obras de Misericordia 聽que iniciaremos el domingo 15 de mayo con la recolecci贸n de medicinas, art铆culos de aseo y alimentos no perecibles.
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El manuscrito m谩s antiguo de los Ejercicios Espirituales ha sido restaurado. Acompa帽ado de anotaciones a mano de Ignacio de Loyola, el manuscrito fue presentado en una conferencia de la Universidad Gregoriana en Roma. Melania Zanetti de la Universit脿 Cattolica del Sacro Cuore explic贸 el minucioso proceso de la restauraci贸n del manuscrito. El proyecto fue financiado por la Fundaci贸n Gondra-Barandiar谩n de Getxo, de Vizcaya, 聽una provincial del Pa铆s Vasco. La restauraci贸n fue dise帽ada por Carlo Federici del Ca 'Foscari de la Universidad de Venecia y el 鈥淰atican School of Library Science鈥. La restauraci贸n聽 fue encargada por el Archivum Romanum Societatis Iesu donde el manuscrito se encuentra ahora protegido. (Fuente: Noticias Curia Jesuita de Roma) Fuente: Noticias para los amigos/Jesuitas del Per煤/jesuitas.pe https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/1548815259b04cc1
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El Voluntariado MAGIS viene desarrollando Talleres de Formaci贸n en Lima y provincias sobre temas como liderazgo y el manejo de conductas para mejorar la capacidad de trabajo y colaboraci贸n. El domingo 24 de abril se desarroll贸 el taller de formaci贸n sobre el tema del acompa帽amiento a voluntarios y la identidad ignaciana del MAGIS. Al mismo tiempo se dieron pautas sobre c贸mo trabajar con ni帽os y ni帽as en situaci贸n de vulnerabilidad. Este taller fue dirigido por el P. Miguel Arrieta SJ y la coordinadora nacional del voluntariado MAGIS, la Srta Sonia T谩vara. Talleres similares se han desarrollado en Arequipa y Ayacucho. Por otro lado el s谩bado 30 de abril se realiz贸 el primer taller de capacitaci贸n del semestre para voluntarios de Lima. El tema fue 鈥淢anejo de conductas: c贸mo reaccionan los ni帽os y qu茅 hacer鈥, a cargo de la psic贸loga Kathleen Siu. Estos talleres de capacitaci贸n buscan brindar herramientas a los j贸venes voluntarios que trabajan con ni帽os en situaci贸n de vulnerabilidad en siete zonas de Lima. Habr谩 en total seis talleres a lo largo de todo este a帽o. (Fuente: P. Miguel Arrieta SJ) Fuente: Noticias para los amigos/Jesuitas del Per煤/jesuitas.pe https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/1548815259b04cc1
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) Los viernes desde del 6 de mayo al 22 de julio, de 7.30 a 聽9 de la noche, el P. Carlos Card贸 SJ ofrecer谩 el curso 鈥淐onociendo a Jes煤s鈥, en el Auditorio de la Parroquia. He aqu铆 la sumilla del curso: Por estar al origen de mi fe cristiana es natural que sienta el deseo o la necesidad de saber m谩s acerca de 脡l. Son muchas preguntas que se nos plantean: 聽驴Qui茅n fue Jes煤s? 驴De d贸nde vino? 驴Es posible hacer un perfil聽 de su persona? 驴Qu茅 impacto produjo en quienes lo conocieron? 驴C贸mo se entendi贸 茅l a s铆 mismo? 驴Cu谩l fue la originalidad de su mensaje? 驴Qu茅 significa su llamada a seguirlo? 驴Por qu茅 lo mataron? 驴Ah铆 acab贸 todo?驴Por qu茅 dicen que est谩 vivo? Pero aparte de estas preguntas que han de ser respondidas desde el punto de vista hist贸rico, b铆blico y teol贸gico, lo que m谩s nos interesa, a fin de cuentas, es saber qu茅 puede significar Jes煤s para nosotros en nuestra situaci贸n actual. La inscripci贸n es gratuita. Para mayor m谩s informaci贸n puede acercarse a nuestro despacho parroquial y/o llamar al n煤mero: 446-3119
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    (Si desea leer la noticia, haga click en el t铆tulo) Del mi茅rcoles 27 al domingo 1潞 de mayo j贸venes sacerdotes y hermanos de la Compa帽铆a de Jes煤s se dieron cita en el Colegio de la Inmaculada para desarrollar un taller sobre la lectura de los balances econ贸micos dirigidos por el P. Gerardo Aste SJ, adem谩s de estar presentes en la reuni贸n semestral de neo sacerdotes y hermanos en formaci贸n, a la espera de los 煤ltimos Votos, con la participaci贸n del P. Provincial Juan Carlos Morante SJ. Fuente: Noticias para los amigos/Jesuitas del Per煤/jesuitas.pe: https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/15478a263a0c1030
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    (Si desea leer la noticia, haga click en el t铆tulo) El viernes 29 de abril la Pastoral Universitaria de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM) dirigi贸 La Oraci贸n de Luz para pedir por situaci贸n que vive el pa铆s vecino Ecuador. Participaron de la oraci贸n alumnos de la Ruiz de Montoya, estudiantes jesuitas del Ecuador y sacerdotes jesuitas. Fuente: (Noticias para los amigos/Jesuitas del Per煤/jesuitas.pe): https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/15478a263a0c1030
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El jesuita y poeta estadounidense Daniel J. Berrigan SJ, reconocido activista contra la guerra de Vietnam que le llev贸 a ser encarcelado, falleci贸 este s谩bado en Nueva York a los 94 a帽os, inform贸聽 The New York Times. Su muerte fue confirmada por el reverendo James Martin SJ, sacerdote jesuita y editor general de la revista America, una revista cat贸lica nacional publicada por los jesuitas, seg煤n el diario neoyorquino. El padre Berrigan falleci贸 en Murray-Weigel Hall, la enfermer铆a jesuita en la Universidad de Fordham en el Bronx. El sacerdote jesuita fue reconocido en la d茅cada de 1960 como un intelectual cat贸lico progresista que luchaba en contra de la guerra.
    (Fuente: Noticias La Naci贸n) Noticias para los amigos/Jesuitas del Per煤/ jesuitas.pe: https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/15478a263a0c1030
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    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) El pueblo cristiano siempre ha sentido la necesidad de la mediaci贸n de Mar铆a, 聽canal de la gracia: se multiplican as铆 a lo largo de los siglos las devociones marianas, tanto lit煤rgicas coma populares. Sin embargo, entre las devociones a Mar铆a, con el paso de los a帽os, una se destaca claramente: el Santo Rosario, el ejercicio piadoso por excelencia en honor de la Sant铆sima Virgen Mar铆a, Madre de Dios. ANTECEDENTES HIST脫RICOS En la antig眉edad, los romanos y los griegos sol铆an coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses como s铆mbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra rosario significa "corona de rosas". Siguiendo esta tradici贸n, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas m谩s vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como s铆mbolo de alegr铆a y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recog铆an sus coronas y por cada rosa, recitaban una oraci贸n o un salmo por el eterno descanso del alma de las m谩rtires. ORIGEN Y DESARROLLO En la Edad Media, se saluda a la Virgen Mar铆a con el t铆tulo de rosa, s铆mbolo de la alegr铆a. El bienaventurado Hermann le dir谩: 芦Al茅grate, T煤, la misma belleza. / Yo te digo: Rosa, Rosa禄, y en un manuscrito franc茅s medieval se lee: 芦cuando la bella rosa Mar铆a comienza a florecer, el invierno de nuestras tribulaciones se desvanece y el verano de la eterna alegr铆a comienza a brillar禄. Se adornan las im谩genes de la Virgen con una 芦corona de rosas禄 y se canta a Mar铆a como 芦jard铆n de rosas禄 (en lat铆n medieval rosarium); as铆 se explica la etimolog铆a del nombre que ha llegado a nuestros d铆as. En esa 茅poca, los que no sab铆an recitar los 150 salmos del Oficio divino los sustitu铆an por 150 Avemar铆as, acompa帽adas de genuflexiones, sirvi茅ndose para contarlas de granos enhebrados por decenas o de nudos hechos en una cuerda. A la vez se meditaba y se predicaba la vida de la Virgen. En el s. XIII, en Inglaterra, el abad cisterciense 脡tienne de Sallai escribe unas meditaciones en donde aparecen 15 gozos de Nuestra Se帽ora, terminando cada una de ellas con un Avemar铆a. Sin entrar en una discusi贸n cr铆tico-hist贸rica pormenorizada sobre los detalles del origen 煤ltimo del Rosario en su estructura actual, podemos afirmar que es, sin duda, Santo Domingo de Guzm谩n el hombre que en su 茅poca m谩s contribuy贸 a la formaci贸n del Rosario y a su propagaci贸n, no sin inspiraci贸n de Santa Mar铆a Virgen. Motivo fue el extenderse la herej铆a albigense, a la que combati贸, 芦no con la fuerza de las armas, sino con la m谩s acendrada fe en la devoci贸n del Santo Rosario, que fue el primero en propagar, y que personalmente y por sus hijos llev贸 a los cuatro 谩ngulos del mundo...禄 (Le贸n XIII, Enc. Supremi apostolatus, 1 sept. 1883). A finales del s. XV los dominicos Alain de la Rochelle en Flandes, Santiago de Sprenger y F茅lix Fabre en Colonia, dan al Rosario una estructura similar a la de hoy: se rezan cinco o quince misterios, cada uno compuesto por diez Avemar铆as. Se estructura la contemplaci贸n de los misterios, que se dividen en gozosos, dolorosos y gloriosos, repasando as铆 en el ciclo semanal los hechos centrales de la vida de Jes煤s y de Mar铆a, como en un compendio del a帽o lit煤rgico y de todo el Evangelio. Por 煤ltimo se fija el rezo de las letan铆as, cuyo origen en la Iglesia es muy antiguo. La devoci贸n al Rosario adquiri贸 un notable impulso en tiempos de Le贸n XIII a帽adi茅ndose a las letan铆as lauretanas la invocaci贸n 芦Reina del Sant铆simo Rosario禄. En los 煤ltimos tiempos ha contribuido de manera especial a la fundamentaci贸n y propagaci贸n de esta devoci贸n mariana los hechos milagrosos de Lourdes y F谩tima: 芦la misma Sant铆sima Virgen, en nuestros tiempos, quiso recomendar con insistencia esta pr谩ctica cuando se apareci贸 en la gruta de Lourdes y ense帽贸 a aquella joven la manera de rezar el Rosario. ESTRUCTURA La forma t铆pica y plenaria del rezo del Rosario, con 150 Avemar铆as, se ha distribuido en tres ciclos de misterios, gozosos, dolorosos y gloriosos a lo largo de la semana, dando lugar a la forma habitual del rezo de cinco decenas de Avemar铆as, contemplando cinco misterios -diarios (la costumbre suele asignar al domingo, mi茅rcoles y s谩bado los gloriosos; los gozosos al lunes y jueves y los dolorosos al martes y viernes), rez谩ndose al final de los cinco misterios las letan铆as lauretanas. Juan Pablo II a帽adi贸 el ciclo de misterios luminosos los jueves. Los tres grupos de misterios nos recuerdan los tres grandes misterios de la salvaci贸n. El misterio de la Encarnaci贸n nos lo evocan los gozos de la Anunciaci贸n, de la Visitaci贸n, de la Natividad del Se帽or, su Presentaci贸n en el templo y la Purificaci贸n de su Madre y, por 煤ltimo, su encuentro entre los doctores en el Templo. El misterio de la Redenci贸n est谩 representado por los diversos momentos de la Pasi贸n: la oraci贸n y agon铆a en el huerto de Getseman铆, la flagelaci贸n, la coronaci贸n de espinas, el camino del Calvario con la Cruz a cuestas y la crucifixi贸n. El misterio de la vida eterna nos lo evoca la Resurrecci贸n del Se帽or, su Ascensi贸n, Pentecost茅s, la Asunci贸n de Mar铆a y su Coronaci贸n como Reina. 芦Todo el Credo pasa, pues, ante nuestros ojos, no de una manera abstracta, con f贸rmulas dogm谩ticas, sino de una manera concreta en la vida de Cristo, que desciende a nosotros y sube a su Padre para conducirnos a 脡l. Es todo el dogma cristiano, en toda su profundidad y esplendor, para que podamos de esta manera y todos los d铆as, comprenderlo, saborearlo y alimentar nuestra alma con 茅l禄 (R. Garrigou-Lagrange, La Madre del Salvador y nuestra vida interior, 3 ed. Buenos Aires 1954, 261). Juan Pablo II聽 incluy贸 en el rezo del Rosario los Misterios de Luz, que incluye varias escenas de la vida de Jes煤s que faltaban por considerar: el Bautismo, las Bodas de Can谩, el Anuncio del Reino, la Transfiguraci贸n y la instituci贸n de la Eucarist铆a. INSTITUCI脫N DE LA FIESTA DEL SANTO ROSARIO El 7 de octubre de 1571 se llev贸 a cabo la batalla naval de Lepanto, en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sab铆an que si perd铆an esta batalla, su religi贸n pod铆a peligrar y por esta raz贸n confiaron en la ayuda de Dios a trav茅s de la intercesi贸n de la Sant铆sima Virgen. El Papa San P铆o V pidi贸 a los cristianos rezar el rosario por la flota. D铆as m谩s tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituy贸 la fiesta de Nuestra Se帽ora de las Victorias el 7 de octubre. Un a帽o m谩s tarde, Gregorio XIII cambi贸 el nombre de la fiesta por el de Nuestra Se帽ora del Rosario y determin贸 que se celebrase el primer domingo de Octubre (d铆a en que se hab铆a ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebr谩ndola el primer domingo del mes. J. Ferrer Serrate , M. Garcia Miralles (Ger) Fuente: http://www.primeroscristianos.com/index.php/temas/item/2302-mes-de-mayo-historia-del-rosario
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) Celebramos con j煤bilo los 50 a帽os en la Compa帽铆a de Jes煤s del P. Alfredo del Risco SJ, jesuita y miembro del cuerpo de bomberos voluntarios al servicio de Dios, la educaci贸n y las personas m谩s necesitadas. Ingres贸 a la Compa帽铆a de Jes煤s en 1966, hizo sus dos a帽os de noviciado en Huachipa, sus estudios de Humanidades en Universidad Cat贸lica y sus estudios de Teolog铆a en la Facultad de Teolog铆a de Lima. Luego de su Tercera Probaci贸n ha trabajado en varias 谩reas educativas tanto en el Colegio de la Inmaculada como en los colegios Fe y Alegr铆a, adem谩s ser Brigadier General CBP del Cuerpo de Bomberos del Per煤, Ministro de la Comunidad de F谩tima en Miraflores y fundador de la enfermer铆a de los jesuitas del Per煤. Actualmente es Ministro de la Comunidad de San Pedro Canisio y Director de la Enfermer铆a de la Delegaci贸n de las Casas Internacionales de Roma. 聽 Publicado en Noticias para los amigos - Jesuitas del Per煤 - jesuitas.pe Fuente: https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/1538bbdc0271fb3e
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El jueves 17 la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM) inaugur贸 el A帽o Acad茅mico 2016. A las 10:30 am, el P. Provincial Juan Carlos Morante SJ presidi贸 la concelebraci贸n Eucar铆stica en la Iglesia San Lucas. A las 11:30 am, ya en el Auditorio Vicente Santuc 聽SJ, el profesor Hildebrando P茅rez Grande tuvo la Lecci贸n Inaugural: "Jos茅 Mar铆a Arguedas entre el jet y la calandria". Luego, las palabras del Rector, P. Ernesto Cavassa SJ, y la Inauguraci贸n del A帽o Acad茅mico, a cargo del P. Provincial. Despu茅s de la ceremonia, se sirvi贸 un Vino de honor. Fuente: https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/1538bbdc0271fb3e
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    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) La Virgen Mar铆a gastar铆a muchas horas de su d铆a en las labores dom茅sticas Dice San Lucas en su Evangelio que el 谩ngel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret (cfr. Lc 1, 26), a una virgen llamada Mar铆a, para anunciarle que iba a ser la madre del Mes铆as que todos los jud铆os esperaban, el Salvador. Hace unos dos mil a帽os Nazaret era una aldea desconocida para casi todos los habitantes de la tierra. En ese momento la Roma imperial brillaba llena de esplendor. Hab铆a muchas ciudades pr贸speras en las orillas del Mediterr谩neo. El bullicio de mercaderes y marineros inundaba muchas calles y plazas de ciudades portuarias o emporios comerciales. Nazaret, en cambio, era un pu帽ado de pobres casas clavadas en unos promontorios de roca en la Baja Galilea. Ni siquiera en su regi贸n ten铆a una gran importancia. A algo m谩s de dos horas de camino a pie se pod铆a llegar a la ciudad de S茅foris, donde se concentraba la mayor parte de la actividad comercial de la zona. Era una ciudad pr贸spera, con ricas construcciones y un cierto nivel cultural. Sus habitantes hablaban griego y ten铆an buenas relaciones con el mundo intelectual greco-latino. En cambio, en Nazaret viv铆an unas pocas familias jud铆as, que hablaban en arameo. La mayor parte de sus habitantes se dedicaban a la agricultura y la ganader铆a, pero no faltaba alg煤n artesano como Jos茅, que con su ingenio y esfuerzo prestaba un buen servicio a sus conciudadanos haciendo trabajos de carpinter铆a o herrer铆a. La casa de Mar铆a La casa de Mar铆a era modesta, como la de sus vecinos. Ten铆a dos habitaciones. La interior, era una cueva que serv铆a como granero y despensa. Tres paredes de adobe o mamposter铆a adosadas a la roca delante de esa habitaci贸n interior sosten铆an un entramado de ramas, maderas y hojas que serv铆a de techo, y formaban la habitaci贸n exterior de la casa. La luz entraba por la puerta. All铆 ten铆an algunos 煤tiles de trabajo y pocos muebles. Gran parte de la vida de familia se hac铆a fuera, a la puerta de la casa, tal vez a la sombra de una parra que ayudar铆a a templar el calor del verano. Casi todos sus vecinos ten铆an una casa similar. Las excavaciones arqueol贸gicas han sacado a la luz parte del antiguo Nazaret. En las casas se aprovechaban las numerosas cuevas que presenta el terreno para acondicionar en ellas sin realizar muchas modificaciones alguna bodega, silo o cisterna. El suelo se aplanaba un poco delante de la cueva, y ese recinto se cerraba con unas paredes elementales. Posiblemente las familias utilizar铆an el suelo de esa habitaci贸n para dormir. Oraciones de la ma帽ana La jornada comenzaba con la salida del sol. Alguna oraci贸n sencilla, como el Shem谩, y enseguida se iniciaba la dura faena. El Shem谩 es una oraci贸n, tomada de la Biblia, que comienza en hebreo por esa palabra, y dice as铆: 鈥淪hem谩 Israel (Escucha Israel), el Se帽or nuestro Dios es uno solo Se帽or. Amar谩s al Se帽or tu Dios con todo tu coraz贸n y con toda tu alma聽 y con todas tus fuerzas. Guarda en tu coraz贸n estas palabras que hoy te digo. Inc煤lcaselas a tus hijos y h谩blales de ellas estando en casa o yendo de viaje, acostado o levantado. 脕talas a tu mano como signo, ponlas en tu frente como se帽al. Escr铆belas en las jambas de tu casa y en tus puertas鈥 (Dt 6, 4-9). Preparaci贸n de la comida Una de las primeras tareas a realizar cada jornada, despu茅s de la oraci贸n, era la preparaci贸n del pan, alimento b谩sico de cada d铆a. Para eso, Mar铆a, como sol铆an hacer las mujeres, comenzar铆a por moler el grano de trigo o cebada para hacer la harina. Se han encontrado algunos molinos dom茅sticos, de piedra, de la 茅poca de nuestro Se帽or, que se utilizaban para esta tarea. Despu茅s la harina se mezclaba con agua y un poco de sal para formar la masa, a la que se a帽ad铆a 鈥攅xcepto durante la fiesta de la Pascua鈥 una pizca de levadura. Con la masa fermentada se hac铆an unas tortas muy delgadas, o unos panecillos, que se coc铆an en el horno o enterrados en unas brasas, y se com铆an reci茅n hechos. La comida de cada d铆a ser铆a bastante parecida a la que conocemos actualmente en las regiones mediterr谩neas. El pan se part铆a con la mano, sin utilizar cuchillo, y se tomaba solo o con aceite, y acompa帽ado por vino, leche, fruta, y cuando era posible por algo de carne o pescado. La leche se sol铆a guardar en odres hechos con pieles de cabra cosidas, y se beb铆a directamente de los mismos. Lo m谩s probable es que casi siempre al tomarla estuviese 谩cida. De la leche tambi茅n se obten铆an la mantequilla y el queso, que eran alimentos b谩sicos all铆 donde hab铆a ganados, como en Galilea. Otro elemento importante en la alimentaci贸n de aquellas gentes era el aceite. Y tambi茅n se tomaban las aceitunas conservadas en salmuera. El aceite se llevaba incluso cuando se iba de viaje, en unas botellitas planas de arcilla de forma parecida a una cantimplora. Tambi茅n era frecuente beber vino, que sol铆a ser fuerte, y por eso se tomaba habitualmente rebajado con agua, y a veces mezclado con algunas especias, o endulzado con miel. Entre los guisos m谩s habituales estaban los de garbanzos o lentejas. Las verduras m谩s conocidas eran las habas, los guisantes, los puerros, las cebollas, los ajos, y los pepinos. La carne que m谩s se sol铆a comer era la de cordero o cabra, y algo la de gallina. Las frutas m谩s habituales eran los higos, los d谩tiles, las sand铆as y las granadas. Las naranjas, hoy tan abundantes en aquella zona, todav铆a no eran conocidas en la Galilea en la que vivi贸 Santa Mar铆a. Antes de comer cada d铆a, se sol铆an recitar unas oraciones para dar gracias a Dios por los alimentos recibidos de su bondad. La bendici贸n de la mesa se hac铆a m谩s o menos en estos t茅rminos: 鈥淏enditos seas, Se帽or, Dios nuestro, rey del Universo, que nos has dado hoy para comer el pan, fruto de la tierra鈥. Y se respond铆a: 鈥淎m茅n鈥. Transporte del agua y lavado de la ropa Para la preparaci贸n de la comida, un trabajo duro que era necesario realizar cada d铆a era el transporte del agua. La fuente de Nazaret estaba a cierta distancia, algo m谩s de quince minutos andando desde las casas de la aldea. Posiblemente Mar铆a ir铆a all铆 cada ma帽ana a llenar su c谩ntaro, y regresar铆a a su hogar carg谩ndolo sobre la cabeza, como es costumbre en la zona, para seguir su trabajo. Y algunos d铆as tal vez tuviera que volver a sus inmediaciones en otros momentos del d铆a, para lavar la ropa. La ropa que tendr铆a que lavar Mar铆a ser铆a la que utilizaban ella, Jos茅 y Jes煤s. La vestimenta habitual estaba compuesta por un vestido o t煤nica interior, amplia, que sol铆a ser de lino. Ca铆a hasta las rodillas o pantorrillas. Pod铆a ser sin mangas o con mangas hasta la mitad del brazo. La t煤nica se ce帽铆a al cuerpo con una especia de faja, hecha con una franja larga y ancha de lino, que se enrollaba varias veces alrededor del cuerpo, pero no siempre ajustada de modo liso, sino que en algunas de esas vueltas se formaban pliegues, que pod铆an utilizarse para llevar el dinero. Sobre la t煤nica se llevaba el vestido exterior, o manto, de forma cuadrada o redondeada, que habitualmente era de lana. La mayor parte de los d铆as de Mar铆a fueron, sin duda, totalmente normales. Gastaba muchas horas en las tareas dom茅sticas: preparaci贸n de la comida, limpieza de la casa y de la ropa, e incluso ir tejiendo la lana o el lino y confeccionando la ropa necesaria para su familia. Llegar铆a agotada al final del d铆a, pero con el gozo de quien sabe que esas tareas aparentemente sencillas tienen una eficacia sobrenatural maravillosa, y que haciendo bien su trabajo estaba realizando una tarea de primera magnitud en la obra de la Redenci贸n. Escrito por聽 Francisco Varo S谩bado, 30 Abril 2016 00:00
    Fuente: http://www.primeroscristianos.com/index.php/blogs/francisco-varo-pineda/item/1362-un-dia-en-la-vida-de-la-virgen
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    (Si desea leer el art铆culo completo, hacer click en el t铆tulo)聽8:00 p m| 28 abr 16 (AGENCIAS/BV).- Amoris Laetitia est谩 dedicada al amor. Basta prestar atenci贸n al subt铆tulo: 鈥渟obre el amor en la familia鈥. En la introducci贸n, dice que los dos cap铆tulos centrales (IV y V) son los que est谩n 鈥渄edicados al amor鈥. Al mismo tiempo, al inicio del cap铆tulo IV, despu茅s de resumir la doctrina sobre el matrimonio y la familia, afirma con contundencia: 鈥淭odo lo dicho no basta para manifestar el evangelio del matrimonio y de la familia si no nos detenemos especialmente a hablar de amor鈥. Y en torno al gran tema del amor, hay dos grandes preocupaciones del Papa con respecto al matrimonio que atraviesan todo el documento: i) Desarrollar una 鈥減edagog铆a del amor que no ignore la sensibilidad actual de los j贸venes鈥, y que los oriente hacia el matrimonio, tocando sus fibras m谩s 铆ntimas, 鈥渁ll铆 donde son m谩s capaces de generosidad, de compromiso y de amor. ii) M谩s acentuado a煤n el eje que busca estimular el crecimiento del amor de los esposos. Por eso Francisco destaca que m谩s importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y prevenir rupturas. Y para eso es clave percatarse de sus limitaciones, dificultades, luchas y desaf铆os. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 El asunto es que 鈥渆l amor matrimonial no se cuida ante todo hablando de la indisolubilidad como una obligaci贸n, o repitiendo una doctrina, sino afianz谩ndolo gracias a un crecimiento constante bajo el impulso de la gracia鈥 (134). Nunca 鈥減odremos alentar un camino de fidelidad y de entrega rec铆proca si no estimulamos el crecimiento, la consolidaci贸n y la profundizaci贸n del amor conyugal y familiar鈥 (89). Entonces el gran objetivo es alentar 鈥渁cciones pastorales tendientes a ayudar a los matrimonios a crecer en el amor鈥 (208), desarrollar 鈥渁nte todo una pastoral del v铆nculo, donde se aporten elementos que ayuden tanto a madurar el amor como a superar los momentos duros鈥 (211). Del mismo modo, 鈥渓a espiritualidad matrimonial es una espiritualidad del v铆nculo habitado por el amor divino鈥 (315). Francisco insiste a diestra y siniestra que 鈥渢odo esto se realiza en un camino de permanente crecimiento. Esta forma tan particular de amor que es el matrimonio, est谩 llamada a una constante maduraci贸n鈥 (134). Nos recuerda que 鈥渆l amor que no crece comienza a correr riesgos, y s贸lo podemos crecer respondiendo a la gracia divina con m谩s actos de amor, con actos de cari帽o m谩s frecuentes, m谩s intensos, m谩s generosos, m谩s tiernos, m谩s alegres鈥 (134). En ese camino del amor no se excluyen la sexualidad y el erotismo, ya que 鈥淒ios mismo cre贸 la sexualidad, que es un regalo maravilloso鈥 (150) y la dimensi贸n er贸tica del amor es 鈥渄on de Dios que embellece el encuentro de los esposos鈥 (152). Francisco asombra a muchos al decir que la uni贸n sexual es 鈥渃amino de crecimiento en la vida de la gracia para los esposos鈥 (74). Por lo tanto, la educaci贸n y maduraci贸n de la sexualidad conyugal 鈥渘o es la negaci贸n o destrucci贸n del deseo sino su dilataci贸n y su perfeccionamiento鈥 (149). Invitando a los esposos a hacer renacer el amor en cada nueva etapa, les insiste que 鈥渄e ning煤n modo hay que resignarse a una curva descendente, a un deterioro inevitable, a una soportable mediocridad鈥 (232). El amor conyugal tiene que 鈥渞enacer, reinventarse y empezar de nuevo hasta la muerte鈥 (124). Si no captamos y aplicamos esos dos grandes ejes, se nos escapar谩n las grandes preocupaciones del S铆nodo y del Papa: Todo a la luz del amor El cap铆tulo IV, especialmente dedicado al amor conyugal, contiene una gran riqueza orientada a estimular el cuidado y el crecimiento de ese amor. Partiendo de una ex茅gesis existencial del himno al amor (1 Cor 13, 4-7) el Papa busca todas las motivaciones y consejos posibles en orden a lograr ese gran objetivo. El lenguaje pr谩ctico, cercano, esperanzador y existencial, nunca antes visto en el Magisterio, convierte a este cap铆tulo en una preciosa ayuda para el camino de maduraci贸n en la caridad conyugal. Lo mismo podemos decir de lo que desarrolla en el cap铆tulo VI sobre las crisis matrimoniales (231-240) o sobre la espiritualidad que propone en el Cap铆tulo IX. Pero el tema del amor atraviesa todos los cap铆tulos. Tambi茅n cuando habla de la fecundidad procreativa (cap. V), se preocupa por situar esta tem谩tica a la luz del amor y como consecuencia de 茅l. Por eso explica que el hijo 鈥渆st谩 presente desde el inicio del amor como una caracter铆stica esencial que no puede ser negada sin mutilar el mismo amor. Desde el comienzo, el amor rechaza todo impulso de cerrarse en s铆 mismo, y se abre a una fecundidad que lo prolonga m谩s all谩 de su propia existencia鈥 (80). Pero es interesante advertir que en este cap铆tulo, despu茅s de hablar con mucha ternura del amor en el embarazo y del amor de los padres, se detiene a hablar de otras formas de fecundidad que tiene el amor, propias de una familia abierta al pueblo. Ese es el sentido del poema de Mario Benedetti, que recoge all铆: 鈥淪i te quiero es porque sos mi amor mi c贸mplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho m谩s que dos鈥 (181). En esta misma l铆nea, el cap铆tulo II, que describe la situaci贸n actual de las familias, pone el acento en algo que afecta directamente al amor, que es la 鈥渃ultura de lo provisorio鈥. Lamenta 鈥渓a velocidad con la que las personas pasan de una relaci贸n afectiva a otra. Creen que el amor, como en las redes sociales, se puede conectar o desconectar a gusto del consumidor e incluso bloquear r谩pidamente鈥 Se traslada a las relaciones afectivas lo que sucede con los objetos y el medio ambiente: todo es descartable, cada uno usa y tira, gasta y rompe, aprovecha y estruja mientras sirva. Despu茅s adi贸s鈥 (39). En el cap铆tulo III, dedicado a la doctrina, retoma la ense帽anza de Evangelii Gaudium sobre el primer anuncio, anuncio 鈥渄e amor y de ternura鈥 a la luz del cual 鈥渘uestra ense帽anza sobre el matrimonio y la familia no puede dejar de inspirarse y de transfigurarse鈥, de manera que la ense帽anza sobre la familia no se vuelva 鈥渦na mera defensa de una doctrina fr铆a y sin vida鈥. Es el anuncio 鈥渄el infinito amor del Padre, que se manifest贸 en Cristo鈥 (59). Aun en el cap铆tulo VIII, dedicado a quienes viven en situaciones irregulares, se detiene a proponerles el camino del amor misericordioso con los dem谩s, la 鈥渧ia caritatis鈥, porque 鈥渓a caridad fraterna es la primera ley de los cristianos鈥 (306) y 鈥渆l amor cubre multitud de pecados鈥 (1 Pe 4, 8). All铆 recuerda que 鈥渟iempre se debe poner especial cuidado en destacar y alentar los valores m谩s altos y centrales del Evangelio, particularmente el primado de la caridad como respuesta a la iniciativa gratuita del amor de Dios鈥 (311). Como vemos, toda la exhortaci贸n es una propuesta de amor. En el cap铆tulo IX, donde propone una 鈥渆spiritualidad del v铆nculo鈥, muestra la experiencia del amor familiar como un camino m铆stico: 鈥淯na comuni贸n familiar bien vivida es un verdadero camino de santificaci贸n en la vida ordinaria y de crecimiento m铆stico, un medio para la uni贸n 铆ntima con Dios. Porque las exigencias fraternas y comunitarias de la vida en familia son una ocasi贸n para abrir m谩s y m谩s el coraz贸n鈥 (316). Al mismo tiempo, sostiene que 鈥渆l amor social, reflejo de la Trinidad, es en realidad lo que unifica el sentido espiritual de la familia y su misi贸n fuera de s铆鈥 (324). Situaciones irregulares Con respecto a las situaciones 鈥渋rregulares鈥, el Papa recuerda que el camino de la Iglesia 鈥渆s siempre el camino de Jes煤s, el de la misericordia y de la integraci贸n鈥 es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con coraz贸n sincero鈥 Porque la caridad verdadera siempre es inmerecida, incondicional y gratuita. Entonces hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici贸n鈥 (296). Este cap铆tulo se refiere a todas las posibles situaciones 鈥渋rregulares鈥. Pero al hablar concretamente de los divorciados en nueva uni贸n, recuerda que 鈥減ueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado r铆gidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral鈥. As铆 鈥減uede comprenderse que no deb铆a esperarse del S铆nodo o de esta Exhortaci贸n una nueva normativa general de tipo can贸nica, aplicable a todos los casos. S贸lo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares鈥 (298.300). Este discernimiento 鈥渄eber铆a reconocer que, puesto que el grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas鈥 (300). No se puede aplicar a todos exactamente la misma vara, y en la nota al pie Francisco explica: 鈥淭ampoco en lo referente a la disciplina sacramental, puesto que el discernimiento puede reconocer que en una situaci贸n particular no hay culpa grave鈥. En este punto ya se abre una posibilidad de acceso a los sacramentos, concretamente cuando un discernimiento reconozca que 鈥渘o hay culpa grave鈥. Luego explica que esto puede ocurrir debido a los condicionamientos que viven las personas y a las circunstancias atenuantes, de las cuales ya hablaba el Catecismo al indicar que diversos factores ps铆quicos o sociales pueden disminuir y hasta reducir al m铆nimo la culpabilidad de la persona (CCE 1735 y 2352). El Papa afirma que, a causa de estos condicionamientos 鈥測a no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situaci贸n as铆 llamada 麓irregular鈥 viven en una situaci贸n de pecado mortal, privados de la gracia santificante鈥 (301). Es decir, un divorciado en nueva uni贸n puede estar limitado en sus posibilidades de tomar otra decisi贸n y volver atr谩s, por lo cual su culpabilidad est谩 disminuida. Por consiguiente, aunque est茅 en una situaci贸n irregular, no est谩 privado de la gracia de Dios. Si es as铆, podr铆a confesarse y comulgar. El gran paso que se da aqu铆 es que se admite que un discernimiento pastoral desde el fuero interno pueda tener consecuencias pr谩cticas en el 谩mbito externo, en la aplicaci贸n de la disciplina de la Iglesia. Algunos objetan que esto de los condicionamientos no vale para los divorciados en nueva uni贸n porque ellos saben perfectamente que su situaci贸n no responde a lo que la Iglesia ense帽a, o que en todo caso bastar铆a con hacerles ver que est谩n viviendo en pecado. Pero el Papa explica que 鈥渓os l铆mites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender 鈥榣os valores inherentes a la norma鈥 o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa. Como bien expresaron los Padres sinodales, puede haber factores que limitan la capacidad de decisi贸n鈥 (301). Se habla de sujetos que 鈥渘o est谩n en condiciones sea de comprender, de valorar o de practicar plenamente las exigencias objetivas de la ley鈥 (295). En otro p谩rrafo lo reafirma con fuerza: 鈥淯n juicio negativo sobre una situaci贸n objetiva no implica un juicio sobre la imputabilidad o la culpabilidad de la persona involucrada鈥 En determinadas circunstancias, las personas encuentran grandes dificultades para actuar en modo diverso. El discernimiento pastoral, aun teniendo en cuenta la conciencia rectamente formada de las personas, debe hacerse cargo de estas situaciones. Tampoco las consecuencias de los actos realizados son necesariamente las mismas en todos los casos鈥 (302). Por si quedaran dudas, vuelve a afirmarlo m谩s adelante: 鈥淎 causa de los condicionamientos o factores atenuantes, es posible que, en medio de una situaci贸n objetiva de pecado -que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno- se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y tambi茅n se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia鈥 (305). Y en la nota al pie agrega: 鈥淓n ciertos casos, podr铆a ser tambi茅n la ayuda de los sacramentos. Por eso, 鈥榓 los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Se帽or鈥: EG 44. Igualmente destaco que la Eucarist铆a 鈥榥o es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los d茅biles鈥: EG 47鈥. Est谩 claro que no se refiere simplemente a dos que est谩n bajo el mismo techo, pero que viven castamente como hermanos, porque el Papa habla aqu铆 de una 鈥渟ituaci贸n objetiva de pecado鈥. Sin embargo, comprende que ellos no pueden tomar otra decisi贸n sin sentir que cometen una nueva culpa, porque exponen a los hijos de la uni贸n a una ruptura familiar y a provocarles un enorme da帽o. Por esto se puede decir que est谩n condicionados en su capacidad de decisi贸n y por consiguiente esta situaci贸n no los priva de la vida de la gracia santificante. Esto supone, por supuesto, que lleven una vida cristiana comprometida y generosa, que sean honestos en su trabajo, etc. A veces nos cuesta asumir estos desaf铆os, nos cuesta arriesgar optando por la misericordia gratuita, porque quiz谩s preferimos que todo sea claro, bien reglamentado, 鈥渂lanco o negro鈥 (305). El Papa reconoce que 鈥渁 veces nos cuesta mucho dar lugar en la pastoral al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significaci贸n real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio. Es verdad, por ejemplo, que la misericordia no excluye la justicia y la verdad, pero ante todo tenemos que decir que la misericordia es la plenitud de la justicia y la manifestaci贸n m谩s luminosa de la verdad de Dios鈥 (311). En este punto, el Papa retoma una afirmaci贸n de la Comisi贸n Teol贸gica Internacional que invita a no encerrar a Dios en nuestros limitados esquemas. Por ello, siempre conviene considerar 鈥渋nadecuada cualquier concepci贸n teol贸gica que en 煤ltimo t茅rmino ponga en duda la omnipotencia de Dios y, en especial, su misericordia鈥 (311). No un permiso sino un camino Pero no se trata de un permiso r谩pido que otorga un sacerdote. Es un camino que hace la persona, o la pareja, en di谩logo con el sacerdote. El Papa utiliza palabras muy fuertes al decir que 鈥渘os cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus l铆mites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas鈥 (37). Tambi茅n dice que el discernimiento pastoral debe hacerse cargo de estas situaciones 鈥渢eniendo en cuenta la conciencia rectamente formada de las personas鈥 (302). Se trata de un itinerario de discernimiento 鈥渜ue orienta a estos fieles a la toma de conciencia de su situaci贸n ante Dios. La conversaci贸n con el sacerdote, en el fuero interno, contribuye a la formaci贸n de un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la posibilidad de una participaci贸n m谩s plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer鈥 (300). En este proceso, que puede ser largo, 鈥渓a conciencia puede reconocer no s贸lo que una situaci贸n no responde objetivamente a la propuesta general del Evangelio. Tambi茅n puede reconocer con sinceridad y honestidad aquello que, por ahora, es la respuesta generosa que se puede ofrecer a Dios, y descubrir con cierta seguridad moral que esa es la entrega que Dios mismo est谩 reclamando en medio de la complejidad concreta de los l铆mites, aunque todav铆a no sea plenamente el ideal objetivo鈥 (303). Es decir, siempre hay algo que se puede ofrecer a Dios. Cuando no se puede todo, siempre es posible dar alg煤n paso, ofrecer algo m谩s como respuesta su amor. El discernimiento ayuda a encontrar siempre 鈥渓os posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los l铆mites. Por creer que todo es blanco o negro a veces cerramos el camino de la gracia y del crecimiento, y desalentamos caminos de santificaci贸n que dan gloria a Dios. Recordemos que un peque帽o paso, en medio de grandes l铆mites humanos, puede ser m谩s agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus d铆as sin enfrentar importantes dificultades鈥 (305). Por todo lo dicho, hay que recordar tambi茅n que este discernimiento nunca se cierra, sino que permanece abierto a ulteriores desarrollos y a una respuesta siempre m谩s plena a Dios, seg煤n la 鈥渓ey de la gradualidad鈥. Algunas posibles objeciones Este pedido del Papa, que llama a los pastores a tener en cuenta los condicionamientos que pueden disminuir la culpabilidad de las personas, no pretende negar que la situaci贸n de la nueva uni贸n no responde objetivamente al proyecto de Dios sobre el matrimonio indisoluble. Pero suelen aparecer otras objeciones contra la posibilidad de que algunos divorciados en nueva uni贸n puedan acceder a la comuni贸n eucar铆stica. Veamos algunas de ellas. 1) Una de las objeciones plantea que no puede recibir la Eucarist铆a quien no expresa en su propia vida y en sus relaciones el misterio de la uni贸n entre Cristo y la Iglesia, y que esa uni贸n se contradice especialmente cuando se ha formado una nueva uni贸n despu茅s de un divorcio. Ante este tipo de argumentaciones el Papa dice que hay formas de uni贸n que realizan el ideal del matrimonio 鈥渁l menos de modo parcial y an谩logo. Los Padres sinodales expresaron que la Iglesia no deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que todav铆a no corresponden o ya no corresponden a su ense帽anza sobre el matrimonio鈥 (292). Al mismo tiempo, el Papa dice que esa analog铆a entre la pareja marido-mujer y Cristo-Iglesia es 鈥渦na analog铆a imperfecta鈥 (73) y que la pareja siempre es un 鈥渟igno imperfecto鈥 (72). Por ello, 鈥渘o conviene confundir planos diferentes: no hay que arrojar sobre dos personas limitadas el tremendo peso de tener que reproducir de manera perfecta la uni贸n que existe entre Cristo y su Iglesia鈥 (122). Es particularmente elocuente en el punto 2 del documento, cuando rechaza que se deriven 鈥渃onclusiones excesivas de algunas reflexiones teol贸gicas鈥. M谩s bien recuerda que 鈥渃uanto m谩s se desciende a lo particular, tanto m谩s aumenta la indeterminaci贸n. Es verdad que las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulaci贸n no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares鈥 Por ello, un pastor no puede sentirse satisfecho s贸lo aplicando leyes morales a quienes viven en situaciones irregulares鈥 (305). 2) Muchas veces se ha utilizado el texto de 1 Cor 11, 17-34 para decir que, si se permitiera a alg煤n divorciado vuelto a casar la posibilidad de comulgar, eso ser铆a recibir la Eucarist铆a 鈥渋ndignamente鈥. Pero al comentar ese texto, el Papa invita a no 鈥渄escuidar su sentido m谩s inmediato y directo, que es marcadamente social鈥 (185). Concretamente, all铆 san Pablo est谩 hablando del 谩gape que en la antig眉edad se realizaba unido a la celebraci贸n de la Eucarist铆a, y constataba que los ricos com铆an sus manjares mientras los hermanos pobres de la comunidad se quedaban mir谩ndolos. Eran esos ricos insensibles los que recib铆an indignamente la Eucarist铆a, por no reconocer que formaban un solo cuerpo con los hermanos pobres. Por lo tanto, concluye el Papa: 鈥淓ste texto b铆blico es una seria advertencia para las familias que se encierran en su propia comodidad y se a铆slan, pero m谩s particularmente para las familias que permanecen indiferentes ante el sufrimiento de las familias pobres y m谩s necesitadas. La celebraci贸n eucar铆stica se convierte as铆 en un constante llamado para 芦que cada cual se examine禄 (v. 28) en orden a abrir las puertas de la propia familia a una mayor comuni贸n con los descartables de la sociedad, y, entonces s铆, recibir el Sacramento del amor eucar铆stico que nos hace un s贸lo cuerpo [鈥 Cuando quienes comulgan se resisten a dejarse impulsar en un compromiso con los pobres y sufrientes, o consienten distintas formas de divisi贸n, de desprecio y de inequidad, la Eucarist铆a es recibida indignamente.鈥 (186) 3) Otros insisten en que necesariamente los divorciados en nueva uni贸n deben separarse o vivir 鈥渃omo hermanos鈥. Francisco, retomando Familiaris Consortio, dice que 鈥渓a Iglesia reconoce situaciones en que 芦cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, -como, por ejemplo, la educaci贸n de los hijos- no pueden cumplir la obligaci贸n de la separaci贸n禄鈥 (298). All铆 mismo, en una nota al pie, se muestra muy comprensivo de las dificultades concretas de esas parejas y explica que 鈥渆n estas situaciones, muchos, conociendo y aceptando la posibilidad de convivir 芦como hermanos禄 que la Iglesia les ofrece, destacan que si faltan algunas expresiones de intimidad 芦puede poner en peligro no raras veces el bien de la fidelidad y el bien de la prole禄 (Gaudium et spes, 51)鈥. Particularmente cuando uno de los dos no es creyente o practicante, se dan situaciones en que el otro no puede exigirle una convivencia 鈥渃omo hermanos鈥 para evitar el riesgo de infidelidad y de abandono que afectar铆a a los hijos. 4) En situaciones como la descrita, algunos plantean que debe existir un firme prop贸sito de evitar toda intimidad conyugal. Respondiendo a esta posici贸n, en el punto 311, al referirse al amor incondicional de Dios 鈥渆n la pastoral鈥 aparece otra nota al pie de p谩gina en la cual se desarrolla una important铆sima afirmaci贸n de san Juan Pablo II: 鈥淨uiz谩s por escr煤pulo, oculto detr谩s de un gran deseo de fidelidad a la verdad, algunos sacerdotes exigen a los penitentes un prop贸sito de enmienda sin sombra alguna, con lo cual la misericordia se esfuma debajo de la b煤squeda de una justicia supuestamente pura. Por ello, vale la pena recordar la ense帽anza de san Juan Pablo II, quien afirmaba que la previsibilidad de una nueva ca铆da 鈥榥o prejuzga la autenticidad del prop贸sito鈥: Carta al Card. William W. Baum, 22 marzo 1996, 5鈥. De este modo, Francisco orienta a los sacerdotes para que acepten el prop贸sito de enmienda de la persona que se acerca a la confesi贸n, aun cuando se pueda prever una nueva ca铆da. Esto deber铆a tenerse en cuenta tambi茅n en los casos en que los divorciados vueltos a casar intenten vivir 鈥渃omo hermanos鈥 y por debilidad caen reiteradamente. Vemos as铆 que el amor incondicional de Dios expresado 鈥渆n la pastoral鈥 (311) tiene importantes consecuencias pr谩cticas. El Papa invita 鈥渁 los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el coraz贸n del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia鈥 (312). 5) En algunos art铆culos hay quienes, pretendiendo interpretar el documento, afirman que el Papa mismo ha negado toda posibilidad de 鈥渆xcepciones鈥 y que todo sigue igual a lo que afirmaba Familiaris Consortio, sin cambio alguno ni en la doctrina ni en la praxis. Porque parten de una lectura parcial del punto 300, donde se pide 鈥渆vitar el grave riesgo de mensajes equivocados, como la idea de que alg煤n sacerdote puede conceder r谩pidamente 鈥榚xcepciones'鈥 (300). Olvidan que el texto dice 鈥渞谩pidamente鈥, con lo cual re refiere a la rapidez irresponsable con que algunos evitan un discernimiento serio. Al cuestionar esta rapidez superficial, el Papa pide que se eviten facilismos que no respetan ni la seriedad del asunto ni la dignidad de la personas. Se trata de un proceso de discernimiento que toma en cuenta las distintas situaciones y que necesita tiempo. Pero es claro que Francisco, respondiendo a una pregunta que le hicieron en el viaje de regreso de Lesbos, sostuvo que en este tema realmente 鈥渉ay nuevas posibilidades concretas que no exist铆an antes de la publicaci贸n de la Exhortaci贸n鈥 (esa era la pregunta precisa), y recomend贸 leer la explicaci贸n que dio el Cardenal Sch枚nborn en la presentaci贸n del documento, donde 茅ste afirm贸 que 鈥渟e puede dar tambi茅n la ayuda de los sacramentos en casos de situaciones irregulares鈥. Entonces, parece rid铆culo decir que no ha cambiado nada. 6) Hay sacerdotes que afirman que a partir de ahora todo ser谩 lo mismo, y que se terminar谩 admitiendo a la comuni贸n a todos los divorciados en nueva uni贸n. Pero el Papa es claro al decir que no es todo igual. Afirma que hay algunas situaciones que deben ser consideradas con apertura y misericordia, como la de quien sufri贸 un abandono injusto o la de quien hace mucho tiempo form贸 una segunda uni贸n con nuevos hijos, pero tambi茅n dice que 鈥渙tra cosa es la nueva uni贸n que viene de un reciente divorcio, con todas las consecuencias de sufrimiento y de confusi贸n que afectan a familias enteras, o la situaci贸n de alguien que reiteradamente ha fallado a sus compromisos familiares鈥 (298). A los pastores les corresponde una tarea delicada de discernir 鈥渂ien las situaciones鈥 (ib铆d). 7) Finalmente, algunos simplemente no est谩n de acuerdo, por m谩s explicaciones que se den. A veces son sacerdotes, pero tambi茅n pueden ser laicos que exigen a sus pastores una pastoral r铆gida y sin matices. El Papa no ignora que existen estas posturas, y por ello se expresa as铆: 鈥淐omprendo a quienes prefieren una pastoral m谩s r铆gida que no d茅 lugar a confusi贸n alguna. Pero creo sinceramente que Jesucristo quiere una Iglesia atenta al bien que el Esp铆ritu derrama en medio de la fragilidad: una Madre que, al mismo tiempo que expresa claramente su ense帽anza objetiva, no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino. Los pastores, que proponen a los fieles el ideal pleno del Evangelio y la doctrina de la Iglesia, deben ayudarles tambi茅n a asumir la l贸gica de la compasi贸n con los fr谩giles y a evitar persecuciones o juicios demasiado duros o impacientes. El mismo Evangelio nos reclama que no juzguemos ni condenemos鈥 (308). *** De hecho, todo lo que hemos dicho no ilumina s贸lo la situaci贸n de los divorciados en nueva uni贸n, sino que nos otorga criterios generales para desarrollar un determinado estilo pastoral a la hora de enfrentar todas las circunstancias complejas donde se rompen los esquemas generales. Es una pastoral decidida siempre a 鈥渁compa帽ar, discernir e integrar鈥, con misericordia, paciencia y audacia, sin importar en qu茅 situaci贸n se encuentre la persona. Por esta raz贸n Francisco ha preferido referirse al tema acotado de un eventual acceso a los sacramentos de algunos divorciados vueltos a casar s贸lo en dos notas a pie de p谩gina. El conjunto del cap铆tulo VIII va mucho m谩s all谩 de ese asunto, e implica un gran desaf铆o para la renovaci贸n de la moral y de la pastoral. En todas las situaciones, se procura poner mejor en 铆ntima relaci贸n las normas generales con la conciencia de cada uno, la experiencia de vida y la pr谩ctica pastoral: 鈥淓s mezquino detenerse s贸lo a considerar si el obrar de una persona responde o no a una ley o norma general鈥 (304). Por otra parte, todo esto no niega que tambi茅n es parte de la misericordia pastoral proponer con convicci贸n el ideal pleno del matrimonio y particularmente ayudar a fortalecer el amor de los esposos: 鈥淗oy, m谩s importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y as铆 prevenir las rupturas鈥 (307). Cada ruptura es una herida tambi茅n para la Iglesia, y es causa de muchos sufrimientos que hay que evitar. Esto nos remite nuevamente a los dos grandes ejes del documento, que dan sentido al conjunto de la propuesta. El Obispo y la Iglesia local Terminemos reconociendo el enorme lugar que Francisco otorga a la Iglesia local y al Obispo diocesano en este documento. Al referirse a la pastoral familiar afirma que 鈥渟er谩n las distintas comunidades quienes deber谩n elaborar propuestas m谩s pr谩cticas y eficaces, que tengan en cuenta tanto las ense帽anzas de la Iglesia como las necesidades y los desaf铆os locales鈥 (199). Da algunas orientaciones generales sobre la preparaci贸n al matrimonio, como la necesidad de 鈥渦na formaci贸n adecuada que al mismo tiempo no aleje a los j贸venes del sacramento鈥 (207) o su indicaci贸n de que 鈥渘o se trata de darles todo el Catecismo ni de saturarlos鈥 Se trata de una suerte de iniciaci贸n al sacramento del matrimonio que les aporte los elementos necesarios para poder recibirlo con las mejores disposiciones y comenzar con cierta solidez la vida familiar鈥 (207). Pero al mismo tiempo dice que 鈥渉ay diversas maneras leg铆timas de organizar la preparaci贸n pr贸xima al matrimonio, y cada Iglesia local discernir谩 lo que sea mejor鈥 (207). Con respecto al discernimiento de la situaci贸n de los divorciados en nueva uni贸n, afirma que 鈥渓os presb铆teros tienen la tarea de acompa帽ar a las personas interesadas en el camino del discernimiento de acuerdo a la ense帽anza de la Iglesia y las orientaciones del Obispo鈥 (300). Aqu铆 se otorga al Obispo una gran libertad y un papel fundamental. El Papa respeta que pueda haber diversos estilos, distintos acentos, diferentes l铆neas pastorales, tambi茅n en este tema. Escuch茅 a un te贸logo comentar que las orientaciones de los Obispos en sus Di贸cesis pueden ser muy variadas, siempre manteniendo la adhesi贸n general a lo que el Papa propone. Un Obispo, por ejemplo, podr铆a pedir que los sacerdotes le consulten caso por caso antes de que se tome alguna decisi贸n relacionada con los Sacramentos. Otro Obispo podr铆a confiar en sus sacerdotes brind谩ndoles una serie de criterios claros a seguir. Otro podr铆a delegar las consultas en su Vicario general. Otro Obispo podr铆a solicitar que cada caso sea dialogado en el Decanato o Vicar铆a con los sacerdotes vecinos. Otro podr铆a exigir que alg煤n eventual acceso a la comuni贸n eucar铆stica s贸lo se efect煤e fuera de la propia comunidad o incluso de manera reservada. Otro podr铆a establecer que, para esos casos muy particulares, la comuni贸n s贸lo se admita en algunas celebraciones especiales. Es verdad que podr铆an acordarse orientaciones comunes dentro de una regi贸n pastoral, pero en 煤ltimo t茅rmino el Papa otorga al Obispo diocesano una funci贸n que hace honor al lugar privilegiado que siempre tuvo la Iglesia local en la Tradici贸n de la Iglesia. Fuente: http://blog.pucp.edu.pe/blog/buenavoz/2016/04/28/la-novedad-de-amoris-laetitia/
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    (Si desea leer el art铆culo completo, hacer click en el t铆tulo) 驴C贸mo eran las mujeres jud铆as de entonces? 驴Qu茅 costumbres ten铆an? La Virgen Mar铆a se comportar铆a como una m谩s entre ellas. Las mujeres jud铆as hablaban solamente en arameo, porque estaba mal visto que tuviesen relaciones con personas de otra raza. Sin embargo Mar铆a hablar铆a otras lenguas por su estancia en Egipto y, adem谩s, hablar铆a tambi茅n el griego, por sus visitas a la ciudad cercana de S茅foris, que estaba muy helenizada. Desde ni帽as se las educaba en la religi贸n jud铆a. Esta instrucci贸n era inculcada en el seno familiar por las costumbres que observaban y tambi茅n en la escuela de la sinagoga, donde les ense帽aban a leer y aprenderse de memoria las escrituras. Deb铆an cumplir con la ley de Mois茅s. Antes de la puesta del sol de los viernes se preparaban para celebrar el Shabbat. Para ello barr铆an y limpiaban la casa, mudaban la ropa de la cama y de la mesa. Se purificaban lav谩ndose en una tinaja en casa. Se pon铆an el mejor vestido. Por la noche celebraban el Shabbat en una cena familiar con todos sus hijos y familiares pr贸ximos. Al d铆a siguiente, como les estaba prohibido trabajar, com铆an de lo que les sobraba la noche anterior. As铆 se ha hecho siempre. Esta fiesta serv铆a para reunir a los familiares peri贸dicamente y trasmitir la tradici贸n judaica. Respecto a sus costumbres religiosas viajaban a Jerusal茅n tres veces al a帽o con motivo de las fiestas de Pascua, Pentecost茅s y Tabern谩culos, y permanec铆an una semana all铆. Rezaban ma帽ana y tarde largas oraciones. Las m谩s fervorosas ayunaban a pan y agua dos veces a la semana, los d铆as 2潞 y 5潞. Tambi茅n lo hac铆an los fariseos, como dice el evangelio, pero estos solo lo hac铆an para que se les viese, no actuaban con sinceridad. Jes煤s les atac贸 mucho por este motivo. Otras costumbres que ten铆an las mujeres es que pod铆an estar un tanto obsesionadas con cualquier cosa que rompiese la pureza legal. Por ejemplo ten铆an que hacer abluciones antes de comer (lavarse las manos). No pod铆an tocar sangre humana, comer carne de cerdo, la carne deb铆a de ser exang眉e鈥 Eran las encargadas de lavar a conciencia a sus difuntos, adem谩s de cortarles las u帽as y de afeitarles el pelo. Se explica por qu茅 la Virgen Mar铆a estar铆a dentro del sepulcro arreglando la cabeza martirizada de su Hijo. Las dem谩s mujeres que la acompa帽aban, Salom茅, Mar铆a de Cleof谩s y Mar铆a Magdalena quedaron fuera simplemente porque no cab铆an dentro del sepulcro. El trabajo manual era pr谩cticamente obligatorio. No pod铆an estar ociosas en sus casas, ten铆an que hacer trabajos de hilander铆a o de costura. El fruto de su trabajo era para el marido. Lo m谩s apropiado para una mujer era permanecer en casa. Por esto estaba muy mal visto que una mujer jud铆a estuviese sola en la calle. Si sal铆a de casa, deb铆a cubrirse la cabeza con un velo. Una mujer en casa deb铆a madrugar para preparar en el fuego el pan cada d铆a para que su esposo lo encontrase listo y caliente para comer cuando 茅ste se levantaba. Ten铆a que ir a la fuente del pueblo a por agua en un c谩ntaro. Deb铆a dar de comer a las bestias que tuviese. Era la responsable de todo lo concerniente al hogar, la comida, el huerto del jard铆n, comprar en el mercado, la educaci贸n de los hijos. Ten铆an una hospitalidad proverbial, por fraternidad, con sus hermanos jud铆os y por cuestiones religiosas. Escrito por Carlos Llorente. Martes, 08 Marzo 2016 00:00 Fuente: http://www.primeroscristianos.com/index.php/noticias/item/912-la-mujer-judia-en-tiempos-de-jesus-como-vivia-la-virgen-maria
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    (Si desea leer la noticia completa, hacer click en el t铆tulo) En su homil铆a en Casa Santa Marta, el Papa dijo que cada comunidad cristiana debe vivir en paz, dando testimonio de Dios y ayudando a los necesitados, como hac铆an los primeros cristianos. FRANCISCO "Porque el 煤nico que puede hacer esto es el Esp铆ritu Santo. Esta es obra del Esp铆ritu. La Iglesia la hace el Esp铆ritu. El Esp铆ritu hace la unidad. El Esp铆ritu te impulsa hacia el testimonio. El Esp铆ritu te hace pobre, porque 脡l es la riqueza y hace que t煤 te ocupes de los pobres鈥. Francisco a帽adi贸 que quienes no siguen esta forma de vida, no van por el camino de Dios. EXTRACTO DE LA HOMIL脥A DEL PAPA (Fuente: Radio Vaticana) "鈥楾en铆a un solo coraz贸n y una sola alma鈥. La paz. Una comunidad en paz. Esto significa que en aquella comunidad no hab铆a lugar para los chismes, para las envidias, para las calumnias, para las difamaciones. Paz. El perd贸n: 鈥楨l amor lo cubr铆a todo鈥. Para calificar a una comunidad cristiana sobre esto, debemos preguntarnos c贸mo es la actitud de los cristianos. 驴Son mansos, humildes? En esa comunidad 驴hay peleas entre ellos por el poder? 驴Peleas de envidia? 驴Hay chismes? No est谩n por el camino de Jesucristo. Esta caracter铆stica es muy importante, muy importante, porque el demonio trata de dividirnos siempre. Es el padre de la divisi贸n鈥. "驴Es una comunidad que da testimonio de la resurrecci贸n de Jesucristo? Esta parroquia, esta comunidad, esta di贸cesis 驴cree verdaderamente que Jesucristo ha resucitado? O dice: 鈥楽铆, ha resucitado, pero de esta parte鈥, porque lo cree aqu铆 solamente, con el coraz贸n lejos de esta fuerza. Dar testimonio de que Jes煤s est谩 vivo, est谩 entre nosotros. Y as铆 se puede verificar c贸mo va una comunidad鈥. "Primero: 驴C贸mo es tu actitud o la actitud de esta comunidad con los pobres? Y segundo: Esta comunidad 驴es pobre? 驴Pobre de coraz贸n, pobre de esp铆ritu? 驴O pone su confianza en las riquezas? 驴En el poder? Armon铆a, testimonio, pobreza y atender a los pobres. Y esto es lo que Jes煤s explicaba a Nicodemo: este nacer desde lo Alto. Porque el 煤nico que puede hacer esto es el Esp铆ritu. Esta es obra del opera del Esp铆ritu. A la Iglesia la hace el Esp铆ritu. El Esp铆ritu hace la unidad. El Esp铆ritu te impulsa hacia el testimonio. El Esp铆ritu te hace pobre, porque 脡l es la riqueza y hace que t煤 te ocupes de los pobres鈥. Martes, 29 Abril 2014 00:00 Escrito por聽 Primeros Cristianos http://www.romereports.com Fuente: http://www.primeroscristianos.com/index.php/noticias/item/1714-la-iglesia-debe-seguir-el-ejemplo-de-los-primeros-cristianos-papa-francisco
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    (Si desea leer el art铆culo completo, hacer click en el t铆tulo) Hoy es un buen d铆a para acordarnos de San Jos茅, que es Patrono de la Iglesia Universal. Sobre todo, de su faceta como trabajador, que compart铆a con su Hijo, y en la que s铆 nos parecemos a ambos: como ellos, tambi茅n nosotros encontramos a Dios en nuestro trabajo... Por Alfonso M茅ndiz La pregunta que formulamos en el titular afecta de modo especial al Hijo de Dios: 驴fue Jes煤s de profesi贸n carpintero? Esa ha sido la creencia popular. Que Jos茅 fue el carpintero de Nazaret y transmiti贸 su oficio a Jes煤s, quien ejerci贸 tambi茅n esa profesi贸n hasta el comienzo de su vida p煤blica. Pero 驴es eso lo que nos dicen los Evangelios? El relato de S. Mateo incluye un vers铆culo en el original griego (鈥渙霉j o没tos estin ho to没 t茅ktonos hui贸s鈥) que durante siglos se ha traducido as铆: 鈥溌縉o es 茅ste el hijo del carpintero?鈥 (Mt 13,55). Una expresi贸n muy parecida se recoge tambi茅n en S. Marcos: 鈥溌縉o es 茅ste el carpintero, el hijo de Mar铆a?鈥 (鈥渙没j o没tos estin ho tekton, ho hui貌s tes Mar铆as鈥). En ambos lugares, la palabra griega 鈥渢ekton鈥 se ha traducido como carpintero, pues se trataba de un trabajador manual que trabajaba la madera para confeccionar muebles, puertas, etc. Recientes investigaciones han puesto de manifiesto que con esa expresi贸n se designaba en general al profesional que trabajaba artesanalmente la madera y la piedra, especialmente en la construcci贸n; de modo que al imaginarnos el oficio de Jos茅 y de Jes煤s hemos de pensar m谩s bien en lo que hoy ser铆a una mezcla de alba帽il y artesano, y no tanto en un carpintero como los de hoy. De ah铆 que la frase del Evangelio que hemos citado al principio habr铆a que traducirla as铆: 鈥溌縉o es 茅ste el hijo del artesano?鈥, tal como leemos hoy en las ediciones modernas. De hecho, la palabra 鈥渁rquitecto鈥 designaba a aquel jefe de obra que dirig铆a a los diversos 鈥渢ectones鈥 que interven铆an en la construcci贸n. Esa es, justamente, la imagen del oficio de Jes煤s que muestra 鈥淓l hombre que hac铆a milagros鈥. En la primera secuencia de ese filme vemos a Jes煤s trabajando la piedra y la madera en las obras de la sinagoga de鈥 S茅foris. Y uno podr铆a preguntarse: 鈥溌縋ero Jes煤s no viv铆a en Nazaret?鈥. En efecto, as铆 lo refieren los Evangelios. Pero las 煤ltimas excavaciones arqueol贸gicas han revelado, por una parte, que Nazaret era entonces un pueblo peque帽o y pobre, en el que dudosamente habr铆a trabajo para un carpintero durante todo el a帽o; y, por otra, han situado en S茅foris la residencia de Herodes Antipas. Antipas, tetrarca de Galilea y Perea entre los a帽os 4-39 d.C. (es decir, toda la infancia y la juventud de Jes煤s), hab铆a hecho de S茅foris la capital de aquel territorio: la hab铆a fortificado y la hab铆a embellecido con grandes obras p煤blicas, para lo que hab铆a sido preciso contratar a cientos de obreros, carpinteros y artesanos. A esto se a帽ade que S茅foris se encuentra a s贸lo 5 Km. de Nazaret: es decir, a una hora a pie. Si imaginamos a Jes煤s y a Jos茅, artesanos que sab铆a trabajar la piedra y la madera, en una peque帽a aldea en la que no hab铆a mucho trabajo... es bastante veros铆mil pensar que ambos hubieran trabajado all铆, espor谩dicamente o de modo estable, justo en los a帽os anteriores al comienzo de la vida p煤blica de Jes煤s. De hecho, esto es lo que nos muestra el principio de 鈥淓l hombre que hac铆a milagros鈥. As铆 pues, Jos茅 y Jes煤s fueron carpinteros, pero algo m谩s que eso. Fueron artistas que sirvieron con su trabajo a una poblaci贸n mucho m谩s amplia que la de Nazaret. Y con ese oficio se santificaron y santificaron tambi茅n la realidad que les toc贸 vivir. A diferencia de la pel铆cula animada que comento, la mayor铆a de los filmes -desde la 茅poca muda hasta ahora- ha preferido representar a Jes煤s como carpintero. As铆 lo vemos en 聽pel铆cula "La pasi贸n de Cristo", en el que la Virgen, sin dejar un momento sus tareas en el hogar, sigue con atenci贸n el trabajo de su hijo en la carpinter铆a de Nazaret. Ella le vio trabajar la madera durante a帽os, consciente de que tambi茅n as铆 estaba obrando su Hijo la redenci贸n en el mundo. Fuente: http://jesucristoenelcine.blogspot.com.es
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    (Para leer la noticia completa, hacer click en el t铆tulo) 8:00 pm / 26 abr 16 (AGENCIAS/BV).- Los laicos, son parte del Santo Pueblo fiel de Dios y por lo tanto, los protagonistas de la Iglesia y del mundo, a los que los pastores est谩n llamados a servir y no a servirse de ellos, recuerda el Papa, que envi贸 una Carta al Presidente de la Pontificia Comisi贸n para Am茅rica Latina (CAL). En el documento, firmado el 19 de marzo de este a帽o, Francisco recuerda el encuentro que mantuvo con los participantes en la Asamblea Plenaria de la CAL, sobre el tema: 鈥淚ndispensable compromiso de los fieles laicos en la vida p煤blica de los pa铆ses latinoamericanos鈥. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 El Papa ha lamentado que en la Iglesia se ha creado una 鈥溍﹍ite鈥 de laicos que creen que son solo ellos los que trabajan en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la di贸cesis, en un carta enviada al cardenal Ouellet y publicada hoy por el Vaticano. En este sentido, en la misiva alerta del olvido o el descuido ante el creyente que muchas veces 鈥渜uema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe鈥. 鈥淟a Iglesia no es una 茅lite de los sacerdotes, de los consagrados, de los obispos, sino que todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios鈥, ha subrayado. Francisco ha advertido de que 鈥渘o es el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben tanto o mejor que nosotros鈥. Recientemente, el Papa particip贸 en el encuentro de la Comisi贸n para Am茅rica Latina y el Caribe en el que se abord贸 el tema de la participaci贸n de los laicos en la vida de nuestros pueblos. 鈥淣o es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos 谩mbitos los fieles. Como pastores, unidos a nuestro pueblo, nos hace bien preguntamos c贸mo estamos estimulando y promoviendo la caridad y la fraternidad, el deseo del bien, de la verdad y la justicia. C贸mo hacemos para que la corrupci贸n no anide en nuestros corazones鈥, ha exclamado. Francisco ha precisado que el pastor es pastor de un pueblo, y al pueblo se lo sirve 鈥渄esde dentro鈥. 鈥淢irar al Pueblo de Dios es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos鈥, ha agregado. Asimismo ha invitado a la Iglesia de Latinoam茅rica a enfrentar 鈥渆l clericalismo鈥. 鈥淓sta actitud no solo anula la personalidad de los cristianos, sino que tiene una tendencia a disminuir y desvalorizar la gracia bautismal que el Esp铆ritu Santo puso en el coraz贸n de nuestra gente鈥, ha manifestado. Por otro lado, ha reconocido que el laico, por su propia realidad e identidad, 鈥渢iene exigencias de nuevas formas de organizaci贸n y de celebraci贸n de la fe鈥. 鈥淟os ritmos actuales son tan distintos (no digo mejor o peor) a los que se viv铆an 30 a帽os atr谩s鈥, ha comentado. Por 煤ltimo, ha alertado de que los pastores cuando se desarraigan, se pierden. Texto completo de la Carta del Papa Francisco A Su Eminencia Cardenal Marc Armand Ouellet, P.S.S. Presidente de la Pontificia Comisi贸n para Am茅rica Latina Eminencia: Al finalizar el encuentro de la Comisi贸n para Am茅rica Latina y el Caribe tuve la oportunidad de encontrarme con todos los participantes de la asamblea donde se intercambiaron ideas e impresiones sobre la participaci贸n p煤blica del laicado en la vida de nuestros pueblos. Quisiera recoger lo compartido en esa instancia y continuar por este medio la reflexi贸n vivida en esos d铆as para que el esp铆ritu de discernimiento y reflexi贸n 鈥渘o caiga en saco roto鈥; nos ayude y siga estimulando a servir mejor al Santo Pueblo fiel de Dios. Precisamente es desde esta imagen, desde donde me gustar铆a partir para nuestra reflexi贸n sobre la actividad p煤blica de los laicos en nuestro contexto latinoamericano. Evocar al Santo Pueblo fiel de Dios, es evocar el horizonte al que estamos invitados a mirar y desde donde reflexionar. El Santo Pueblo fiel de Dios es al que como pastores estamos continuamente invitados a mirar, proteger, acompa帽ar, sostener y servir. Un padre no se entiende a s铆 mismo sin sus hijos. Puede ser un muy buen trabajador, profesional, esposo, amigo pero lo que lo hace padre tiene rostro: son sus hijos. Lo mismo sucede con nosotros, somos pastores. Un pastor no se concibe sin un reba帽o al que est谩 llamado a servir. El pastor, es pastor de un pueblo, y al pueblo se lo sirve desde dentro. Muchas veces se va adelante marcando el camino, otras detr谩s para que ninguno quede rezagado, y no pocas veces se est谩 en el medio para sentir bien el palpitar de la gente. Mirar al Santo Pueblo fiel de Dios y sentirnos parte integrante del mismo nos posiciona en la vida y, por lo tanto, en los temas que tratamos de una manera diferente. Esto nos ayuda a no caer en reflexiones que pueden, en s铆 mismas, ser muy buenas pero que terminan funcionalizando la vida de nuestra gente, o teorizando tanto que la especulaci贸n termina matando la acci贸n. Mirar continuamente al Pueblo de Dios nos salva de ciertos nominalismos declaracionistas (slogans) que son bellas frases pero no logran sostener la vida de nuestras comunidades. Por ejemplo, recuerdo ahora la famosa expresi贸n: 鈥渆s la hora de los laicos鈥 pero pareciera que el reloj se ha parado. Mirar al Pueblo de Dios, es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos. El primer sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que tendr铆amos que estar siempre orgullosos es el del bautismo. Por 茅l y con la unci贸n del Esp铆ritu Santo, (los fieles) quedan consagradas como casa espiritual y sacerdocio santo (LG 10). Nuestra primera y fundamental consagraci贸n hunde sus ra铆ces en nuestro bautismo. A nadie han bautizado cura, ni obispo. Nos han bautizados laicos y es el signo indeleble que nunca nadie podr谩 eliminar. Nos hace bien recordar que la Iglesia no es una elite de los sacerdotes, de los consagrados, de los obispos, sino que todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios. Olvidarnos de esto acarrea varios riesgos y/o deformaciones en nuestra propia vivencia personal como comunitaria del ministerio que la Iglesia nos ha confiado. Somos, como bien lo se帽ala el Concilio Vaticano II, el Pueblo de Dios, cuya identidad es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyos corazones habita el Esp铆ritu Santo como en un templo (LG 9). El Santo Pueblo fiel de Dios est谩 ungido con la gracia del Esp铆ritu Santo, por tanto, a la hora de reflexionar, pensar, evaluar, discernir, debemos estar muy atentos a esta unci贸n. A su vez, debo sumar otro elemento que considero fruto de una mala vivencia de la eclesiolog铆a planteada por el Vaticano II. No podemos reflexionar el tema del laicado ignorando una de las deformaciones m谩s fuertes que Am茅rica Latina tiene que enfrentar -y a las que les pido una especial atenci贸n- el clericalismo. Esta actitud no s贸lo anula la personalidad de los cristianos, sino que tiene una tendencia a disminuir y desvalorizar la gracia bautismal que el Esp铆ritu Santo puso en el coraz贸n de nuestra gente. El clericalismo lleva a la funcionalizaci贸n del laicado; trat谩ndolo como 鈥渕andaderos鈥, coarta las distintas iniciativas, esfuerzos y hasta me animo a decir, osad铆as necesarios para poder llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los 谩mbitos del quehacer social y especialmente pol铆tico. El clericalismo lejos de impulsar los distintos aportes, propuestas, poco a poco va apagando el fuego prof茅tico que la Iglesia toda est谩 llamada a testimoniar en el coraz贸n de sus pueblos. El clericalismo se olvida que la visibilidad y la sacramentalidad de la Iglesia pertenece a todo el Pueblo de Dios (cfr. LG 9-14) Y no solo a unos pocos elegidos e iluminados. Hay un fen贸meno muy interesante que se ha producido en nuestra Am茅rica Latina y me animo a decir, creo que es de los pocos espacios donde el pueblo de Dios fue soberano de la influencia del clericalismo: me refiero a la pastoral popular. Ha sido de los pocos espacios donde el pueblo (incluyendo a sus pastores) y el Esp铆ritu Santo se han podido encontrar sin el clericalismo que busca controlar y frenar la unci贸n de Dios sobre los suyos. Sabemos que la pastoral popular como bien lo ha escrito Pablo VI en la exhortaci贸n apost贸lica Evangelii nuntiandi, tiene ciertamente sus l铆mites. Est谩 expuesta frecuentemente a muchas deformaciones de la religi贸n, pero prosigue, cuando est谩 bien orientada, sobre todo mediante una pedagog铆a de evangelizaci贸n, contiene muchos valores. Refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer. Hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el hero铆smo, cuando se trata de manifestar la fe. Comporta un hondo sentido de los atributos profundos de Dios: la paternidad, la providencia, la presencia amorosa y constante. Engendra actitudes interiores que raramente pueden observarse en el mismo grado en quienes no poseen esa religiosidad: paciencia, sentido de la cruz en la vida cotidiana, desapego, aceptaci贸n de los dem谩s, devoci贸n. Teniendo en cuenta esos aspectos, la llamamos gustosamente 鈥減iedad popular鈥, es decir, religi贸n del pueblo, m谩s bien que religiosidad 鈥 Bien orientada, esta religiosidad popular puede ser cada vez m谩s, para nuestras masas populares, un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo. (EN 48) El Papa Pablo usa una expresi贸n que considero es clave, la fe de nuestro pueblo, sus orientaciones, b煤squedas, deseo, anhelos, cuando se logran escuchar y orientar nos terminan manifestando una genuina presencia del Esp铆ritu. Confiemos en nuestro Pueblo, en su memoria y en su 鈥渙lfato鈥, confiemos que el Esp铆ritu Santo act煤a en y con ellos, y que este Esp铆ritu no es solo 鈥減ropiedad鈥 de la jerarqu铆a eclesial. He tomado este ejemplo de la pastoral popular como clave hermen茅utica que nos puede ayudar a comprender mejor la acci贸n que se genera cuando el Santo Pueblo fiel de Dios reza y act煤a. Una acci贸n que no queda ligada a la esfera 铆ntima de la persona sino por el contrario se transforma en cultura; una cultura popular evangelizada contiene valores de fe y de solidaridad que pueden provocar el desarrollo de una sociedad m谩s justa y creyente, y posee una sabidur铆a peculiar que hay que saber reconocer con una mirada agradecida. (EG 68) Entonces desde aqu铆 podemos preguntarnos, 驴qu茅 significa que los laicos est茅n trabajando en la vida p煤blica? Hoy en d铆a muchas de nuestras ciudades se han convertidos en verdaderos lugares de supervivencia. Lugares donde la cultura del descarte parece haberse instalado y deja poco espacio para una aparente esperanza. Ah铆 encontramos a nuestros hermanos, inmersos en esas luchas, con sus familias, intentando no solo sobrevivir, sino que en medio de las contradicciones e injusticias, buscan al Se帽or y quieren testimoniar lo. 驴Qu茅 significa para nosotros pastores que los laicos est茅n trabajando en la vida p煤blica? Significa buscar la manera de poder alentar, acompa帽ar y estimular todo los intentos, esfuerzos que ya hoy se hacen por mantener viva la esperanza y la fe en un mundo lleno de contradicciones especialmente para los m谩s pobres, especialmente con los m谩s pobres. Significa como pastores comprometernos en medio de nuestro pueblo y, con nuestro pueblo sostener la fe y su esperanza. Abriendo puertas, trabajando con ellos, so帽ando con ellos, reflexionando y especialmente rezando con ellos. Necesitamos reconocer la ciudad 鈥搚 por lo tanto todos los espacios donde se desarrolla la vida de nuestra gente鈥 desde una mirada contemplativa, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas鈥 脡l vive entre los ciudadanos promoviendo la caridad, la fraternidad, el deseo del bien, de verdad, de justicia. Esa presencia no debe ser fabricada sino descubierta, develada. Dios no se oculta a aquellos que lo buscan con un coraz贸n sincero. (EG 71) No es nunca el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben tanto o mejor que nosotros. No es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos 谩mbitos los fieles. Como pastores, unidos a nuestro pueblo, nos hace bien preguntamos c贸mo estamos estimulando y promoviendo la caridad y la fraternidad, el deseo del bien, de la verdad y la justicia. C贸mo hacemos para que la corrupci贸n no anide en nuestros corazones. Muchas veces hemos ca铆do en la tentaci贸n de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la di贸cesis y poco hemos reflexionado como acompa帽ar a un bautizado en su vida p煤blica y cotidiana; c贸mo 茅l, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida p煤blica. Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas 鈥渄e los curas鈥 y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe. Estas son las situaciones que el clericalismo no puede ver, ya que est谩 muy preocupado por dominar espacios m谩s que por generar procesos. Por eso, debemos reconocer que el laico por su propia realidad, por su propia identidad, por estar inmerso en el coraz贸n de la vida social, p煤blica y pol铆tica, por estar en medio de nuevas formas culturales que se gestan continuamente tiene exigencias de nuevas formas de organizaci贸n y de celebraci贸n de la fe. 隆Los ritmos actuales son tan distintos (no digo mejor o peor) a los que se viv铆an 30 a帽os atr谩s! Esto requiere imaginar espacios de oraci贸n y de comuni贸n con caracter铆sticas novedosas, m谩s atractivas y significativas 鈥揺specialmente鈥損ara los habitantes urbanos. (EG 73) Es obvio, y hasta imposible, pensar que nosotros como pastores tendr铆amos que tener el monopolio de las soluciones para los m煤ltiples desaf铆os que la vida contempor谩nea nos presenta. Al contrario, tenemos que estar al lado de nuestra gente, acompa帽谩ndolos en sus b煤squedas y estimulando esta imaginaci贸n capaz de responder a la problem谩tica actual. Y esto discerniendo con nuestra gente y nunca por nuestra gente o sin nuestra gente. Como dir铆a San Ignacio, 鈥渟eg煤n los lugares, tiempos y personas鈥. Es decir, no uniformizando. No se pueden dar directivas generales para una organizaci贸n del pueblo de Dios al interno de su vida p煤blica. La inculturaci贸n es un proceso que los pastores estamos llamados a estimular alentado a la gente a vivir su fe en donde est谩 y con qui茅n est谩. La inculturaci贸n es aprender a descubrir c贸mo una determinada porci贸n del pueblo de hoy, en el aqu铆 y ahora de la historia, vive, celebra y anuncia su fe. Con la idiosincrasia particular y de acuerdo a los problemas que tiene que enfrentar, as铆 como todos los motivos que tiene para celebrar. La inculturaci贸n es un trabajo de artesanos y no una f谩brica de producci贸n en serie de procesos que se dedicar铆an a 鈥渇abricar mundos o espacios cristianos鈥. Dos memorias se nos pide cuidar en nuestro pueblo. La memoria de Jesucristo y la memoria de nuestros antepasados. La fe, la hemos recibido, ha sido un regalo que nos ha llegado en muchos casos de las manos de nuestras madres, de nuestras abuelas. Ellas han sido, la memoria viva de Jesucristo en el seno de nuestros hogares. Fue en el silencio de la vida familiar, donde la mayor铆a de nosotros aprendi贸 a rezar, a amar, a vivir la fe. Fue al in terno de una vida familiar, que despu茅s tom贸 forma de parroquia, colegio, comunidades que la fe fue llegando a nuestra vida y haci茅ndose carne. Ha sido tambi茅n esa fe sencilla la que muchas veces nos ha acompa帽ado en los distintos avatares del camino. Perder la memoria es desarraigarnos de donde venimos y por lo tanto, nos sabremos tampoco a donde vamos. Esto es clave, cuando desarraigamos a un laico de su fe, de la de sus or铆genes; cuando lo desarraigamos del Santo Pueblo fiel de Dios, lo desarraigamos de su identidad bautismal y as铆 le privamos la gracia del Esp铆ritu Santo. Lo mismo nos pasa a nosotros, cuando nos desarraigamos como pastores de nuestro pueblo, nos perdemos. Nuestro rol, nuestra alegr铆a, la alegr铆a del pastor est谩 precisamente en ayudar y estimular, al igual que hicieron muchos antes que nosotros, sean las madres, las abuelas, los padres los verdaderos protagonistas de la historia. No por una concesi贸n nuestra de buena voluntad, sino por propio derecho y estatuto. Los laicos son parte del Santo Pueblo fiel de Dios y por lo tanto, los protagonistas de la Iglesia y del mundo; a los que nosotros estamos llamados a servir y no de los cuales tenemos que servirnos. En mi reciente viaje a la tierra de M茅xico tuve la oportunidad de estar a solas con la Madre, dej谩ndome mirar por ella. En ese espacio de oraci贸n pude presentarle tambi茅n mi coraz贸n de hijo. En ese momento estuvieron tambi茅n ustedes con sus comunidades. En ese momento de oraci贸n, le ped铆 a Mar铆a que no dejara de sostener, como lo hizo con la primera comunidad, la fe de nuestro pueblo. Que la Virgen Santa interceda por ustedes, los cuide y acompa帽e siempre, Fuentes: http://blog.pucp.edu.pe/blog/buenavoz/2016/04/26/francisco-el-clericalismo-apaga-el-fuego-profetico-de-la-iglesia/ Radio Vaticana / Religi贸n Digital
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    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) 驴Qu茅 es el Jubileo Extraordinario de la Misericordia? Es un a帽o especial de聽 gracia y perd贸n, convocado por el Papa Francisco para la conversi贸n de nuestros pecados y la reconciliaci贸n con Dios, con los hermanos y con nosotros mismos. Una invitaci贸n a ser misericordiosos con el Padre. 驴Qu茅 es una indulgencia plenaria? Es una completa remisi贸n de todos los pecados y todas las penas del purgatorio, como consecuencias de los pecados cometidos durante nuestra vida. Es una gracia que la Iglesia concede por los m茅ritos de Cristo y la comuni贸n de los santos. 驴Qu茅 debo hacer para ganar una indulgencia plenaria? Peregrinar a una Iglesia Jubilar y cruzar la Puerta de la Misericordia Tener un verdadero arrepentimiento y desapego total del pecado Acercarme a la confesi贸n y a la comuni贸n sacramental, si no puedo el mismo d铆a, al menos unos d铆as antes o despu茅s de la peregrinaci贸n. Recitar el Credo y orar por el Papa y sus intenciones (Padre Nuestro, Ave Mar铆a y Gloria). Ser谩 conveniente acompa帽ar la oraci贸n con una reflexi贸n sobre la misericordia, como, 聽por ejemplo, leer Lc 15 o rezar la oraci贸n del Papa. Realizar, al menos, una obra de misericordia corporal o espiritual. Solo se puede ganar una indulgencia plenaria una vez al d铆a. Las indulgencias siempre se pueden aplicar por uno mismo o por las almas de los difuntos, pero no pueden ser aplicadas a otras personas vivas. 驴Por qu茅 es tan importante peregrinar y cruzar la puerta? La vida terrena es una peregrinaci贸n y la Iglesia es el Pueblo de Dios que peregrina a la casa del Padre.聽 La misericordia es tambi茅n una meta que requiere compromiso y sacrificio. Cruzar la Puerta de la Misericordia significa vivir la Pascua, el paso de la muerte a la vida, del pecado a la gracia, volver a la casa del Padre y sentir el abrazo misericordioso que nos devuelve a la dignidad de la filiaci贸n divina. Dejar caer el rencor, la rabia y la venganza para mirar con ojos de misericordia a todos los seres humanos, siendo misericordiosos como el padre, practicando las obras de misericordia. 驴Cu谩les son las Iglesias Jubilares en la Arquidi贸cesis de Lima? Son en total 15 iglesias o santuarios. La m谩s importante es la Catedral. Las 14 restantes son: Nuestra Se帽ora de los 脕ngeles (Alameda de los Descalzos) Santuario del Se帽or de los Milagros (Las Nazarenas, Av. Tacna) San Pedro (Jr. Az谩ngaro 451, Cercado de Lima) San Jos茅 (Rep. Dominicana 聽458, Jes煤s Mar铆a) Sagrado Coraz贸n de Jes煤s (Benito Lazo 517, Magdalena del Mar) Nuestra Se帽ora de F谩tima (Av. Armed谩riz 350, Miraflores) Mar铆a Auxiliadora (Av. Brasil 210, Bre帽a) Santa Mar铆a Magdalena (Av. San Mart铆n 1138, Pueblo Libre) Nuestra Se帽ora de Guadalupe (P. Uni贸n Panamericana, Balconcillo) Se帽or de la Divina Misericordia (Av. Caminos del Inca, Surco) Sagrado Coraz贸n de Jes煤s (Av. Grau 1280, Barranco) San Pedro (Av. Mariscal Castilla 296, Chorrillos) Nuestra Se帽ora de la Reconciliaci贸n (Calle Los Pinos 291, La Molina) Iglesia Virgen del Rosario (Plaza Huertos de Manchay) 驴Cu谩les son las obras de la Misericordia? CORPORALES: Visitar a los enfermos Dar de comer al hambriento Dar de beber al sediento Dar posada al peregrino Vestir al desnudo Visitar a los presos Enterrar a los difuntos ESPIRITUALES: Ense帽ar al que no sabe Dar buen consejo al que lo necesita Corregir al que se equivoca Perdonar al que nos ofende Consolar al triste Sufrir con paciencia los defectos del pr贸jimo Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos 驴Cu谩les son los pasos para una buena confesi贸n? Hacer un buen examen de conciencia Tener un sincero dolor de coraz贸n Tener un firme prop贸sito de enmienda Confesar al sacerdote todos los pecados mortales cometidos desde la 煤ltima confesi贸n Cumplir la penitencia impuesta por el sacerdote ORACI脫N DEL PAPA FRANCISCO POR EL JUBILEO DE LA MISERICORDIA Se帽or Jesucristo, t煤 nos has ense帽ado a ser misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que quien te ve, lo ve tambi茅n a 脡l. Mu茅stranos tu rostro y obtendremos la salvaci贸n. Tu mirada llena de amor liber贸 a Zaqueo y a Mateo de la esclavitud del dinero; a la ad煤ltera y a la Magdalena de buscar la felicidad solamente en una creatura; hizo llorar a Pedro luego de la traici贸n y asegur贸 el Paraiso al ladr贸n arrepentido. Haz que cada uno de nosotros escuche, como propia, la palabra que dijiste a la samaritana: 隆Si conocieras el don de Dios! T煤 eres el rostro visible del Padre invisible, del Dios que manifiesta su omnipotencia sobre todo con el perd贸n y la misericordia: haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro visible de Ti, su Se帽or, resucitado y glorioso. T煤 has querido que tambi茅n tus ministros fueran revestidos de debilidad para que sientan sincera compasi贸n por los que se encuentran en la ignorancia o en el error: haz que聽 quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios. Manda tu Esp铆ritu y cons谩granos a todos con su unci贸n para que el Jubileo de la Misericordia sea un a帽o de gracia del Se帽or y tu iglesia pueda, con renovado entusiasmo , llevar la Buena Nueva a los pobres, proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos, y restituir la vista a los ciegos. Te lo pedimos, por intercesi贸n de Mar铆a, Madre de la Misericordia, a ti que vives y reinas con el Padre y el Esp铆ritu Santo por los siglos de los siglos. Am茅n. (Material preparado por el Arzobispado de Lima)
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) 6:00 pm| 20 abr 16 (AGENCIAS/BV).- 鈥淨uiero decirles que no est谩n solos. Vine para escuchar sus historias鈥. Fueron las simples palabras que pronunci贸 el Papa Francisco en esta isla del Mar Egeo, s铆mbolo del drama humanitario de cientos de miles de refugiados que llegaron aqu铆 en los 煤ltimos meses escapando de guerras y miseria, desde donde implor贸 a la comunidad internacional a encontrar una soluci贸n digna a 鈥渓a peor cat谩strofe humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial鈥. En las cinco horas que dur贸 su visita, Francisco logr贸 visitar el campo de refugiados, saludar personalmente a muchos y almorzar con otro grupo m谩s. Luego les dirigi贸 un mensaje y firm贸 una declaraci贸n conjunta, en la que denunci贸, como en su visita a Lampedusa, la indiferencia para con el sufrimiento de los dem谩s. Firmaron tambi茅n quienes 茅l mismo llama 鈥渉ermanos鈥 ortodoxos, el Patriarca Ecum茅nico de Constantinopla, Bartolom茅, y el arzobispo de Atenas, Ieronymos, que adem谩s acompa帽aron al Papa durante toda su visita. Por 煤ltimo se dirigi贸 al puerto, donde or贸 en memoria de las v铆ctimas de las migraciones. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 Francisco dirigi贸 su primer mensaje desde un lugar que contagia tristeza: el campo de refugiados de Moria, que en realidad es un campo de detenci贸n m谩s parecido a un campo de concentraci贸n, rodeado de alambras de p煤as, paredones de cemento, del cual los 3000 refugiados presentes no pueden salir. El lugar fue 鈥渆mbellecido鈥 para la ocasi贸n: se levantaron carpas y podios especiales, hubo una limpieza entre sus containers, y algunos 鈥渉u茅spedes鈥 recibieron ropa nueva, es lo que contaron a los medios algunos refugiados sirios detenidos all铆. En este campo, que se levanta a 16 kil贸metros de Mytilene, en medio de un paisaje id铆lico de olivares centenarios, el Papa salud贸, uno por uno, a centenares de personas, adolescentes, mujeres, ni帽os. Un encuentro atravesado por la emoci贸n Los 3000 refugiados all铆 detenidos, -muchos sirios, pero tambi茅n paquistan铆es, afganos, iraqu铆es, africanos, kurdos, yazidis-, lo esperaban con carteles de bienvenida -鈥淧akistani christians welcome Pope Francis鈥- y, tambi茅n de reclamo de ayuda, escritos con biromes sobre pedazos de papel: 鈥淗elp the yazidi people鈥, 鈥淔reedom of movement鈥. Hubo aplausos para el Papa, que bes贸 ni帽os, estrech贸 manos, sonriente, y salud贸 a las mujeres musulmanes presentes, con el pelo cubierto por un pa帽uelo, inclin谩ndose y toc谩ndose el pecho, en se帽al de respeto. Hubo escenas de dolor cuando, en una carpa blanca -donde se reuni贸 brevemente con 150 menores y 250 adultos que le contaban sus historias de terror-, un refugiado paquistan铆 se postr贸 a sus pies y estall贸 en llanto. 鈥溌less me father, bless me!鈥, solloz贸 el joven, mientras tambi茅n agradec铆a la visita: 鈥淭hank you! Thank you!鈥. Lo mismo sucedi贸 con una ni帽a, que tambi茅n se arrodill贸 a sus pies, llorando, mientras su mam谩 le relataba, en 谩rabe, a trav茅s de un int茅rprete, su odisea; y otra se帽ora. El Papa, que se dej贸 sacar fotos y selfies, y como es costumbre rompi贸 el protocolo y estrech贸 cuanta mano pudo al recorrer el lugar, mientras los refugiados coreaban: 鈥溌reedom! 隆Freedom!鈥 (隆Libertad!). Todo el mundo lo llamaba para recibir su atenci贸n, un saludo, una bendici贸n y estaba visiblemente emocionado. Cuando unos ni帽os le regalaron unos dibujos emblem谩ticos de su sufrimiento, le dijo a un colaborador suyo que los guardara porque los iba a mostrar a los periodistas en el vuelo de regreso a Roma. Conflicto y persecuci贸n 鈥淓n estas semanas y meses, han sufrido mucho en su b煤squeda de una vida mejor. Muchos se han visto obligados a huir de situaciones de conflicto y persecuci贸n, sobre todo por el bien de sus hijos. Conocen el sufrimiento de dejar todo lo que aman y, quiz谩s lo m谩s dif铆cil, no saber qu茅 les deparar谩 el futuro. Son muchos los que como ustedes aguardan en campos o ciudades, con la esperanza de construir una nueva vida en este Continente鈥, dijo el Papa a la hora de los discursos, hablando en un podio levantado en el patio donde suelen ser registrados los migrantes. Luego de ser recibido a las 10 de una jornada de cielo l铆mpido, sin nubes, por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, en el aeropuerto de Mytilene -donde tambi茅n tuvo una reuni贸n privada con 茅l-, el Papa se desplaz贸 al campo de Moria no en el habitual papam贸vil, sino en un minibus blanco. Junto a 茅l y en un fiel reflejo del significado ecum茅nico de esta visita rel谩mpago, tambi茅n estaban sus 鈥渉ermanos鈥, el Patriarca Ortodoxo de Constantinopla, Bartolom茅 y el arzobispo de Atenas y toda Grecia, Ieronymos. Grave crisis humanitaria 鈥淗emos venido para atraer la atenci贸n del mundo ante esta grave crisis humanitaria y para implorar la soluci贸n de la misma鈥, dijo Francisco en su discurso, pronunciado en italiano, pero traducido al ingl茅s. 鈥淐omo hombres de fe, deseamos unir nuestras voces para hablar abiertamente en su nombre. Esperamos que el mundo preste atenci贸n a estas situaciones de necesidad tr谩gica y verdaderamente desesperadas, y responda de un modo digno de nuestra humanidad com煤n鈥, pidi贸. 聽 Discursos completos del arzobispo Ieronymos, del Patriarca Bartolom茅 y del Papa Francisco Francisco -que en julio de 2013, en su primer viaje como Papa, visit贸 la isla de Lampedusa, al sur de Sicilia, para llamar la atenci贸n ante el mismo fen贸meno-, volvi贸 a denunciar la indiferencia ante el mismo. 鈥淭odos sabemos por experiencia con qu茅 facilidad algunos ignoran los sufrimientos de los dem谩s o, incluso, llegan a aprovecharse de su vulnerabilidad鈥, acus贸. 鈥淧ero tambi茅n somos conscientes de que estas crisis pueden despertar lo mejor de nosotros, agreg贸, al subrayar c贸mo el pueblo griego respondi贸 generosamente a sus necesidades 鈥渁 pesar de sus propias dificultades鈥. En Grecia, que debido al cierre de fronteras de Europa se ha convertido en una suerte de prisi贸n a cielo abierto, hay 60.000 refugiados en 40 campos, seg煤n dijo Maurice Joyeux, jefe del Servicio Jesuita para los refugiados de este pa铆s. Gestos Francisco, que el jueves santo pasado le lav贸 los pies a refugidos de un centro de las afueras de Roma, tambi茅n remarc贸 la solidaridad demostrada por decenas de ongs y de voluntarios que vinieron hasta aqu铆 desde todo el mundo para dar una mano. 鈥淪铆, todav铆a queda mucho por hacer. Pero demos gracias a Dios porque nunca nos deja solos en nuestro sufrimiento. Siempre hay alguien que puede extender la mano para ayudarnos. Este es el mensaje que les quiero dejar hoy: 隆No pierdan la esperanza! El mayor don que nos podemos ofrecer es el amor: una mirada misericordiosa, la solicitud para escucharnos y entendernos, una palabra de aliento, una oraci贸n鈥, record贸. En la declaraci贸n conjunta firmada m谩s tarde por el Papa y sus dos 鈥渉ermanos鈥 ortodoxos, Bartolom茅 y Ieronymos -que tambi茅n almorzaron junto a ocho refugiados en un container-, tambi茅n un hubo un llamamiento a la comunidad internacional 鈥減ara que responda con valent铆a, afrontando esta crisis humanitaria masiva y sus causas subyacentes, a trav茅s de iniciativas diplom谩ticas, pol铆ticas y de beneficencia, como tambi茅n a trav茅s de esfuerzos coordinados entre Oriente Medio y Europa鈥. Declaraci贸n conjunta y oraci贸n del Papa Francisco, el arzobispo Ieronymos y del Patriarca Bartolom茅 Y a los l铆deres pol铆ticos, para 鈥渜ue empleen todos los medios para asegurar que las personas y las comunidades, incluidos los cristianos, permanezcan en su patria y gocen del derecho fundamental de vivir en paz y seguridad鈥. Recordando a los que murieron en su traves铆a El Papa, Bartolomeo y Ieronymos lanzan coronas de laurel con la mirada fija en el mar frente a ellos. Es el momento de recordar y rezar por los que no lograron llegar, por los que murieron en el mar. En el puerto de Mitylene (en la isla de Lesbos) Francisco y compa帽铆a de los otros dos l铆deres religiosos recitan una breve oraci贸n por las v铆ctimas de las migraciones, antes de un minuto de silencio y de recibir de tres ni帽os las coronas de laurel que arrojaron al mar. 鈥淒ios de Misericordia, te pedimos por todos los hombres, mujeres y ni帽os que han muerto despu茅s de haber dejado su tierra, buscando una vida mejor. Aunque muchas de sus tumbas no tienen nombre, para ti cada uno es conocido, amado y predilecto. Que jam谩s los olvidemos, sino que honremos su sacrificio con obras m谩s que con palabras鈥, fue la oraci贸n del Papa. El Papa lanza un llamado: 鈥淧ara ser realmente solidarios con quien se ve obligado a huir de su propia tierra, hay que esforzarse en eliminar las causas de esta dram谩tica realidad: no basta con limitarse a salir al paso de la emergencia del momento, sino que hay que desarrollar pol铆ticas de gran alcance, no unilaterales鈥. E indic贸 que 鈥渆n primer lugar, es necesario construir la paz all铆 donde la guerra ha tra铆do muerte y destrucci贸n, e impedir que este c谩ncer se propague a otras partes. Para ello, hay que oponerse firmemente a la proliferaci贸n y al tr谩fico de armas, y sus tramas a menudo ocultas; hay que dejar sin apoyos a todos los que conciben proyectos de odio y de violencia鈥. Francisco se lleva a 12 refugiados A mitad de la tarde el Papa emprend铆a el regreso a Roma鈥 pero no solo; adem谩s del s茅quito habitual y de los periodistas que le acompa帽an, se llevaba en su propio avi贸n a tres familias sirias (dos de ellas procedentes de Damasco y una de Deir Azzor); en total, doce personas, de los cuales seis son ni帽os. Esta singular iniciativa ha sido tratada por la Secretar铆a de Estado vaticana y las autoridades griegas e italianas; una vez en Roma, se ocupar谩 de acogerles la Comunidad de San Egidio, pero ser谩 la Santa Sede, el Papa, quien correr谩 con todos los gastos. Es la primera vez que esto sucede y es una prueba mas del inter茅s personal de Bergoglio por 鈥渆jemplarizar鈥 con sus actitudes el comportamiento de otros gobiernos. Francisco no es un papa triunfalista, por eso no ha dudado en calificar su visita a Lesbos como un 鈥渧iaje triste鈥. 鈥淧ara m铆 鈥揾a dicho a la vuelta鈥 ha sido demasiado fuerte. Era para echarse a llorar鈥. Pero ha sido un viaje ejemplarizador. Dentro de sus posibilidades, el Vaticano abre sus puertas a familias de refugiados. Con las tres anteriormente acogidas m谩s las actuales, ya tiene casi tantos refugiados como Espa帽a鈥 y otros pa铆ses europeos. 聽 Conferencia de prensa del Santo Padre durante el vuelo de regreso a Roma -In茅s San Mart铆n: Santo Padre, espero que no le moleste, pero voy a hacerle dos preguntas sobre dos temas distintos. La primera es espec铆ficamente sobre el viaje. Este viaje se da luego de un acuerdo entre la Uni贸n Europea y Turqu铆a para tratar de solucionar la cuesti贸n de los refugiados en Grecia. 驴A usted le parece que es un plan que puede funcionar o es s贸lo una cuesti贸n pol铆tica para tratar de ganar tiempo y ver qu茅 se hace? La segunda pregunta, si me permite: Esta ma帽ana usted se encontr贸 con el candidato presidencial Bernie Sanders de los Estados Unidos, en Santa Marta. Quer铆a preguntarle su sensaci贸n sobre el encuentro y si es su manera de intervenir en la pol铆tica norteamericana. Francisco: No, ante todo no existe ninguna especulaci贸n pol铆tica porque esos acuerdos entre Turqu铆a y Grecia yo no los conoc铆a bien. Lo he visto en los diarios, pero es algo puramente humano [se refiere a la iniciativa de acoger un grupo de pr贸fugos]. Es un hecho humanitario. Fue una inspiraci贸n que le vino hace una semana a un colaborador m铆o. Yo acept茅 en seguida, en seguida, porque vi que era el Esp铆ritu quien hablaba. Todo se hizo seg煤n las reglas: estas personas vienen con documentos, los tres gobiernos 鈥揺l Estado de la Ciudad del Vaticano, el Gobierno italiano y el Gobierno griego鈥 han verificado todo, todo, y concedieron el visado. Los recibe el Vaticano. Ser谩 el Vaticano, con la colaboraci贸n de la Comunidad de San Egidio, quien les busque un empleo, si se encuentra; o, en caso contrario, se encargar谩 de su sustento. Son hu茅spedes del Vaticano, y se a帽aden a las dos familias sirias que ya han sido acogidas por las dos parroquias vaticanas. Segundo. Esta ma帽ana, cuando yo sal铆a, all铆 estaba el Senador Sanders, que vino al Convenio de la Fundaci贸n Centesimus Annus. Sab铆a que yo me iba a aquella hora y tuvo la amabilidad de saludarme. Lo salud茅, le di la mano a 茅l, a su mujer y a otra pareja que estaba con 茅l. Estaban alojados en Santa Marta, porque todos los miembros del convenio, excepto los dos Presidentes participantes, que creo se alojaban en sus embajadas, estaban hospedados en Santa Marta. Y cuando yo bajaba, 茅l se present贸, me salud贸, le di la mano y nada m谩s. Esta es buena educaci贸n. Se llama educaci贸n y no meterse en pol铆tica. Y si alguien piensa que saludar sea meterse en pol铆tica, le aconsejar铆a que mejor se buscara un psiquiatra. -Franca Giansoldati: Gracias, Santidad, usted habla mucho de 鈥渁cogida鈥, pero tal vez muy poco de 鈥渋ntegraci贸n鈥. Viendo lo que est谩 sucediendo en Europa, sobre todo con este consistente flujo de inmigrantes, nos damos cuenta que hay varias ciudades que tienen barrios-gueto鈥 De todo esto, emerge claramente que a los inmigrantes musulmanes les resulta m谩s dif铆cil integrarse a nuestros valores, a los valores occidentales. Le quisiera preguntar, 驴no ser铆a tal vez m谩s 煤til para la integraci贸n dar prioridad a la llegada de inmigrantes no musulmanes? Y luego, 驴por qu茅 usted hoy, con ese gesto tan hermoso y tan noble, ha favorecido a tres familias todas ellas musulmanas? Francisco: No hice ninguna selecci贸n entre cristianos y musulmanes. Estas tres familias ten铆an los papeles en regla, los documentos en regla, y era factible. En la primera lista, por ejemplo, hab铆a dos familias cristianas, pero no ten铆an los documentos en regla. No se trata, pues, de un privilegio; estas doce personas son tambi茅n hijos de Dios. El 鈥減rivilegio鈥 es ser hijos de Dios, esto es verdad. Sobre la integraci贸n, es muy inteligente lo que usted dice y le agradezco que lo haya dicho. Ha mencionado una palabra que, en nuestra cultura actual, parece haber sido olvidada despu茅s de la segunda guerra mundial. Hoy siguen existiendo guetos. Algunos de los extremistas que han perpetrado atentados terroristas 鈥 algunos 鈥, son hijos y nietos de personas nacidas en el pa铆s, en Europa. 驴Qu茅 es lo que ha pasado? Que no ha habido ninguna pol铆tica de integraci贸n, y esto para m铆 es fundamental; hasta el punto que usted ve que en la exhortaci贸n postsinodal sobre la familia 鈥揳un cuando se trate de otra problem谩tica鈥, una de las tres dimensiones pastorales para las familias en dificultad es su integraci贸n en la vida de la Iglesia. Porque a Europa han llegado muchos n贸madas, como los Normandos y mucha otra gente, y los ha integrado y ha enriquecido su cultura. Creo que tenemos necesidad de una ense帽anza y de una educaci贸n a la integraci贸n. Gracias. -Elena Pinardi 鈥 European Broadcasting Union: Santo Padre, se oye hablar de reforzar las fronteras de varios pa铆ses europeos, de vigilancia, e incluso de despliegue de batallones a lo largo de las fronteras de Europa. 驴Es el final de Schengen y del sue帽o europeo? Francisco: No lo s茅. Entiendo a los gobiernos y tambi茅n a los pueblos que tienen un cierto temor. Esto lo comprendo y debemos tener una gran responsabilidad en la acogida. Uno de los aspectos de dicha responsabilidad es este: c贸mo hacer posible integrarnos nosotros y estas personas. Siempre he dicho que construir muros no es la soluci贸n. En el siglo pasado vimos la ca铆da de uno. No se resuelve nada. Debemos construir puentes. Pero los puentes se construyen inteligentemente, se hacen con el di谩logo, con la integraci贸n. Y por eso comprendo que haya un cierto temor. Pero cerrar las fronteras no resuelve nada, porque la clausura, a la larga, perjudica al propio pueblo. Europa debe elaborar urgentemente pol铆ticas de acogida, de integraci贸n, de crecimiento, de trabajo y de reforma de la econom铆a. Todas estas cosas son los puentes que nos llevar谩n a no construir muros. El miedo tiene toda mi comprensi贸n, pero despu茅s de todo lo que he visto 鈥搚 cambio de tema, pero quiero decirlo ahora鈥, y que tambi茅n ustedes mismos han visto en ese campo de refugiados, daban ganas de llorar. Los ni帽os鈥 Traje estos dibujos conmigo para ense帽谩rselos, los ni帽os me han regalado muchos [el Papa muestra varios dibujos, uno despu茅s del otro, y los comenta] Uno; 驴qu茅 quieren estos ni帽os? Paz, porque sufren. All铆, en el campo, tienen cursos de educaci贸n. Pero, 隆qu茅 no han visto esos ni帽os! Miren esto: han visto tambi茅n ahogarse a un ni帽o. Esto lo llevan en su coraz贸n. Hoy, de verdad, daban ganas de llorar. Daban ganas de llorar. El mismo tema lo dibuj贸 tambi茅n este ni帽o de Afganist谩n: se ve que la barcaza que viene de Afganist谩n regresa a Grecia. Los ni帽os tiene esto en la memoria. Se necesitar谩 tiempo para que lo elaboren. Miren este otro dibujo: el sol que observa y llora. Y si el sol es capaz de llorar, tambi茅n nosotros lo somos. Nos har铆a bien una l谩grima. -Fanny Carrier, Agence France Presse: Buenos d铆as. 驴Por qu茅 no hace usted ninguna diferencia entre quienes huyen de la guerra y quienes huyen del hambre? 驴Puede Europa acoger toda la miseria del mundo? Francisco: Es verdad. Hoy dije en mi discurso que 鈥渁lgunos huyen de las guerras y otros, del hambre鈥. Ambas situaciones son efecto de la explotaci贸n. Tambi茅n de la explotaci贸n de la tierra. Hace m谩s o menos un mes, un jefe de gobierno de 脕frica me dec铆a que la primera decisi贸n de su gobierno fue la reforestaci贸n, porque la tierra se hab铆a muerto por la explotaci贸n de los bosques. Hay que hacer obras buenas con ambas categor铆as. Porque algunos huyen del hambre y otros de la guerra. Yo invitar铆a a los traficantes de armas 鈥損orque las armas, es verdad que hay acuerdos, hasta cierto punto se fabrican;聽 pero los traficantes, los que trafican para hacer la guerra en diversas partes, como en Siria, por ejemplo, 驴qui茅n arma a los diversos grupos?鈥 los invitar铆a a que pasaran un d铆a en ese campo de refugiados. Creo que ser铆a saludable para ellos. -N茅stor Pongut谩, Radio Colombia: Santidad, muy buenas tardes. Esta ma帽ana ha dicho usted algo muy especial, que nos ha llamado mucho la atenci贸n: que 茅ste era un viaje triste, y ha demostrado con sus palabras que est谩 muy conmovido. Pero algo debe haber cambiado tambi茅n en su coraz贸n, sabiendo que trae doce personas, y que con este peque帽o gesto ha dado una lecci贸n a aquellos que a veces voltean la mirada frente a tanto dolor, a esta Tercera Guerra Mundial en pedazos, que usted ha denunciado. Francisco: Voy a hacer un plagio y a responder con una frase que no es m铆a. La misma cosa le preguntaron a la Madre Teresa de Calcuta. 驴Por qu茅 tanto esfuerzo, tanto trabajo, s贸lo para acompa帽ar a las personas a morir? 隆Eso que usted hace no sirve para nada! El mar es inmenso. Y ella contest贸: s铆, es una gota de agua en el mar, pero despu茅s de esa gota, el mar ya no ser谩 el mismo. Es un peque帽o gesto. Pero son peque帽os gestos los que debemos hacer todos nosotros, hombres y mujeres, para tender la mano quien lo necesita. -Joshua Mc Elwee, National Catholic Reporter: Gracias Santo Padre. Hemos venido a un pa铆s de inmigraci贸n, pero tambi茅n de pol铆tica econ贸mica de austeridad. 驴Quisiera preguntarle cu谩l es su concepto de econom铆a de austeridad? Tambi茅n en lo que se refiere a otra isla, Puerto Rico. Si tiene usted un concepto sobre esta pol铆tica de austeridad. Francisco: La palabra austeridad tiene diferentes significados, seg煤n el punto de vista desde el que se vea: econ贸micamente significa un cap铆tulo de un programa; pol铆ticamente es otra cosa; espiritual y cristianamente es otra. Cuando yo hablo de austeridad, lo hago en contraste con el desperdicio. Escuch茅 en la FAO 鈥揷reo que fue en una reuni贸n de la FAO鈥 que con la comida desperdiciada se podr铆a resolver el problema del hambre en el mundo. Y nosotros, en nuestra casa, cu谩nto desperdiciamos sin quererlo. Esta es la cultura del descarte y del desperdicio. Yo hablo de austeridad en este sentido, en sentido cristiano. Deteng谩monos aqu铆 y vivamos m谩s austeramente. -Francisco Romero, Rome Reports: Santidad, usted ha dicho que esta crisis de refugiados es la peor crisis despu茅s de la de la Segunda Guerra Mundial. Quisiera preguntarle 驴Qu茅 piensa usted sobre la crisis de los inmigrantes que llegan a los Estados Unidos, de M茅xico y de otros pa铆ses de Am茅rica Latina? Francisco: Lo mismo. Es lo mismo, porque llegan all铆 huyendo, sobre todo del hambre. Se trata del mismo problema. En Ciudad Ju谩rez celebr茅 la Misa a cien metros, o tal vez menos, de la valla. Del otro lado, hab铆a unos cincuenta Obispo de Estados Unidos y un estadio con cincuenta mil personas que segu铆an la Misa en pantallas gigantes. Del lado mexicano, aquel campo lleno de gente. Pero se trata de los mismo. Llegan a M茅xico, de Centro Am茅rica. 驴Se acuerda de hace dos meses? Hubo un conflicto con Nicaragua, porque no quer铆a que los refugiados transitaran por su territorio. Al final, se resolvi贸. Los llevaban en avi贸n al otro pa铆s, sin pasar por Nicaragua. Es un problema mundial. Yo se lo dije a los Obispos mexicanos. Ped铆 que se hicieran cargo de los refugiados. -Francis Rocca, Wall Street Journal: Gracias, Santo Padre. Veo que ya le hicieron las preguntas sobre la inmigraci贸n que yo ten铆a en mente. Y usted ha respondido muy bien. Si me permite, quisiera hacerle una pregunta sobre otro acontecimiento de los d铆as pasados: su exhortaci贸n apost贸lica. Como usted bien sabe, despu茅s de su publicaci贸n ha habido muchas discusiones sobre uno de los puntos 鈥 y se han concentrado particularmente en este 鈥. Algunos sostienen que no ha cambiado nada sobre la disciplina que regula el acceso a los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar; que la ley y la praxis, y obviamente tambi茅n la doctrina, no han sido tocadas. Otros, en cambio, sostienen que ha cambiado mucho y que hay muchas nuevas aperturas y posibilidades. Mi pregunta ser铆a: para una persona, para un cat贸lico, 驴hay nuevas posibilidades concretas que no exist铆an antes de la publicaci贸n de la exhortaci贸n o no? Francisco: Podr铆a decir que s铆, y punto. Pero ser铆a una respuesta muy simplificada. Les recomiendo que lean la presentaci贸n del documento que hizo el cardenal Sch枚nborn, que es un gran te贸logo. Es miembro de la Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe y conoce bien la doctrina de la Iglesia. Ah铆 encontrar莽a usted la respuesta a su pregunta. Gracias. -Gu茅nois, Le Figaro: Ten铆a la misma pregunta, pero le hago, en cambio, una pregunta complementaria: No se ha entendido bien por qu茅 haya puesto usted en esa famosa nota al pie de p谩gina, la nota 351, en la Amoris Laetitia, lo que concierne a los problemas de los divorciados vueltos a casar. 驴Por qu茅 una cuesti贸n tan importante se trata en una peque帽a nota al pie de p谩gina? 驴Es porque ha previsto oposici贸n, o porque ha querido que no se le diera mucha importancia a ese punto? Francisco: Escuche, uno de los 煤ltimos Papas, hablando sobre el Concilio, dijo que hab铆a habido dos concilios: el Vaticano II, en la Bas铆lica de San Pedro, y el otro, el 鈥渃oncilio de los medios de comunicaci贸n鈥. Cuando convoqu茅 el primer S铆nodo, la gran preocupaci贸n de la mayor parte de los medios de comunicaci贸n era: 驴podr铆an recibir la comuni贸n los divorciados que se han vuelto a casar? Y como yo no soy santo, eso me molest贸 un poco y tambi茅n me dio un poco de tristeza. Porque yo pienso: pero esos medios de comunicaci贸n, que dicen tantas cosas, 驴no se dan cuenta de que no es ese el problema principal? 驴Acaso no se dan cuenta que la familia, en todo el mundo, est谩 en crisis? Y la familia es la base de la sociedad. 驴No se percatan de que los j贸venes no quieren casarse? 驴No ven que la disminuci贸n de la natalidad en Europa es como para ponerse a llorar? 驴No saben que la falta de trabajo y la dificultad para encontrarlo obligan a que el padre y la madre tengan dos empleos, y que los ni帽os crezcan solos, sin aprender a crecer en di谩logo con pap谩 y mam谩? Estos son los grandes problemas. No me recuerdo de esa nota, pero si una cuesti贸n como la que usted se帽ala est谩 en una nota, es porque fue dicha en la Evangelii gaudium. Seguro. Debe tratarse de una cita de la Evangelii gaudium. No recuerdo el n煤mero, pero seguro que es as铆. Fuente: http://blog.pucp.edu.pe/blog/buenavoz/2016/04/20/francisco-visito-campo-de-refugiados-en-isla-griega-lesbos/
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) Del viernes 22 al s谩bado 23 de abril se llev贸 a cabo el Encuentro de Plataformas del Sur en Andahuailillas, Cusco. Se reunieron 46 personas entre jesuitas, laicos y religiosas. Participaron jesuitas de las cuatro comunidades, equipos directivos de nuestras obras y coordinadores de movimientos o redes de las plataformas de Tacna-Ilo, Arequipa, Cusco-Quispicanchi y Ayacucho. Los asistentes llegaron al Cusco un d铆a antes de la reuni贸n con el objeto de hacer un recorrido y as铆 conocer la acci贸n de las distintas obras de la Compa帽铆a en Quispicanchi. La agenda de la reuni贸n se centr贸 en trabajar los planes operativos de cada plataforma, validar sus funciones y conocer el documento de colaboraci贸n de la Provincia publicado en febrero de este a帽o. En este contexto de encuentro de colaboraci贸n, en la Eucarist铆a y almuerzo final se celebraron los 50 a帽os de Compa帽铆a del P. Benjam铆n Crespo SJ.
    Fuente:聽Noticias Jesuitas: https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/1545495a14834624
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    Hoy d铆a hay padres que prefieren esperar a que sus hijos crezcan para que, cuando tengan suficiente capacidad de tomar decisiones propias, puedan decidir libremente si se bautizan o no. La raz贸n parece l贸gica: las decisiones que tienen consecuencias importantes han de ser libremente tomadas, y pocas cosas hay m谩s importantes en la vida que incorporarse o no a la Iglesia, que ser cristiano o no. En cambio, muchos padres cat贸licos bautizan a sus hijos a los pocos d铆as de nacer, y no piensan que est茅n coartando la libertad de sus hijos, ni condicionando injustamente su futuro. Parecen personas razonables. 驴Lo son realmente? 驴Qu茅 implica el Bautismo? Dios ha dise帽ado para cada ser humano una historia de amor, que se va desvelado poco a poco a lo largo de la vida. En la medida que tengamos un trato cercano con 脡l, esa historia se ir谩 desvelando y tomando cuerpo. Y el primer paso para que se esa cercan铆a sea eficaz se da en el Bautismo. La fe cristiana considera el Bautismo como el sacramento fundamental, ya que es condici贸n previa para poder recibir cualquier otro sacramento. Nos une a Jesucristo, configur谩ndonos con 脡l en su triunfo sobre el pecado y la muerte. En la antig眉edad se administraba por inmersi贸n. El que se iba a bautizar se sumerg铆a por completo en agua. As铆 como Jesucristo muri贸, fue sepultado y resucit贸, el nuevo cristiano se introduc铆a simb贸licamente en un sepulcro de agua, para despojarse del pecado y sus consecuencias, y renacer a una nueva vida. El bautismo es, en efecto, el sacramento que nos une a Jesucristo, introduci茅ndonos en su muerte salv铆fica en la Cruz, y por ello nos libera del poder del pecado original y de todos los pecados personales, y nos permite resucitar con 茅l a una vida sin fin. Desde el momento de su recepci贸n, se participa de la vida divina mediante la gracia, que va ayudando a crecer en madurez espiritual. En el bautismo nos convertimos en miembros del Cuerpo de Cristo, en hermanos y hermanas de nuestro Salvador, y en hijos de Dios. Somos liberados del pecado, arrancados de la muerte eterna, y destinados desde ese instante a una vida en la alegr铆a de los redimidos. 芦Mediante el bautismo cada ni帽o es admitido en un c铆rculo de amigos que nunca le abandonar谩, ni en la vida ni en la muerte. Ese c铆rculo de amigos, esta familia de Dios en la que el ni帽o se integra desde ese momento, le acompa帽a continuamente, tambi茅n en los d铆as de dolor, en las noches oscuras de la vida; le dar谩 consuelo, tranquilidad y luz禄 (Benedicto XVI, 8 de enero de 2006). 驴Por qu茅 la Iglesia mantiene la pr谩ctica del bautismo de ni帽os? Esta pr谩ctica es de tiempo inmemorial. Cuando los primeros cristianos recib铆an la fe, y eran conscientes del gran don de Dios de que hab铆an sido objeto, no quer铆an privar a sus hijos de esos beneficios. La Iglesia sigue manteniendo la pr谩ctica del bautismo de ni帽os por una raz贸n fundamental: antes de que nosotros optemos por Dios, 茅l ya ha optado por nosotros. Nos ha hecho y nos ha llamado a ser felices. El bautismo no es una carga, al contrario, es una gracia, un regalo inmerecido que recibimos de Dios. Los padres cristianos, desde los primeros siglos, aplicaron el sentido com煤n. As铆 como聽 la madre no deliberaba largamente sobre si deb铆a dar el pecho a su hijo reci茅n nacido, sino que lo alimentaba cuando el ni帽o lo requer铆a, as铆 como lo lavaban cuando estaba manchado, lo vest铆an y lo abrigaban para protegerlo de los rigores del fr铆o, as铆 como le hablaban y le daban cari帽o,聽 tambi茅n le proporcionaban la mejor ayuda que cualquiera criatura humana necesita para desarrollar la vida en plenitud: la limpieza del alma, la gracia de Dios, una gran familia sobrenatural, y una apertura al lenguaje de Dios, de modo que cuando vaya despertando su sensibilidad y su inteligencia contemplen el mundo con la luz de la fe, aquella que permite conocer la realidad tal y como es. Fuente: http://www.primeroscristianos.com/index.php/blogs/francisco-varo-pineda/item/1724-por-que-bautizar-a-los-ninos-pequenos-no-es-mejor-esperar-a-que-ellos-puedan-decidir
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El Papa Francisco, con ocasi贸n del A帽o Santo de la Misericordia, exhorta a las parroquias a convertirse en 鈥渆spacios de misericordia鈥. Asimismo nos pide: 鈥淩edescubramos las obras de la misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al 聽forastero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de la misericordia espirituales: dar consejo al que lo necesita, ense帽ar al que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia a las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos鈥 Para facilitar la pr谩ctica de estas buenas obras durante el A帽o Santo, la Parroquia ha organizado equipos en los que puedes participar, seg煤n tus preferencias. Un determinado grupo parroquial te ofrecer谩 sugerencias y apoyos log铆sticos para que puedas llevar a la pr谩ctica tu buen prop贸sito. As铆, por ejemplo, si lo que deseas es 鈥淓nse帽ar al que no sabe鈥 puedes inscribirte en el equipo correspondiente y participar en sus reuniones para ver c贸mo y con qu茅 medios podr谩s practicar esta obra de misericordia. Este mismo modo de proceder se aplicar谩 a las dem谩s obras espirituales o corporales. A continuaci贸n puedes ver los equipos que se est谩n formando y algunas de las acciones que se buscan realizar realizar: Ense帽ar al que no sabe. Clases, catequesis, alfabetizaci贸n鈥 Se podr谩 colaborar con la Comunidad de San Egidio en sus Escuelas de la Paz para ni帽os en situaci贸n de riesgo. Dar buen consejo al que lo necesita y Corregir al que se equivoca. En la propia casa puede practicarse. Pueden tambi茅n organizarse actividades de colaboraci贸n o de apoyo a los grupos de Alcoh贸licos An贸nimos y ALANON (para familiares de alcoh贸licos), Narc贸ticos An贸nimos, Lud贸patas An贸nimos, que funcionan en la parroquia. Perdonar al que nos ofende y Sufrir con paciencia los defectos del pr贸jimo. Lo mismo, en la propia casa o con familiares. Adem谩s, con ayuda del grupo de Pastoral de la Salud de la parroquia se podr谩n 聽planificar acciones para el cuidado paciente de personas ancianas y enfermas鈥 Consolar al triste. En la parroquia funcionan los servicios: Psicolog铆a de J贸venes y Adultos, Orientaci贸n familiar, Centro de Escucha y el grupo que ofrece los Talleres de Duelo. Con ellos se ver谩 la forma de practicar de manera efectiva esta obra de misericordia. Rogar a Dios por vivos y difuntos y Enterrar a los muertos. Se podr谩n organizar Jornadas o Momentos de oraci贸n, pedir celebrar misas por difuntos, o crear un fondo para que las parroquias pobres ayuden a quienes no tienen para el entierro de sus familiares. El grupo que ofrece los Talleres de Duelo podr谩 asesorar en este campo. Visitar a los enfermos. Ya se ofrece ese tipo de servicio por medio de la Pastoral de Salud de la聽 parroquia. Con ayuda de las personas de este grupo se podr谩n organizar visitas domiciliarias, visitas a hospitales y centros de salud, o campa帽as de recojo de medicinas y otras iniciativas al respecto. Dar de comer al hambriento y Dar de beber al sediento. La parroquia recoge v铆veres para personas necesitadas. Se puede colaborar en la tarea de recoger y distribuir los alimentos. En cuando a dar de beber al sediento, y pensando en el grave problema del agua, se podr谩n organizar campa帽as en favor del ahorro y uso responsable del agua. Acoger al forastero. Implica encarar el problema de los pobres sin techo. El equipo correspondiente a esta obra de misericordia podr铆a, por ejemplo, empadronar a las personas indigentes que duermen en las calles y buscar soluci贸n a su problema. Vestir al desnudo. En la parroquia ha funcionado un Ropero Parroquial. Se podr铆a potenciarlo para recoger m谩s ropa y distribuirla conforme a las necesidades. Visitar a los encarcelados. En coordinaci贸n con las personas que se dedican a la Pastoral Carcelaria, se podr谩 ver la manera de apoyar su labor, conforme a las necesidades que ellas encuentran en los penales. Inscr铆bete y participa. Puedes hacerlo en uno o m谩s equipos. Ac茅rcate a nuestro despacho parroquial.
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    (Si desea leer la noticia, haga click en el t铆tulo) El P. Antonio Spadaro SJ, Director de la revista 鈥淟a Civilt脿 Cattolica鈥, estuvo en Lima del domingo 10 al jueves 14 de abril dictando en la Conferencia de Superioras y Superiores Mayores del Per煤 (CONFER) el curso 鈥淓vangelizar en tiempo de la red鈥. Present贸 lo que llama los diez desaf铆os del mundo digital para nuestro trabajo de evangelizaci贸n. Adem谩s, el lunes se reuni贸 en la Pontificia Universidad Cat贸lica del Per煤 (PUCP) con la Comisi贸n de Comunicaci贸n de la Provincia y el equipo del Bolet铆n electr贸nico 鈥淏uena Voz鈥. Despu茅s de la reuni贸n, fue a comer a la Casa San Juan Berchmans, donde tuvo una larga conversaci贸n con los estudiantes jesuitas. El martes visit贸 la Iglesia de San Pedro, guiado por el P. Enrique Rodr铆guez SJ. El mi茅rcoles visit贸 la Parroquia de F谩tima, donde fue recibido por el P. Carlos Card贸 SJ, visitando tambi茅n la Enfermer铆a de la Provincia. El curso fue coordinado por la presidenta de la CONFER, Hna. Gloria Luz Pati帽o FMA, Hijas de Mar铆a Auxiliadora. Participaron alrededor de 120 religiosos, entre los cuales estuvieron tres estudiantes jesuitas de Bre帽a.
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    (Si desea el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) La exhortaci贸n apost贸lica Amoris laetitia recientemente publicada por el Papa Francisco representa un giro -insinuado en algunos asuntos, y efectivo en otros- en el acento en la ense帽anza de la Iglesia. Cambi贸 el viento. Hasta ahora el 茅nfasis de la jerarqu铆a eclesi谩stica en el planteamiento de la moral sexual y familiar hab铆a sido puesto en el 鈥渋deal鈥. Desde ahora habr谩 que concentrarse en la 鈥渞ealidad鈥 de los cat贸licos, en sus esfuerzos por ser responsables en este plano de la vida y en la necesidad de volver a pararse cuando han experimentado fracasos o cometidos errores. Reflexi贸n en texto y video del padre Jorge Costadoat SJ. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 Debe notarse que el giro no es del Papa. 脡l ha sido int茅rprete de dos s铆nodos (2014 y 2015) que reunieron obispos de regiones culturalmente muy diversas del mundo, los que aprobaron por m谩s de 2/3 los textos finales. Ha sido la instituci贸n eclesi谩stica la que ha sido tocada por la realidad de un Pueblo de Dios alejado de sus autoridades. 驴Podr铆a hablarse de una 鈥渃onversi贸n鈥 eclesi谩stica? En cierto sentido, s铆. Si en todos los planos de la vida cristiana la distancia entre la jerarqu铆a y los fieles es hoy muy grande, en el campo de la ense帽anza sexual, matrimonial y familiar se ha declarado un abismo, un aut茅ntico cisma (Cardenal Kasper). Cisma blanco, en los casos de cat贸licos que no reniegan de su pertenencia eclesial, pero no se rigen por el Magisterio; cisma rojo, las veces que los cat贸licos renunciaron a la Iglesia por hab茅rseles vuelto inhabitable. El giro constituye nada menos que la apertura a una reconciliaci贸n de la Iglesia con sus propias autoridades. Desde un punto de vista te贸rico ha comenzado a hacer crisis un modo abstracto de ver la moral sexual cat贸lica, modo que en su peor versi贸n no reconoce que es posible aprender algo nuevo de la experiencia y de la historia, y que tampoco las culturas tienen nada aportar; y que, peor a煤n, esta visi贸n moral abstracta resta valor a conciencia de las personas al momento de discernir sus decisiones 茅ticas. El nuevo modo de plantearse la moral sexual cat贸lica de la exhortaci贸n papal -modo que prevalece en la moral social desde hace ya muchas d茅cadas- exige concentrar la atenci贸n en la realidad de las personas. En esta 贸ptica, lo primero son fines trascendentes que gu铆an efectivamente las decisiones de la gente en las circunstancias concretas e irrepetibles de sus vidas. La moral no puede consistir meramente en saber lo que est谩 prohibido y lo que est谩 permitido. No es cosa de blanco y negro. Curiosamente, Amoris Laetitia es una vuelta al pasado, al modo de exigir respuestas 茅ticas del mismo Jes煤s hace dos mil a帽os, quien, sin desconocer el valor de la Ley, se concentr贸 en la gente, en sus fallos, fracasos, marginaciones, sufrimientos, pecados, para alentarlas a que se pusieran de pie y con salieran adelante por s铆 mismas. Dice Francisco: 鈥淒urante mucho tiempo cre铆mos que con s贸lo insistir en cuestiones doctrinales, bio茅ticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia, ya sosten铆amos suficientemente a las familias, consolid谩bamos el v铆nculo de los esposos y llen谩bamos de sentido sus vidas compartidas. Tenemos dificultad para presentar al matrimonio m谩s como un camino din谩mico de desarrollo y realizaci贸n que como un peso a soportar toda la vida. Tambi茅n nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus l铆mites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas鈥 (AL 27). Una lectura atenta de Amoris Laetitia y de los documentos de los s铆nodos que la precedieron, permite hallar nuevas ideas y un nuevo horizonte de comprensi贸n para las convivencias, las relaciones pre-matrimoniales, la homosexualidad, la contracepci贸n, las segundas familias y la participaci贸n de los cristianos divorciados y vueltos a casar en la eucarist铆a. La eventual readmisi贸n de estos a la comuni贸n -acompa帽ada por una comunidad eclesial que se hace responsable de ellos- representa muy bien los cambios que podr铆an darse tambi茅n en los otros asuntos. Amoris laetitia: giro en la ense帽anza de la Iglesia Con Amoris Laetitia el Papa Francisco cierra un ciclo de discernimiento sobre la familia que ha supuesto la realizaci贸n de dos s铆nodos (2014 y 2015), para actualizar la ense帽anza de la Iglesia sobre el tema. 驴En qu茅 consiste su novedad? Amoris Laetitia es rica en la descripci贸n de situaciones, ofrece palabras nuevas a las m谩s diversas personas, recoge la experiencia pastoral de las 煤ltimas d茅cadas y abunda en consejos de gran sabidur铆a. 驴Cu谩l es la novedad de las novedades? La exhortaci贸n constituye un perfeccionamiento doctrinal y pastoral, pero tambi茅n un giro en el modo de plantear la moral sexual y familiar cat贸lica. Si hasta ahora la jerarqu铆a eclesi谩stica hab铆a puesto el acento en la doctrina, desde ahora habr谩 de tener m谩s en cuenta la realidad de las personas y de las familias. Especialmente los innumerables casos de sufrimiento y de fracasos, merecen una palabra evang茅lica de acogida, de aliento y de orientaci贸n. En las 煤ltimas d茅cadas muchos han podido pensar que el Evangelio y la doctrina son lo mismo. No lo son. En la Iglesia la doctrina constituye un modo de traducir el Evangelio en ense帽anzas concretas. El Papa Francisco quiere sobre todo anunciar el Evangelio a las personas, a los matrimonios y a las familias 鈥渞eales鈥, y no tanto a las 鈥渋deales鈥. El tono y el contenido de Amoris Laetitia recuerda el anuncio que Jes煤s hizo a todos del reino de Dios, especialmente a los pobres y los marginados por no poder cumplir con los preceptos de la Ley. En la actualidad estos son los ni帽os abandonados, los ancianos sin hogar, las mujeres v铆ctimas de la violencia, los esposos traicionados, las personas que han fracasado en su matrimonio, las segundas familias, los convivientes y tantos otros. Francisco ha querido decirles que Dios los ama, que se amen, que sean responsables en sus relaciones afectivas, que se arrepientan del da帽o que han podido causar a otros, que crezcan como personas, y que cuenten siempre con la compa帽铆a de los ministros de la Iglesia. El Papa no equipara las uniones del mismo sexo a los matrimonios sacramentales, pero exige respeto y acogida a las personas homosexuales. La exhortaci贸n tambi茅n es evang茅lica porque, como Jes煤s, propone altos ideales y apela a la conciencia de las personas en la aplicaci贸n a casos particulares complejos. Procura formar estas conciencias, pero jam谩s suprimir la libertad con que los padres y los matrimonios deben discernir lo que en cada circunstancia de la vida Dios pide para sacar adelante sus familias. Esto es claro en temas como el control de natalidad y la comuni贸n de los divorciados vueltos a casar. En ambos casos Amoris laetitia mantiene la ense帽anza tradicional. Y en ambos la novedad consiste en subrayar la responsabilidad de las parejas. 驴C贸mo ejercer la paternidad responsable? Vean los mismos matrimonios que m茅todos usar. 驴Podr谩n comulgar en misa los divorciados vueltos a casar? Los episcopados tendr谩n que ver manera de integrarlos lo m谩s posible a la comunidad eclesial, acompa帽arlos en el discernimiento de su situaci贸n y respetar sus decisiones. La propuesta es v谩lida para todos, pues la misericordia de la Iglesia no debiera excluir a nadie. 聽 Fuentes: Religi贸n Digital / Blog 鈥淐risto en construcci贸n鈥 del P. Jorge Costadoat SJ.
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    (Si deseas leer la oraci贸n completa, haz click en el t铆tulo) Hay oraciones que ya est谩n hechas, y nos ayudan a encontrar las palabras que queremos decir. Muchas veces, despu茅s de rezar estas oraciones, nos vamos identificando con cada palabra y la hacemos nuestra.聽 La oraci贸n que presentamos a continuaci贸n, como todas la oraciones nos unen a Dios, pero esta en especial, tambi茅n nos une a la Iglesia.
    Versi贸n en castellano de la Oraci贸n del Cat贸lico Frustrado escrita por James Martin SJ en la revista America.
    Se帽or, a veces me siento muy frustrado con tu Iglesia. S茅 que no estoy solo. Mucha gente que ama a tu Iglesia se siente frustrada con el Cuerpo de Cristo en la tierra. Tambi茅n sacerdotes y di谩conos, y hermanos y hermanas, pueden sentirse frustrados. Y apostar铆a que incluso obispos y papas sienten frustraci贸n. Nos preocupamos y molestamos y amargamos y a veces nos escandalizamos porque tu divina instituci贸n, nuestro hogar, est谩 llena de seres humanos pecadores. Como yo. Pero sobre todo acabo frustrado cuando siento que hay cosas que deben ser cambiadas y no tengo el poder para hacerlo. Por eso necesito tu ayuda, Dios. Ay煤dame a recordar que Jes煤s prometi贸 que estar铆a con nosotros hasta el fin de los tiempos, y que tu Iglesia sigue siendo guiada siempre por el Esp铆ritu Santo, incluso si me es dif铆cil verlo. A veces el cambio es repentino y el Esp铆ritu nos sorprende, pero generalmente el cambio ocurre lentamente en la Iglesia. A tu ritmo y no al m铆o. Ay煤dame a confiar en que las semillas que planto con amor en el suelo de tu Iglesia alg煤n d铆a germinar谩n. Por ello dame paciencia. Ay煤dame a entender que nunca hubo un tiempo sin peleas y disputas dentro de tu Iglesia. Los debates retroceden por toda su historia hasta Pedro y Pablo discutiendo entre s铆. Y tampoco hubo un tiempo en el que no hubiese pecado entre los miembros de tu Iglesia. Ese tipo de pecado retrocede hasta Pedro negando a Jes煤s durante su Pasi贸n. 驴Por qu茅 la Iglesia de hoy tendr铆a que ser diferente de la que fue para aquellos que conocieron a Jes煤s sobre la tierra? Dame sabidur铆a. Ay煤dame a confiar en la Resurrecci贸n. Jes煤s resucitado nos recuerda que siempre hay esperanza de algo nuevo. La muerte no es nunca la 煤ltima palabra para nosotros. Tampoco la desesperaci贸n. Y ay煤dame a recordar que cuando Cristo resucitado apareci贸 a sus disc铆pulos portaba las heridas de su crucifixi贸n. Como Cristo, la Iglesia siempre est谩 herida, pero es siempre portadora de la gracia. Dame esperanza. Ay煤dame a creer que tu Esp铆ritu puede hacerlo todo: suscitar santos cuando m谩s los necesitamos, suavizar corazones cuando parecen endurecidos, abrir mentes cuando parecen cerradas, inspirar confianza cuando todo parece perdido, nos ayuda a hacer lo que parec铆a imposible hasta que fue hecho. Este es el mismo Esp铆ritu que convirti贸 a Pablo, inspir贸 a Agust铆n, llam贸 a Francisco de As铆s, empuj贸 a Catalina de Siena, consol贸 a Ignacio de Loyola, confort贸 a Teresita de Lisieux, anim贸 a Juan XXIII, acompa帽贸 a Teresa de Calculta, fortaleci贸 a Dorothy Day, y le dio coraje a Juan Pablo II. Es el mismo Esp铆ritu que camina hoy con nosotros, y no ha perdido su poder. Dame fe. Ay煤dame a recordar a todos tus santos. La mayor铆a de ellos la pas贸 mucho peor que yo. Ellos tambi茅n a veces resultaron frustrados con tu Iglesia, lucharon con ello e incluso fueron perseguidos. Juana de Arco fue quemada por las autoridades de la Iglesia. Ignacio de Loyola fue puesto en la c谩rcel por la Inquisici贸n. Mary MacKillop fue excomulgada. Si ellos pudieron confiar en tu Iglesia en medio de esas dificultades, yo tambi茅n puedo. Dame valent铆a. Ay煤dame a tener calma cuando la gente me diga que no pertenezco a la Iglesia, que soy un hereje por tratar de mejorar las cosas, o que no soy un buen cat贸lico. Yo s茅 que fui bautizado. T煤 me llamaste por mi nombre, Se帽or, a tu Iglesia. Mientras tenga aliento, ay煤dame a recordar c贸mo las aguas del bautismo me acogieron en tu santa familia de pecadores y santos. Deja que la voz que me atrajo a tu Iglesia sea lo que yo escuche cuando otras voces me digan que no soy bienvenido en ella. Dame paz. Sobre todo, ay煤dame a colocar toda mi esperanza en tu Hijo. Tengo fe en Jesucristo. Dame solo su amor y su gracia, que eso me basta. Ay煤dame Dios y ayuda a tu Iglesia. Am茅n. James Martin, SJ
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    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) El Vaticano ha presentado la exhortaci贸n apost贸lica Amoris Laetitia, (en castellano, 鈥淟a alegr铆a del amor鈥), el documento magisterial nacido de las reflexiones en las dos asambleas sinodales sobre la familia. Valiente, desafiante y sobre todo, centrado en la realidad del siglo XXI, el Papa Francisco aborda importantes -y pol茅micas- tem谩ticas, afirmando incluso que 鈥測a no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situaci贸n as铆 llamada 鈥榠rregular鈥 viven en una situaci贸n de pecado mortal, privados de la gracia santificante鈥. El primer cap铆tulo ofrece un marco de citas b铆blicas, el segundo traza una visi贸n sobre la situaci贸n, el tercero habla sobre la vocaci贸n de la familia. Dos cap铆tulos, el cuarto y el quinto, est谩n dedicados espec铆ficamente al tema del amor conyugal. El sexto habla de las perspectivas pastorales, el s茅ptimo sobre la educaci贸n de los hijos. En cambio, el octavo, que ser谩 seguramente el m谩s discutido, contiene las indicaciones para la integraci贸n de los divorciados que se han vuelto a casar. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 鈥淪i eres laico, y quieres leer la Exhortaci贸n Apost贸lica Amoris Laetitia sobre la familia, empieza por el cap铆tulo 4. Si eres un sacerdote, te贸logo moral, o cat贸lico divorciado, lee el cap铆tulo 8鈥, recomienda el P. Thomas Reese SJ, te贸logo norteamericano y colaborador en varios medios de comunicaci贸n y revistas especializadas. Luego da algunas referencias de lo que se encuentra en cada cap铆tulo. Aqu铆 un resumen: El primer cap铆tulo es una reflexi贸n sobre las Escrituras pero al final termina siendo una colecci贸n de referencias que se pudieron conectar mejor. Sin embargo tiene algunos buenos pasajes. Luego, el segundo cap铆tulo examina 鈥渓a situaci贸n real de las familias, con el fin de mantenerla anclada en la realidad鈥. En este cap铆tulo, al igual que el primer cap铆tulo de la enc铆clica del Papa sobre el medio ambiente, refleja la insistencia del Papa de que los hechos son importantes. Creo que da una descripci贸n realista del estado de la vida familiar, pero hay algunas sorpresas. Una caracter铆stica notable de este cap铆tulo es su petici贸n de 鈥渦na buena dosis de autocr铆tica鈥 en la iglesia. 鈥淐on frecuencia presentamos el matrimonio de tal manera que su fin unitivo, el llamado a crecer en el amor y el ideal de ayuda mutua, qued贸 opacado por un acento casi excluyente en el deber de la procreaci贸n鈥, escribe. 鈥淥tras veces, hemos presentado un ideal teol贸gico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificiosamente construido, lejano de la situaci贸n concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales鈥. 鈥淭ambi茅n nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus l铆mites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas鈥, contin煤a. 鈥淓stamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas鈥. El tercer cap铆tulo recuerda 鈥渁lgunos aspectos esenciales de la ense帽anza de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia鈥. Aqu铆 hago hincapi茅 en que no estoy diciendo que no lean los tres primeros cap铆tulos. M谩s bien estoy sugiriendo empezar en el 4 y luego volver a estos cap铆tulos m谩s adelante. El cap铆tulo 4 es una obra maestra. Debe ser le铆do por cada pareja que tenga pensado casarse o que ha estado casada sin importar el tiempo. Con suerte alguna editorial publicar谩 este cap铆tulo por separado para las charlas de preparaci贸n para el matrimonio y terapia de pareja, as铆 como para la escuela secundaria y cursos universitarios. El tono es pastoral y inspirador, no cr铆tico ni moralista. Se puede concluir que, como sacerdote y obispo, pas贸 incontables horas escuchando y dialogando con las parejas sobre su experiencia vivida. El cap铆tulo 5 trata sobre los ni帽os en la familia. Afirma la necesidad y el derecho de un ni帽o a tener el amor de una madre y su padre. No s贸lo como individuos, sino 鈥渆nse帽an el valor de la reciprocidad, del encuentro entre diferentes, donde cada uno aporta su propia identidad y sabe tambi茅n recibir del otro鈥, escribe. A pesar de su 茅nfasis en la necesidad de tener padre y madre, en el siguiente cap铆tulo, respecto a padre o madre solteros, insiste en que 鈥渆l progenitor que vive con el ni帽o debe encontrar apoyo y consuelo entre las familias que conforman la comunidad cristiana, as铆 como en los 贸rganos pastorales de las parroquias鈥. El cap铆tulo 6 reflexiona 鈥渟obre algunos de los desaf铆os pastorales m谩s importantes鈥. Este cap铆tulo est谩 dirigido a los obispos, sacerdotes y agentes de pastoral en la iglesia. Habla de la importancia de proclamar el evangelio de la familia, de la preparaci贸n de las parejas para el matrimonio, de la formaci贸n de l铆deres laicos, y de apoyo y acompa帽amiento a las parejas casadas a medida que contin煤an su vida en com煤n y experimentan crisis, incluyendo rupturas y el divorcio o la muerte. Tambi茅n insta la presencia de los laicos y 鈥渆n particular la presencia femenina, en la formaci贸n sacerdotal, al favorecer el aprecio por la variedad y complementariedad de las diversas vocaciones en la Iglesia鈥. El cap铆tulo 7 se refiere a la educaci贸n de los ni帽os, que los padres deben asumir 鈥渃onscientemente, con entusiasmo, razonablemente, y de manera adecuada鈥. Se insta a la vigilancia, pero no a la obsesi贸n. 鈥淟o que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduraci贸n de su libertad, de capacitaci贸n, de crecimiento integral, de cultivo de la aut茅ntica autonom铆a鈥. Se hace hincapi茅 en la formaci贸n 茅tica y religiosa de los ni帽os. Aqu铆 en su mayor parte, lo que dice es sensato y tradicional, pero tambi茅n plantea nuevos problemas, como la necesidad de una 鈥渄esconexi贸n tecnol贸gica鈥. Tambi茅n se hace eco de la llamada del Vaticano II por 鈥渦na educaci贸n sexual positiva y prudente鈥. 脡l reconoce que 鈥渆s dif铆cil pensar la educaci贸n sexual en una 茅poca en que la sexualidad tiende a banalizarse y a empobrecerse. S贸lo podr铆a entenderse en el marco de una educaci贸n para el amor, para la donaci贸n mutua. De esa manera, el lenguaje de la sexualidad no se ve tristemente empobrecido, sino iluminado鈥. Pienso que el cap铆tulo 8 debe ser le铆do por todos los sacerdotes, te贸logos morales, y cat贸licos divorciados, pero para cualquier otra persona sin duda vale la pena la lectura. Es probablemente el mejor estudio de la conciencia y el pecado que haya visto salir del Vaticano. Los p谩rrafos 296 鈥 312 (del octavo cap铆tulo) est谩n dedicados al discernimiento de las situaciones 鈥渋rregulares鈥. Contienen tres palabras clave: 鈥渁compa帽ar鈥, 鈥渄iscernir鈥 e 鈥渋ntegrar鈥. Nunca se nombra expl铆citamente la admisi贸n a la eucarist铆a en el texto, aunque en una nota se haga referencia a los 鈥渟acramentos鈥. Se explica que no son posibles reglas can贸nicas generales, v谩lidas para todos, por lo que el camino es el del discernimiento caso por caso. 鈥淣adie puede ser condenado para siempre 鈥攅scribe el Papa鈥, 隆porque esa no es la l贸gica del Evangelio!鈥. Luego Francisco recuerda que los divorciados que han contra铆do nuevas nupcias 鈥減ueden encontrarse en situaciones muy diferentes鈥, que no pueden ser clasificadas en 鈥渁firmaciones demasiado r铆gidas鈥. El Papa tambi茅n reflexiona sobre las razones que permiten un 鈥渄iscernimiento especial鈥 en ciertas situaciones, pero sin reducir nunca 鈥渓as exigencias del Evangelio鈥. Se trata de evaluar 鈥渃ondicionamientos鈥 y 鈥渃ircunstancias atenuantes鈥. Hay quienes, efectivamente, podr铆an encontrarse en condiciones 鈥渃oncretas que no les permitan actuar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa鈥. Es decir: puede haber 鈥渇actores que limitan la capacidad de decisi贸n鈥. Para cerrar el importante cap铆tulo 8, Francisco se帽ala que en la Iglesia 鈥渄ebe prevalecer鈥 la l贸gica que siempre lleva a 鈥渃omprender, a perdonar, a acompa帽ar鈥, y, sobre todo, 鈥渁 integrar鈥. Francisco invita a los fieles que viven en 鈥渟ituaciones complejas鈥 a acercarse 鈥渃on confianza鈥 a dialogar con sus pastores. El cap铆tulo final se centra en la espiritualidad del matrimonio y la vida familiar. Se insiste en que el Se帽or habita en las familias reales y concretas con todas sus 鈥減reocupaciones cotidianas y luchas, alegr铆as y esperanzas鈥. Vivir una vida de amor en estas familias es un medio de uni贸n m谩s profunda con Dios. 鈥淟a espiritualidad se encarna en la comuni贸n de la familia鈥. Se trata de un documento papal que bien vale la pena el tiempo para leerlo y reflexionarlo. Algunas partes pueden ser algo lentas; pero muchas otras inspiran y deleitan; otras dar谩n esperanza; y algunas tambi茅n podr铆an exasperar. Si lleva esta conversaci贸n sobre la familia fuera de la sala sinodal hasta las parroquias y las familias, entonces ser谩 un 茅xito. S铆ntesis oficial de Amoris laetitia La Exhortaci贸n apost贸lica post-sinodal 鈥渟obre el amor en la familia鈥, con fecha no casual del 19 de marzo, Solemnidad de San Jos茅, recoge los resultados de dos S铆nodos sobre la familia convocados por Papa Francisco en el 2014 y en el 2015, cuyas Relaciones conclusivas son largamente citadas, junto a los documentos y ense帽anzas de sus Predecesores y a las numerosas catequesis sobre la familia del mismo Papa Francisco. Todav铆a, como ya ha sucedido en otros documentos magisteriales, el Papa hace uso tambi茅n de las contribuciones de diversas Conferencias episcopales del mundo (Kenia, Australia, Argentina鈥) y de citaciones de personalidades significativas como Martin Luther King o Eric Fromm. Es particular una citaci贸n de la pel铆cula 鈥淟a fiesta de Babette鈥, que el Papa recuerda para explicar el concepto de gratuidad. Premisa La Exhortaci贸n apost贸lica impresiona por su amplitud y articulaci贸n. Esta se subdivide en nueva cap铆tulos y m谩s de 300 p谩rrafos. Se abre con siete p谩rrafos introductivos que ponen en plena luz la conciencia de la complejidad del tema y la profundizaci贸n que requiere. Se afirma que las intervenciones de los Padres en el S铆nodo han compuesto un 鈥減recioso poliedro鈥 (AL 4) que debe ser preservado. En este sentido, el Papa escribe que 鈥渘o todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones del magisterio鈥. Por lo tanto para algunas cuestiones 鈥渆n cada pa铆s o regi贸n se deben buscar soluciones m谩s inculturadas, atentas a la tradiciones y a los desaf铆os locales. De hecho, las culturas son muy diversas entre s铆 y todo principio general (鈥) tiene necesidad de ser inculturado, si quiere ser observado y aplicado鈥 (AL 3). Este principio de inculturaci贸n resulta verdaderamente importante incluso en el modo de plantear y comprender los problemas que, m谩s all谩 de las cuestiones dogm谩ticas bien definidas del Magisterio de la Iglesia, no puede ser 鈥済lobalizado鈥. Pero sobre todo el Papa afirma inmediatamente y con claridad que es necesario salir de la est茅ril contraposici贸n entre la ansiedad de cambio y la aplicaci贸n pura y simple de normas abstractas. Escribe: 鈥渓os debates que se dan en los medios de comunicaci贸n, en las publicaciones y a煤n entre ministros de la Iglesia, van desde un deseo desenfrenado de cambiar todo sin suficiente reflexi贸n o fundamentaci贸n, hasta la actitud de pretender resolver todo aplicando normativas generales o extrayendo conclusiones excesivas de algunas reflexiones teol贸gicas鈥 (AL 2). Cap铆tulo primero: 鈥淎 la luz de la Palabra鈥 Puestas estas premisas, el Papa articula su reflexi贸n a partir de la Sagrada Escritura en el primer cap铆tulo, que se desarrolla como una meditaci贸n sobre el Salmo 128, caracter铆stico de la liturgia nupcial tanto jud铆a como cristiana. La Biblia 鈥渆st谩 poblada de familias, de generaciones, de historias de amor y de crisis familiares鈥 (AL 8) y a partir de este dato se puede meditar c贸mo la familia no es un ideal abstracto sino un 鈥渢rabajo 鈥榓rtesanal'鈥 (AL 16) que se expresa con ternura (AL 28) pero que se ha confrontado tambi茅n con el pecado desde el inicio, cuando la relaci贸n de amor se transforma en dominio (cfr. AL 19). Entonces la Palabra de Dios 鈥渘o se muestra como un secuencia de tesis abstractas, sino como una compa帽era de viaje tambi茅n para las familias que est谩n en crisis o en medio de alg煤n dolor, y les muestra la meta del camino鈥 (AL 22). Cap铆tulo segundo: 鈥淟a realidad y los desaf铆os de la familia鈥 A partir del terreno b铆blico en el segundo cap铆tulo el Papa considera la situaci贸n actual de las familias, poniendo 鈥渓os pies sobre la tierra鈥 (AL 6), recurriendo ampliamente a las Relaciones conclusivas de los dos S铆nodos y afrontando numerosos desaf铆os, desde el fen贸meno migratorio a las negociaciones ideol贸gicas de la diferencia de sexos (鈥渋deolog铆a del gender鈥); desde la cultura de lo provisorio a la mentalidad antinatalista y al impacto de la biotecnolog铆a en el campo de la procreaci贸n; de la falta de casa y de trabajo a la pornograf铆a y el abuso de menores; de la atenci贸n a las personas con discapacidad, al respeto de los ancianos; de la desconstrucci贸n jur铆dica de la familia, a la violencia contra las mujeres. El Papa insiste sobre lo concreto, que es una propiedad fundamental de la Exhortaci贸n. Y son las cosas concretas y el realismo que ponen una substancial diferencia entre teor铆a de interpretaci贸n de la realidad e 鈥渋deolog铆as鈥. Citando la Familiares consortio Francisco afirma que 鈥渆s sano prestar atenci贸n a la realidad concreta, porque 鈥渓as exigencias y llamadas del Esp铆ritu resuenan tambi茅n en los acontecimientos mismos de la historia鈥, a trav茅s de los cuales 鈥渓a Iglesia puede ser guiada a una comprensi贸n m谩s profunda del inagotable misterio del matrimonio y de la familia鈥. (AL 31) Por lo tanto, sin escuchar la realidad no es posible comprender las exigencias del presente ni los llamados del Esp铆ritu. El Papa nota que el individualismo exagerado hace dif铆cil hoy la entrega a otra persona de manera generosa (Cfr. AL 33). Esta es una interesante fotograf铆a de la situaci贸n: 鈥渟e teme la soledad, se desea un espacio de protecci贸n y de fidelidad, pero al mismo tiempo crece el temor de ser atrapado por una relaci贸n que pueda postergar el logro de las aspiraciones personales鈥 (AL 34). La humildad del realismo ayuda a no presentar 鈥渦n ideal teol贸gico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificialmente construido, lejano de la situaci贸n concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales鈥 (AL 36). El idealismo aleja de considerar al matrimonio tal cual es, esto es 鈥渦n camino din谩mico de crecimiento y realizaci贸n鈥. Por esto no es necesario tampoco creer que las familias se sostienen 鈥渟olamente insistiendo sobre cuestiones doctrinales, bio茅ticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia鈥 (AL 37). Invitando a una cierta 鈥渁utocr铆tica鈥 de una presentaci贸n no adecuada de la realidad matrimonial y familiar, el Papa insiste que es necesario dar espacio a la formaci贸n de la conciencia de los fieles: 鈥淓stamos llamado a formar las conciencias no a pretender sustituirlas鈥 (AL 37). Jes煤s propon铆a un ideal exigente pero 鈥渘o perd铆a jam谩s la cercana compasi贸n con las personas m谩s fr谩giles como la samaritana o la mujer ad煤ltera鈥 (AL 38). Cap铆tulo tercero: 鈥淟a mirada puesta en Jes煤s: la vocaci贸n de la familia鈥 El tercer cap铆tulo est谩 dedicado a algunos elementos esenciales de la ense帽anza de la Iglesia a cerca del matrimonio y la familia. La presencia de este cap铆tulo es importante porque ilustra de manera sint茅tica en 30 p谩rrafos la vocaci贸n de la familia seg煤n el Evangelio, as铆 como fue entendida por la Iglesia en el tiempo, sobre todo sobre el tema de la indisolubilidad, de la sacramentalidad del matrimonio, de la transmisi贸n de la vida y de la educaci贸n de los hijos. Son ampliamente citadas la Gaudium et spes del Vaticano II, la Humanae vitae de Pablo VI, la Familiares consortio de Juan Pablo II. La mirada es amplia e incluye tambi茅n las 鈥渟ituaciones imperfectas鈥. Leemos de hecho: 鈥溾楨l discernimiento de la presencia de las 鈥榮emina Verbi鈥 en otras culturas (cfr Ad gentes, 11) puede ser aplicado tambi茅n a la realidad matrimonial y familiar. Fuera del verdadero matrimonio natural tambi茅n hay elementos positivos presentes en las formas matrimoniales de otras tradiciones religiosas鈥, aunque tampoco falten las sombras鈥 (AL 77). La reflexi贸n incluye tambi茅n a las 鈥渇amilias heridas鈥 frente a las cuales el Papa afirma 鈥揷itando la Relatio finalis del S铆nodo 2015- 鈥渟iempre es necesario recordar un principio general: 鈥淪epan los pastores que, por amor a la verdad, est谩n obligados a discernir bien las situaciones鈥 (Familiares consortio, 84). El grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, y puede haber factores que limitan la capacidad de decisi贸n. Por lo tanto, al mismo tiempo que la doctrina debe expresarse con claridad, hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici贸n鈥 (AL 79). Cap铆tulo cuatro: 鈥淓l amor en el matrimonio鈥 El cuarto cap铆tulo trata del amor en el matrimonio, y lo ilustra a partir del 鈥渉imno al amor鈥 de san Pablo en 1 Cor 13,4-7. El cap铆tulo es una verdadera y propia ex茅gesis atenta, puntual, inspirada y po茅tica del texto paulino. Podr铆amos decir que se trata de una colecci贸n de fragmentos de un discurso amoroso que est谩 atento a describir el amor humano en t茅rminos absolutamente concretos. Uno se queda impresionado por la capacidad de introspecci贸n psicol贸gica que sella esta ex茅gesis. La profundizaci贸n psicol贸gica entra en el mundo de las emociones de los conyugues 鈥 positivas y negativas- y en la dimensi贸n er贸tica del amor. Se trata de una contribuci贸n extremamente rica y preciosa para la vida cristiana de los conyugues, que no tiene hasta ahora parang贸n en precedentes documentos papales. A su modo este cap铆tulo constituye un tratado dentro del desarrollo m谩s amplio, plenamente consciente de la cotidianidad del amor que es enemiga de todo idealismo: 鈥渘o hay que arrojar sobre dos personas limitadas 鈥揺scribe el Pont铆fice- el tremendo peso de tener que reproducir de manera perfecta la uni贸n que existe entre Cristo y su Iglesia, porque el matrimonio como signo implica un proceso din谩mico, que avanza gradualmente con la progresiva integraci贸n de los dones de Dios鈥 (AL 122). Pero por otra parte el Papa insiste de manera fuerte y decidida sobre el hecho de que 鈥渆n la naturaleza misma del amor conyugal est谩 la apertura a lo definitivo鈥 (AL 123), propiamente al interior de esa 鈥渃ombinaci贸n de alegr铆as y de fatigas, de tensiones y de reposo, de sufrimientos y de liberaci贸n, de satisfacciones y de b煤squedas, de fastidios y de placeres鈥 (AL 126) es, precisamente, el matrimonio. El cap铆tulo se concluye con una reflexi贸n muy importante sobre la 鈥渢ransformaci贸n del amor鈥 porque 鈥渓a prolongaci贸n de la vida hace que se produzca algo que no era com煤n en otros tiempos: la relaci贸n 铆ntima y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis d茅cadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez鈥 (AL 163). El aspecto f铆sico cambia y la atracci贸n amorosa no disminuye pero cambia: el deseo sexual con el tiempo se puede transformar en deseo de intimidad y 鈥渃omplicidad鈥. 鈥淣o podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, s铆 podemos tener un proyecto com煤n estable, comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad鈥 (AL 163). Capitulo quinto: 鈥淓l amor que se vuelve fecundo鈥 El cap铆tulo quinto esta todo concentrado sobre la fecundidad y la generatividad del amor. Se habla de manera espiritual y psicol贸gicamente profunda del recibir una vida nueva, de la espera propia del embarazo, del amor de madre y de padre. Pero tambi茅n de la fecundidad ampliada, de la adopci贸n, de la aceptaci贸n de la contribuci贸n de las familias para promover la 鈥渃ultura del encuentro鈥, de la vida de la familia en sentido amplio, con la presencia de los t铆os, primos, parientes de parientes, amigos. Amoris laetitia no toma en consideraci贸n la familia 鈥渕ononuclear鈥, porque es bien consciente de la familia como amplia red de relaciones. La misma m铆stica del sacramento del matrimonio tiene un profundo car谩cter social (cfr. AL 186). Y al interno de esta dimensi贸n el Papa subraya en particular tanto el rol espec铆fico de la relaci贸n entre j贸venes y ancianos, como la relaci贸n entre hermanos y hermanas como pr谩ctica de crecimiento en relaci贸n con los otros. Cap铆tulo sexto: 鈥淎lgunas perspectivas pastorales鈥 En el sexto cap铆tulo el Papa afronta algunas v铆as pastorales que orientan para construir familias s贸lidas y fecundas seg煤n el plan de Dios. En esta parte la Exhortaci贸n hace un largo recurso a las Relaciones conclusivas de los dos S铆nodos y a las catequesis del Papa Francisco y de Juan Pablo II. Se confirma que las familias son sujeto y no solamente objeto de evangelizaci贸n. El Papa se帽ala que 鈥渁 los ministros ordenados les suele faltar formaci贸n adecuada para tratar los complejos problemas actuales de las familias鈥 (AL 202). Si por una parte es necesario mejorar la formaci贸n psico-afectiva de los seminaristas e involucrar m谩s a las familias en la formaci贸n al ministerio (cfr. AL 203), por otra 鈥減uede ser 煤til (鈥) tambi茅n la experiencia de la larga tradici贸n oriental de los sacerdotes casados鈥 (cfr. AL 239). Despu茅s el Papa afronta el tema de guiar a los novios en el camino de la preparaci贸n al matrimonio, de acompa帽ar a los esposos en los primeros a帽os de vida matrimonial (incluido el tema de la paternidad responsable), pero tambi茅n en algunas situaciones complejas y en particular en las crisis, sabiendo que 鈥渃ada crisis esconde una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el o铆do del coraz贸n鈥 (AL 232). Se analizan algunas causas de crisis, entre las cuales una maduraci贸n afectiva retrasada (cfr. AL 239). Entre otras cosas se habla tambi茅n del acompa帽amiento de las personas abandonadas, separadas y divorciadas y se subraya la importancia de la reciente reforma de los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad matrimonial. Se pone de relieve el sufrimiento de los hijos en las situaciones de conflicto y se concluye: 鈥淓l divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del n煤mero de divorcios. Por eso, sin duda, nuestra tarea pastoral m谩s importante con respecto a las familias, es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, de manera que podamos prevenir el avance de este drama de nuestra 茅poca鈥 (AL 246). Se tocan despu茅s las situaciones de matrimonios mixtos y de aquellos con disparidad de culto, y las situaciones de las familias que tienen en su interior personas con tendencia homosexual, confirmando el respeto en relaci贸n a ellos y el rechazo de toda injusta discriminaci贸n y de toda forma de agresi贸n o violencia. Pastoralmente preciosa es la parte final del cap铆tulo; 鈥淐uando la muerte planta su aguij贸n鈥, sobre el tema de la perdida de las personas queridas y la viudez. Cap铆tulo s茅ptimo: 鈥淩eforzar la educaci贸n de los hijos鈥 El s茅ptimo cap铆tulo esta todo dedicado a la educaci贸n de los hijos: su formaci贸n 茅tica, el valor de la sanci贸n como est铆mulo, el paciente realismo, la educaci贸n sexual, la transmisi贸n de la fe, y m谩s en general, la vida familiar como contexto educativo. Es interesante la sabidur铆a pr谩ctica que transparenta en cada p谩rrafo y sobre todo la atenci贸n a la gradualidad y a los peque帽os pasos 鈥渜ue puedan ser comprendidos, aceptados y valorados鈥 (AL 271). Hay un p谩rrafo particularmente significativo y pedag贸gicamente fundamental en el cual Francisco afirma claramente que 鈥渓a obsesi贸n no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podr铆a llegar a pasar un hijo (鈥) Si un padre est谩 obsesionado por saber d贸nde est谩 su hijo y por controlar todos sus movimientos, s贸lo buscar谩 dominar su espacio. De ese modo no lo educar谩, no lo fortalecer谩, no lo preparar谩 para enfrentar los desaf铆os. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduraci贸n de su libertad, de capacitaci贸n, de crecimiento integral, de cultivo de la aut茅ntica autonom铆a鈥 (AL 261). Notable es la secci贸n dedicada a la educaci贸n sexual titulada muy expresivamente: 鈥淪i a la educaci贸n sexual鈥. Se sostiene su necesidad y se nos pregunta 鈥渟i nuestras instituciones educativas han asumido este desaf铆o (鈥) en una 茅poca en que se tiende a banalizar y a empobrecer la sexualidad鈥. Ella debe realizarse 鈥渆n el cuadro de una educaci贸n al amor, a la rec铆proca donaci贸n鈥 (AL 280). Se pone en guardia de la expresi贸n 鈥渟exo seguro鈥, porque transmite 鈥渦na actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse. As铆 se promueve la agresividad narcisista en lugar de la acogida鈥 (AL 283). Cap铆tulo octavo: 鈥淎compa帽ar, discernir e integrar la fragilidad鈥 El cap铆tulo octavo constituye una invitaci贸n a la misericordia y al discernimiento pastoral frente a situaciones que no responden plenamente a aquello que el Se帽or propone. El Papa que escribe usa tres verbos muy importantes: 鈥渁compa帽ar, discernir e integrar鈥 que son fundamentales para afrontar situaciones de fragilidad, complejas o irregulares. Entonces el Papa presenta la necesaria gradualidad en la pastoral, la importancia del discernimiento, las normas y circunstancias atenuantes en el discernimiento pastoral y en fin, aquella que 茅l define la 鈥渓贸gica de la misericordia pastoral鈥. El cap铆tulo octavo es muy delicado. Para leerlo se debe recordar que 鈥渁 menudo, la tarea de la Iglesia asemeja a la de un hospital de campa帽a鈥 (AL 291). Aqu铆 el Pont铆fice asume lo que ha sido fruto de las reflexiones del S铆nodo sobre tem谩ticas controvertidas. Se confirma qu茅 es el matrimonio cristiano y se agrega que 鈥渙tras formas de uni贸n contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de modo parcial y an谩logo鈥. La Iglesia por lo tanto 鈥渘o deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que no corresponden todav铆a o ya no corresponden m谩s a su ense帽anza sobre el matrimonio鈥 (AL 292). En relaci贸n al 鈥渄iscernimiento鈥 acerca de las situaciones 鈥渋rregulares鈥 el Papa observa que 鈥渉ay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y es necesario estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici贸n鈥 (AL 296). Y continua: 鈥淪e trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia inmerecida, incondicional y gratuita鈥 (AL 297). Todav铆a: 鈥淟os divorciados en nueva uni贸n, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado r铆gidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral鈥 (AL 298). En esta l铆nea, acogiendo las observaciones de muchos Padres sinodales, el Papa afirma que 鈥渓os bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser m谩s integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasi贸n de esc谩ndalo鈥. 鈥淪u participaci贸n puede expresarse en diferentes servicios eclesiales (鈥) Ellos no s贸lo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia (鈥) Esta integraci贸n es tambi茅n necesaria para el cuidado y la educaci贸n cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los m谩s importantes鈥 (AL 299). M谩s en general el Papa hace una afirmaci贸n extremamente importante para comprender la orientaci贸n y el sentido de la Exhortaci贸n: 鈥淪i se tiene en cuenta la innumerable diversidad de situaciones concretas (鈥) puede comprenderse que no deber铆a esperarse del S铆nodo o de esta Exhortaci贸n una nueva normativa general de tipo can贸nica, aplicable a todos los casos. S贸lo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares, que deber铆a reconocer que, puesto que 鈥渆l grado de responsabilidad no es igual en todos los casos鈥, las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas鈥 (AL 300). El Papa desarrolla de modo profundo exigencias y caracter铆sticas del camino de acompa帽amiento y discernimiento en di谩logo profundo entre fieles y pastores. A este fin llama a la reflexi贸n de la Iglesia 鈥渟obre los condicionamientos y circunstancias atenuantes鈥 en lo que reguarda a la imputabilidad y la responsabilidad de las acciones y, apoy谩ndose en Santo Tomas de Aquino, se detiene sobre la relaci贸n entre 鈥渓as normas y el discernimiento鈥 afirmando: 鈥淓s verdad que las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulaci贸n no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares. Al mismo tiempo, hay que decir que, precisamente por esa raz贸n, aquello que forma parte de un discernimiento pr谩ctico ante una situaci贸n particular no puede ser elevado a la categor铆a de una norma鈥 (AL 304). En la 煤ltima secci贸n del cap铆tulo: 鈥渓a l贸gica de la misericordia pastoral鈥, Papa Francisco, para evitar equ铆vocos, reafirma con fuerza: 鈥淐omprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal m谩s pleno ni proponer menos que lo que Jes煤s ofrece al ser humano. Hoy, m谩s importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y as铆 prevenir las rupturas鈥 (AL 307). Pero el sentido general del cap铆tulo y del esp铆ritu que el Papa quiere imprimir a la pastoral de la Iglesia est谩 bien resumido en las palabras finales: 鈥淚nvito a los fieles que est谩n viviendo situaciones complejas, a que se acerquen con confianza a conversar con sus pastores o con laicos que viven entregados al Se帽or. No siempre encontrar谩n en ellos una confirmaci贸n de sus propias ideas o deseos, pero seguramente recibir谩n una luz que les permita comprender mejor lo que les sucede y podr谩n descubrir un camino de maduraci贸n personal. E invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el coraz贸n del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia鈥 (AL 312). Sobre la 鈥渓贸gica de la misericordia pastoral鈥 Papa Francisco afirma con fuerza:鈥滱 veces nos cuesta mucho dar lugar en la pastoral al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significaci贸n real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio鈥 (AL 311). Cap铆tulo noveno: 鈥淓spiritualidad conyugal y familiar鈥 El noveno cap铆tulo est谩 dedicado a la espiritualidad conyugal y familiar, 鈥渉echa de miles de gestos reales y concretos鈥 (AL 315). Con claridad se dice que 鈥渜uienes tienen hondos deseos espirituales no deben sentir que la familia los aleja del crecimiento en la vida del Esp铆ritu, sino que es un camino que el Se帽or utiliza para llevarles a las cumbres de la uni贸n m铆stica鈥 (AL 316). Todo, 鈥渓os momentos de gozo, el descanso o la fiesta, y aun la sexualidad, se experimentan como una participaci贸n en la vida plena de su Resurrecci贸n鈥 (AL 317). Se habla entonces de la oraci贸n a la luz de la Pascua, de la espiritualidad del amor exclusivo y libre en el desaf铆o y el anhelo de envejecer y gastarse juntos, reflejando la fidelidad de Dios (cfr. AL 319). Y, en fin, de la espiritualidad 鈥渄el cuidado, de la consolaci贸n y el est铆mulo鈥. 鈥淭oda la vida de la familia es un 鈥減astoreo鈥 misericordioso. Cada uno, con cuidado, pinta y escribe en la vida del otro鈥 (AL 322), escribe el Papa. Es una honda 鈥渆xperiencia espiritual contemplar a cada ser querido con los ojos de Dios y reconocer a Cristo en 茅l鈥 (AL 323). En el p谩rrafo conclusivo el Papa afirma: 鈥渘inguna familia es una realidad perfecta y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduraci贸n de su capacidad de amar (鈥). Todos estamos llamados a mantener viva la tensi贸n hacia un m谩s all谩 de nosotros mismos y de nuestros l铆mites, y cada familia debe vivir en ese est铆mulo constante. 隆Caminemos familias, sigamos caminando! (鈥) No desesperemos por nuestros l铆mites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comuni贸n que se nos ha prometido鈥 (AL 325). La Exhortaci贸n apost贸lica se concluye con una Oraci贸n a la Sagrada Familia (AL 325). * * * Como es posible comprender con un r谩pido examen de sus contenidos, la Exhortaci贸n apost贸lica Amoris laetitia quiere confirmar con fuerza no el 鈥渋deal鈥 de la familia, sino su realidad rica y compleja. Hay en sus p谩ginas una mirada abierta, profundamente positiva, que se nutre no de abstracciones o proyecciones ideales, sino de una atenci贸n pastoral a la realidad. El documento es una lectura densa de sugerencias espirituales y de sabidur铆a pr谩ctica, 煤til a cada pareja humana o a personas que desean construir una familia. Se ve sobretodo que es fruto de una experiencia concreta con personas que saben por experiencia qu茅 es la familia y el vivir juntos por muchos a帽os. La Exhortaci贸n habla de hecho el lenguaje de la experiencia. Fuentes: Vatican Insider / La Naci贸n / Vida Nueva / National Catholic Reporter
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    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) 鈥淨uerido Papa Francisco鈥 es el t铆tulo del libro del Santo Padre dirigido a los ni帽os. Con este volumen por primera vez el Pont铆fice entra en di谩logo con ni帽os de todo el mundo. Como un padre, el Papa, escucha sus preguntas (que los ni帽os enviaron en cartas), confiando a los m谩s peque帽os sus reflexiones sobre la vida y la fe, con palabras simples, concretas y a veces sorprendentes. Incluso algunas preguntas han podido resultar dif铆ciles, porque surgen de la ingenuidad y espontaneidad de 30 ni帽os de diferentes lugares del planeta: 鈥溌縀s dif铆cil tu profesi贸n? 驴Le ca铆as bien a la gente? 驴Qu茅 quer铆as ser cuando ten铆as mi edad? 驴Mi abuelo que no es cat贸lico ir谩 al cielo cuando se muera?鈥, son algunos ejemplos. Las respuestas del Papa van acompa帽adas de dibujos realizados por los peque帽os. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 Familiar encuentro del Papa con los ni帽os protagonistas del libro 鈥淨uerido Papa Francisco鈥 鈥溌uona sera! 隆Good afternoon! 隆Buenas tardes!鈥 En tres lenguas distintas y con la simpat铆a que lo caracteriza el Papa salud贸 a los ni帽os, para dirigirse luego a todos los presentes con estas palabras: 鈥淵o les quisiera decir una cosa, a los chicos y a los grandes, las preguntas m谩s dif铆ciles que me han hecho, no fueron en los ex谩menes los profesores, sino las que me hicieron los chicos鈥. El Papa explica entonces que 鈥渃ontestar a una pregunta de un chico a uno lo pone en dificultad鈥, 鈥減orque el chico tiene algo que ve lo esencial y lo pregunta directamente, y eso produce un efecto en quien escucha la pregunta de maduraci贸n interior. O sea, los chicos hacen madurar a los grandes con sus preguntas鈥. Con atenci贸n Francisco recibi贸 despu茅s los regalos que los ni帽os le hab铆an tra铆do: chocolatines belgas, un silbato irland茅s, unas botas de Australia, dulces de Sicilia, una estatuilla de Kenia, alfajores de Argentina. A la ni帽a china de She Shan el Papa le cuenta que en su oratorio tiene una imagen en la que est谩 la Virgen de She Shan y que a Ella le reza todos los d铆as por China. Y cuando la ni帽a argentina le pregunta 鈥渟i no fuera Papa, qu茅 quisiera ser鈥, responde: 驴Digo la verdad? Cuando yo ten铆a tu edad, si m谩s o menos, la tuya. Cuando ten铆a la edad de ustedes iba con mi mam谩 o con mi abuela al mercado a comprar las cosas. En aquella 茅poca no hab铆a supermarket sino que hab铆a el mercado en la calle, se llamaba feria, y estaba el puesto de la verdura, de la fruta, de la carne. Y a m铆 me gustaba ver c贸mo el carnicero cortaba la carne, con que arte. Entonces, yo dije que quer铆a ser carnicero. Despu茅s estudi茅 qu铆mica, pero esa fue la primera vocaci贸n. 驴Qu茅 Santo usted admira m谩s?, le pregunta un ni帽o. Y el Papa responde: 鈥淭engo varios santos amigos, no s茅 a cu谩l admiro m谩s, pero soy amigo de Santa Teresita del Ni帽o Jes煤s, soy amigo de San Ignacio, soy amigo de San Francisco -yo no s茅 si ellos son amigos m铆os- y los admiro a cada cual por alguna cosa. Pero yo dir铆a que son los tres, quiz谩s, que m谩s me llegan al coraz贸n鈥. Luego la pregunta espont谩nea de otra ni帽a: 驴C贸mo se siente 鈥渟er Papa鈥? 鈥淢e siento tranquilo y Dios me dio la gracia de no perder la paz, es una gracia de Dios. Y me siento como que estoy terminando mi vida as铆, con mucha paz. Me siento bien por eso, porque siento que Dios me da paz. Y tambi茅n me da alegr铆a, por ejemplo, este encuentro con ustedes me da mucha alegr铆a鈥. Y cuando le preguntan si es dif铆cil ser el Papa, Francisco responde con sencillez: 鈥淓s f谩cil y es dif铆cil, como la vida de cualquier persona. Es f谩cil porque tienes mucha gente que te ayuda. Por ejemplo, ustedes, me est谩n ayudando a mi ahora, porque mi coraz贸n est谩 m谩s feliz y voy a poder trabajar mejor y hacer mejores cosas鈥. De buen humor, durante una hora, Francisco no s贸lo abraz贸 y bes贸 a cada uno de los ni帽os, que le cantaron una canci贸n. Con ellos sentados a su alrededor, sobre un alfombra, como un abuelo sabio, se divirti贸 conversando y contestando m谩s preguntas. Al final del encuentro, las palabras de agradecimiento del Pont铆fice por la visita, 鈥減orque para Jes煤s los ni帽os eran como el reflejo del camino hacia el Padre, y cuando me encuentro con chicos salgo rejuvenecido, dan vida, y rezo por ellos, para que la vida de ellos sea buena鈥. Sobre las preguntas en el libro La editorial espa帽ola Mensajero, de la Compa帽铆a de Jes煤s, adelant贸 a Efe algunos detalles de la pr贸xima publicaci贸n. Las respuestas del Papa, acompa帽adas de los dibujos realizados por los peque帽os, muestran a un Jorge Bergoglio in茅dito que confiesa c贸mo le encantaba bailar el tango o conmovido cuando reconoce que si pudiera obrar un milagro curar铆a a todos los ni帽os enfermos. 鈥淨uerido Papa Francisco: Querr铆a saber m谩s sobre Jes煤s. 驴C贸mo ha caminado sobre el agua?鈥, pregunta Natasha, de 8 a帽os, desde Kenia, y a quien el Papa responde bromeando que 鈥渘o vol贸, ni hizo volteretas nadando. Camin贸 como caminas t煤 (鈥). Jes煤s es Dios y 茅l puede hacer de todo鈥. El Papa tambi茅n responde a Luca (Australia, 7 a帽os) que le pregunta sobre si su madre fallecida es ahora un 谩ngel con alas. 鈥淣o le han crecido las alas. Es como la conociste. Ella te mira y sonr铆e y cada vez que te ve est谩 contenta鈥, responde. Francisco se confiesa ante las preguntas sin verg眉enza de los peque帽os cuando explica que no ha logrado a煤n entender por qu茅 鈥渟ufren los ni帽os鈥 y que si pudiera hacer un milagro 鈥渃urar铆a a todos鈥. Los ni帽os interrogan al Papa sobre algunas de las realidades dolorosas que los rodean, como Michael, de Nigeria, que pregunta c贸mo acabar con las guerras. 鈥淵o no puedo resolver los conflictos del mundo, pero t煤 y yo podemos probar a hacer de esta Tierra un mundo mejor. Hay que convencer a todos de que el modo mejor para ganar una guerra es no hacerla. No es f谩cil. Lo s茅. Pero lo intento. Int茅ntalo t煤 tambi茅n鈥, se帽ala el pont铆fice. En el libro aparece tambi茅n el Papa m谩s humano, el que cuenta que le encanta el f煤tbol, pero que nunca ha aprendido a jugar bien y c贸mo le gusta ver los partidos porque el juego en equipo es un ejemplo sobre c贸mo 鈥渢endr铆a que ser la Iglesia鈥. O el Francisco que cuenta a una ni帽a albanesa, Prajla, de 6 a帽os, que le encantaba bailar el tango, porque 鈥渂ailar es expresar la alegr铆a鈥, y recomienda bailar a los ni帽os para que no sean 鈥渄emasiado serios鈥 cuando sean mayores. O la historia de por qu茅 cuando era peque帽o quer铆a ser carnicero: 鈥淚ba con mi abuela al mercado y hab铆a un carnicero que era muy simp谩tico conmigo. Era grande y gordo y ten铆a un delantal largo con un bolsillo grande delante. Cuando mi abuela pagaba, 茅l met铆a las manos en el bolsillo grande. Estaba lleno de dinero y daba el cambio a la abuela. Yo pensaba que era un hombre muy rico鈥, revela. Alguna de las preguntas no se le hubieran ocurrido ni al m谩s sagaz periodista, como la que pide al Papa que responda 鈥渃u谩l ha sido su decisi贸n m谩s dif铆cil desde que es sumo pont铆fice鈥. El argentino admite que son muchas, pero que sobre todo la m谩s dif铆cil ha sido la de 鈥渜uitar a alguien de un puesto de responsabilidad o de confianza o apartarle de un camino que estaba realizando porque lo consideraba no apto鈥. Otra de las cartas que componen el libro e, igualmente significativa, es la que firma Ivan, un ni帽o chino de 13 a帽os: 鈥淢i abuelito, que no es cat贸lico pero que tampoco est谩 dispuesto a hacer el mal, 驴ir谩 al cielo cuando muera?鈥. Como es de esperar, Francisco le responde desde una perspectiva de esperanza: 鈥淛es煤s nos ama much铆simo y quiere que todos vayamos al cielo. La voluntad de Dios es que todos nos salvemos. Hay quien imagina que si uno no sigue todas las reglas de la Iglesia al pie de la letra ir谩 con certeza al infierno. Pero, en cambio, Jes煤s est谩 junto a nosotros hasta el 煤ltimo momento de nuestra vida para salvarnos鈥. Por si quedara alguna duda, el Papa le ilustra a Ivan con un ejemplo: 鈥淯na vez, una se帽ora acudi贸 a un sacerdote santo que se llamaba Juan Mar铆a Vianney, p谩rroco de Ars en Francia. Se puso a llorar porque su marido se hab铆a suicidado tir谩ndose de un puente. Estaba desesperada porque imaginaba que su marido estaba seguramente en el infierno. Y, sin embargo, el padre Juan Mar铆a, que era un santo, le dijo: Mira que entre el puente y el r铆o est谩 la misericordia de Dios鈥. Entre las 30 cartas, escritas en 14 idiomas y desde 26 pa铆ses distintos, est谩n las de ni帽os procedentes de Rep煤blica Dominicana, Per煤, Argentina y Nicaragua. El director de la revista 鈥楥ivilta Cat贸lica鈥, el padre jesuita Antonio Spadaro, fue el promotor de la idea y quien se acerc贸 a la residencia del Papa para leerle las 30 cartas elegidas de los centenares que llegaron y recoger las respuestas. Y tras responder a todas, cuenta el sacerdote jesuita, 鈥淔rancisco, pensativo, a帽adi贸: Es maravilloso responder a las preguntas de estos ni帽os, pero deber铆a haberlos tenido conmigo aqu铆, 隆a todos ellos!鈥. Otras preguntas del libro 鈥 鈥淎ntes de crear el mundo, Dios amaba鈥, 鈥淒ios ama siempre. Dios es amor鈥, es una de las respuestas que da el Obispo de Roma a Ryan, un ni帽o canadiense que le pregunta, 驴Qu茅 es lo que hacia Dios antes de crear el mundo? 鈥 A Josephine, brit谩nica de 7 a帽os, que le pregunta cu谩les son sus lugares favoritos para rezar, Francisco le confiesa que le gusta rezar donde sea, pero especialmente ante el Sant铆simo. Aunque revela: 鈥淭ambi茅n puedo rezar mientras camino, o incluso cuando voy al dentista鈥. 鈥 Una ni帽a de 10 a帽os, originaria de Filipinas, pregunt贸: 鈥溌縐sted sabe por qu茅 algunos padres se pelean entre ellos?鈥. El Papa Francisco contest贸: 鈥淭odos nos peleamos, todos somos humanos, tambi茅n yo me he peleado (鈥) Estate cerca de tu pap谩 y tu mam谩, habla bien de ellos. Eso ser铆a bueno para todos鈥. 鈥 Mohamed, de 10 a帽os, de Siria quer铆a saber si el mundo volver铆a a ser como era antes. El Papa le se帽al贸 que luego de que Jes煤s muri贸 y ascendi贸 al cielo, prometi贸 que regresar铆a y que cuando lo haga, 鈥渢odo ser谩 nuevo: un nuevo cielo, una nueva tierra鈥. Por esto 鈥渆l mundo actual no ser谩 como era antes鈥.聽 Lament贸 que existan 鈥減ersonas malignas鈥 que producen y vender armas para fomentar guerras, personas que odian, y otras que est谩n tan atadas al dinero que 鈥渋ncluso venden a otras personas鈥 para obtener m谩s. Aunque 鈥渆sto sea terrible鈥, el Papa enfatiza 鈥渜ue este sufrimiento tendr谩 su final. No es eterno. El sufrimiento se vive con esperanza, a pesar de todo鈥. Fuentes: Radio Vaticana / Telam / La Naci贸n / Vida Nueva
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) 鈥淓loi, Eloi, lema sabactani?鈥 (鈥淒ios m铆o, Dios m铆o, 驴por qu茅 me has abandonado?鈥) 驴Qu茅 podemos pensar de estas palabras de Jes煤s en la cruz? Para algunos cristianos, son dif铆ciles de comprender. 驴Podr铆a ser que Jes煤s pens贸 que Dios Padre le hab铆a abandonado? 驴Es posible que Jes煤s puso en duda el amor de quien 脡l llama Abba, 鈥淧adre鈥? 驴Perdi贸 Jes煤s la esperanza cuando fue crucificado? Hay dos maneras principales de comprender estas misteriosas palabras de Jes煤s, que cita del Salmo 22, y que cualquier persona jud铆a ah铆 presente con formaci贸n religiosa, habr铆a podido reconocer. Reflexi贸n del P. James Martin S.J. publicada en America Magazine. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 La primera posibilidad es que las palabras de Jes煤s no son una expresi贸n de abandono, sino, parad贸jicamente, una expresi贸n de esperanza en Dios. Aun cuando el Salmo 22 comienza: 鈥淒ios m铆o, Dios m铆o, 驴por qu茅 me has abandonado?鈥, expresando la frustraci贸n de alguien que se siente abandonado por Dios, la segunda parte del salmo es un himno de acci贸n de gracias a Dios, que ha escuchado la oraci贸n del salmista: Porque no ha despreciado ni le ha repugnado la desgracia de un desgraciado, no le ha escondido el rostro; cuando pidi贸 auxilio, le escuch贸. En esta interpretaci贸n, Jes煤s est谩 invocando el salmo en su totalidad como la oraci贸n de alguien que clam贸 a Dios y fue o铆do. Un ejemplo basado en un salmo m谩s conocido podr铆a ser alguien que dice: 鈥淓l Se帽or es mi pastor鈥, y conf铆a en que los oyentes est谩n familiarizados con el resto del Salmo 23 (鈥淎unque camine por ca帽adas oscuras, nada temo: t煤 vas conmigo鈥︹) y su mensaje general. En otras palabras, la frase 鈥淓l Se帽or es mi pastor鈥 se toma generalmente no solo como una afirmaci贸n de Dios como pastor, sino como forma abreviada de todo el salmo. En resumen, esta explicaci贸n del llamado de Jes煤s desde la cruz, es que estaba usando esa l铆nea del Salmo 22 para expresar su confianza en Dios. Pero hay otra posibilidad: Jes煤s realmente se sent铆a abandonado. Esto no quiere decir que Jes煤s perdi贸 la esperanza. No creo que alguien que ten铆a una relaci贸n tan 铆ntima con el Padre, con Abba, podr铆a haber perdido toda la fe en la presencia de Dios en este momento oscuro. Pero no es descabellado imaginar a Jes煤s, en esa situaci贸n extrema, sintiendo como si el Padre estuviera ausente. Y recuerden, si 茅l est谩 llamando a Dios, todav铆a est谩 relacionado a 脡l. Aqu铆 tenemos que distinguir entre el creer o el sentir de una persona sobre la ausencia de Dios. Este 煤ltimo es com煤n en la vida espiritual. Es posible que haya tenido esta experiencia: creer en Dios, pero sentir que Dios no est谩 cerca. Usted se pregunta: 鈥溌緿贸nde est谩 Dios?鈥. En ese caso se da una intersecci贸n importante entre la vida de Jes煤s y la nuestra. Considerando a todas las personas y posibles situaciones, no se podr铆a culpar a Jes煤s por sentirse abandonado. Piense por lo que ha pasado durante la Pasi贸n. En primer lugar, ha sido testigo de la traici贸n de Judas, uno de sus amigos m谩s cercanos, que lo hab铆a identificado a las autoridades a cambio de 30 monedas de plata. Adem谩s, el Evangelio de Marcos dice que para ese momento, todos sus ap贸stoles, menos uno, hab铆an hu铆do, ya sea por el terror, confusi贸n o verg眉enza. As铆 que es casi seguro que Jes煤s se siente abandonado y experimenta, aunque es probable que no por primera vez, la soledad humana. Jes煤s tambi茅n ha sido sometido a una agotadora serie de pesquisas nocturnas, maltratado por los guardias romanos y obligado a desfilar por las calles de Jerusal茅n bajo un peso aplastante; luego ser铆a clavado en la cruz de madera lo que le provoc贸 un dolor insoportable. Por lo que no se le puede culpar por sentirse abandonado. El que se abandon贸 a la voluntad del Padre en el huerto de Getseman铆 la noche anterior, que se hab铆a dado por entero a lo que el Padre ten铆a reservado para 脡l, ahora se pregunta en la cruz, 鈥溌緿贸nde est谩s?鈥. Estos sentimientos probablemente se intensificaron al haber sido abandonado por sus seguidores. Hasta ese momento, si Jes煤s se sent铆a solo o poco comprendido por sus disc铆pulos, es cuando pod铆a haber buscado al Padre por consuelo. Pero a煤n con eso se siente solo. Es m谩s, no ser铆a descabellado pensar que fue el ser humano que m谩s sinti贸 la soledad alguna vez. 驴Qu茅 dicen los estudiosos? Perm铆tanme pasar a rese帽ar un estudio b铆blico contempor谩neo. Uno de los grandes estudiosos del Nuevo Testamento en el siglo 20, Raymond E. Brown, S. S., es el autor de un estudio sobre las historias de la Pasi贸n, llamado 鈥淟a muerte del Mes铆as鈥. En un ensayo titulado 鈥淓l llamado de muerte de Jes煤s鈥, el padre Brown dice que, en su opini贸n, el abandono era en realidad lo que Jes煤s estaba experimentando. Algunos cristianos, dice el padre Brown, podr铆an querer rechazar la interpretaci贸n literal que implicar铆a sentimientos de abandono: 鈥淣o pueden atribuir a Jes煤s tal angustia al encarar la muerte鈥. Sin embargo, como dice el padre Brown, si aceptamos que Jes煤s en el huerto todav铆a pod铆a llamar a el Padre 鈥淎bba鈥, entonces debemos aceptar esta 鈥減rotesta contra el abandono arrancada de un Jes煤s totalmente desolado que ahora est谩 tan aislado y distanciado que ya no se dirige al 鈥楶adre鈥 como es usual, sino habla como el servidor m谩s humilde鈥. 驴Qu茅 quiere decir el padre Brown? Cuando Jes煤s habla al Padre en el huerto, 脡l dice: 鈥淎bba, Padre, para ti que todo es posible; aparta de m铆 esta copa鈥︹ (Mc 14,36). Abba es una forma familiar de hablar, la manera m谩s coloquial y cercana con la cual nos podemos dirigir a nuestros padres. Pero en la cruz, cuando Jes煤s dice: 鈥淢i Dios, mi Dios鈥, 茅l usa la palabra aramea Eloi (o el hebreo Eli, dependiendo del Evangelio). Esa es una manera mucho m谩s formal de hablar con Dios. El cambio de lo familiar de Abba en el huerto para el m谩s formal Eloi en la cruz es desgarrador. La sensaci贸n de aislamiento de Jes煤s, entonces, se revela no solo en el llamado ni en la l铆nea del salmo que pronuncia, sino tambi茅n en la palabra Eloi. 驴C贸mo es posible que alguien que hab铆a disfrutado de una relaci贸n tan cercana con Dios, podr铆a sentirse abandonado? Para responder a esto, puede ser 煤til considerar una situaci贸n similar m谩s cerca de nuestro propio tiempo. Un ejemplo contempor谩neo En sus primeros a帽os, la beata Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, disfrut贸 de varias experiencias m铆sticas de intensa cercan铆a con Dios. Tambi茅n experiment贸 la m谩s rara de las gracias espirituales, una locuci贸n; escuch贸 la voz de Dios. Y luego鈥 nada. Durante los 煤ltimos 50 a帽os de su vida, hasta su muerte, sinti贸 una sensaci贸n de vac铆o en su oraci贸n. En un determinado momento, le escribi贸 a su confesor, 鈥淓n mi alma siento ese terrible dolor de una p茅rdida -de que Dios no me quiera, de que Dios no es Dios, o por su no existencia鈥. Cuando sus diarios y cartas se publicaron poco despu茅s de su muerte en el libro 鈥淰en, s茅 mi luz鈥, algunos lectores se sorprendieron por estos sentimientos, y se les hac铆a dif铆cil de entender c贸mo pod铆a continuar como creyente y, de hecho florecer como una l铆der religiosa. Pero la Madre Teresa estaba expresando sentimientos muy humanos de abandono y hablando de lo que los escritores espirituales llaman la 鈥渘oche oscura鈥. Este estado emotivo se acerca, pero no acepta, la desesperaci贸n. Con el tiempo, las preguntas de la Madre Teresa sobre la existencia de Dios se desvanecieron, y comenz贸 a ver esta experiencia lacerante como una invitaci贸n para unirse m谩s a Jes煤s en su abandono en la cruz y con los pobres, que tambi茅n se sienten abandonados. Las cartas de la Madre Teresa no significan que ella abandon贸 a Dios o que Dios la hab铆a abandonado. De hecho, en la continuaci贸n con su ministerio a los pobres, hizo un acto radical de fidelidad basada en una relaci贸n en la que todav铆a cre铆a, incluso si no pod铆a sentir la presencia de Dios. Confi贸 en la experiencia anterior. En otras palabras, tuvo fe. Jes煤s no pierde la esperanza. 脡l todav铆a est谩 en relaci贸n con Abba, llam谩ndolo desde la cruz. En medio del insoportable dolor f铆sico, abandonado por todos, salvo algunos de sus amigos y disc铆pulos, y frente a su muerte inminente, cuando ser铆a casi imposible que alguien pueda pensar con lucidez, 脡l pudo sentirse abandonado. Para m铆 esto tiene m谩s sentido que la postura de que el salmo que cit贸 se refiere a la salvaci贸n de Dios. As铆 Jes煤s comprende no s贸lo el sufrimiento f铆sico, sino tambi茅n nuestro sufrimiento espiritual en estos sentimientos de abandono. 脡l era como nosotros en todo, menos en el pecado. Y experiment贸 todo lo que hacemos. Por eso cuando tenemos conflictos en la vida espiritual, cuando uno se pregunta d贸nde est谩 Dios, cuando ores en la duda y la oscuridad, e incluso cuando se est谩 cerca de la desesperaci贸n, se est谩 orando a alguien que es totalmente humano y totalmente divino, alguien que te entiende completamente. Fuente: 鈥淢y God, My God鈥. Texto de James Martin SJ, publicado en America Magazine
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) 聽El m茅todo de la Asamblea sinodal sobre la familia dej贸 huella incluso en las di贸cesis. Lo demuestra el obispo que mejor representa el estilo del Papa Francisco en los Estados Unidos. Lleva menos de un a帽o y medio guiando la arquidi贸cesis de Chicago, pero el Arz. Blase Cupich ya puso en marcha un programa pastoral ambicioso, titulado, emblem谩ticamente, 鈥淩enueva mi Iglesia鈥. El primer paso fue lanzar en Semana Santa una consulta muy amplia entre los fieles, mediante un cuestionario en l铆nea en la web de la arquidi贸cesis, mismo que cada fiel puede completar an贸nimamente. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 鈥淪o帽ar en grande para la arquidi贸cesis de Chicago鈥 es el subt铆tulo que Cupich quiso para el proyecto que se desarrolla con una referencia muy fuerte: el crucifijo de San Dami谩n, que habla a san Francisco para pedirle que repare 鈥渕i casa que yace en ruinas鈥. 鈥淟a arquidi贸cesis ha cambiado significativamente durante las 煤ltimas d茅cadas 鈥揺scribi贸 Cupich al explicar el esp铆ritu de la iniciativa. La composici贸n demogr谩fica ha cambiado radicalmente. Algunos de nuestros edificios parroquiales est谩n en ruinas. Tenemos menos sacerdotes para guiar nuestras comunidades. El resultado es que acabamos perdiendo nuestros recursos. Por el contrario, no debemos temer afrontar esta realidad, sino considerarla un tiempo de gracia para trazar nuevas v铆as para vivir con mayor plenitud nuestra misi贸n鈥. Pero el arzobispo no pretende hacer solo esta tarea. Por ello cre贸 el cuestionario, con 39 preguntas. Y su decisi贸n de lanzarlo justamente en Semana Santa, mediante los boletines parroquiales, se relaciona con la intenci贸n de involucrar no solo a los m谩s asiduos, sino tambi茅n a los que se asoman a la Iglesia solo en las grandes fiestas. Algunas preguntas se refieren espec铆ficamente a la opini贸n sobre la propia parroquia. Se invita a los fieles a acompa帽ar sus juicios con algunas indicaciones sobre la frecuencia con la que asisten a las misas de los domingos y sobre el grado de participaci贸n en la vida de la comunidad. Cupich indic贸 que uno de los resultados del recorrido ser谩 justamente la reorganizaci贸n de la red de las parroquias. Pero la parte m谩s interesante del cuestionario es la que pide a los fieles que describan detalladamente la di贸cesis que les gustar铆a. Se trata de una mirada relacionada con la experiencia personal: 鈥淪i tuvieras que mudarte a una nueva ciudad y elegir una nueva parroquia, cu谩les son los aspectos que tomar铆as en cuenta?鈥. 鈥溌縌u茅 podr铆a impulsarte a sentirte m谩s involucrado en tu comunidad?鈥. 鈥淪i te encontraras con personas no cat贸licas con las que pudieras hablar sobre Dios, Jes煤s o la vida de fe, c贸mo te comportar铆as?鈥. La 煤ltima parte del cuestionario pide evaluar, para tener en cuenta toda la di贸cesis, la importancia de una serie de desaf铆os: la disponibilidad de los sacerdotes, el tema de las finanzas, la vitalidad de las parroquias, la manera para afrontar los esc谩ndalos relacionados con los abusos sexuales. Y tambi茅n se pide indicar qu茅 se considera m谩s importante cuando se habla de renovaci贸n de la Iglesia: 鈥溌縐na mayor acogida? 驴Mejores pr茅dicas? 驴Una mayor comprensi贸n del Magisterio? 驴Ayudar a hacer crecer en la relaci贸n personal con Cristo? 驴Una mayor participaci贸n de los laicos? 驴Una administraci贸n financiera competente?鈥. 鈥淎s铆 como nuestros antepasados respondieron con fe a sus sue帽os y construyeron la Iglesia que tenemos hoy 鈥揷oment贸 Cupich鈥, hoy nos toca so帽ar en grande y asumir esta tarea. Este esfuerzo exige una fe firme, es decir una fe creativa, que nos refuerce en la conciencia de que es Cristo quien nos gu铆a. Esta es la fe que nos mantendr谩 unidos. Y nos dar谩 la firmeza necesaria para tomar las decisiones m谩s valientes que plasmar谩n la Iglesia de Chicago para las pr贸ximas generaciones鈥. Comunicado del Arzobispo Blase Cupich: 鈥淩enueva mi Iglesia鈥 So帽ar en grande acerca de la Arquidi贸cesis de Chicago (extracto) Siendo el primer papa americano e hijo de inmigrantes, el Papa Francisco est谩 llamando a toda la Iglesia a so帽ar, y so帽ar en grande. En La alegr铆a del Evangelio escribi贸: 鈥淪ue帽o con una 鈥榦pci贸n misionera鈥 capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelizaci贸n del mundo actual m谩s que para la autopreservaci贸n鈥. Durante mucho tiempo he compartido este sue帽o. Era un sue帽o que comenz贸 a agitarse en mi interior cuando entr茅 en el seminario justo despu茅s de la clausura del Concilio Vaticano II. Durante mis m谩s de cuarenta a帽os como sacerdote me he ido convenciendo cada vez m谩s del gran potencial que tienen nuestras parroquias, cuando vibran y viven con el Evangelio, para transformar vidas y hacer una contribuci贸n singular al mundo. Esa convicci贸n s贸lo ha aumentado desde que me convert铆 en arzobispo de Chicago, pues soy testigo cada d铆a de la vitalidad de nuestras parroquias que enriquece la vida de tantas personas. Es cierto, el cumplimiento de este sue帽o es un mosaico de 茅xito y fracaso. Cada parroquia tiene sus fortalezas y debilidades en el cumplimiento de la misi贸n de Cristo. Si bien medir la vitalidad de una parroquia es algo complejo, si me piden que describa la parroquia de mis sue帽os, ser铆a una parroquia que adopta y persigue las siguientes siete prioridades. 1. Traemos a las personas a Cristo: La parroquia se esfuerza por evangelizar a sus miembros para que vivan de una manera m谩s plena como disc铆pulos intencionales. A su vez, los disc铆pulos intencionales de la parroquia evangelizan continuamente a otros para dar a conocer la presencia de la Iglesia y de la misericordia de Cristo ah铆, entre ellos, en el barrio. 2. Nos apoyamos mutuamente para conocer a Cristo de una manera m谩s profunda: La parroquia permite un proceso permanente de formaci贸n para profundizar en la fe y en la relaci贸n con Cristo mediante la transmisi贸n tanto de las doctrinas de la Iglesia como de la Tradici贸n a los feligreses de todas las edades. 3. Encontramos a Cristo y recibimos su alimento a trav茅s de la oraci贸n y la adoraci贸n: La parroquia presenta una intenci贸n para desarrollar una cultura y una tradici贸n de la oraci贸n, la devoci贸n y la liturgia bien preparada, con la Eucarist铆a como la 鈥渇uente y cumbre鈥. 4. Construimos lazos entre nosotros para sostener nuestra vida en Cristo: La parroquia representa una verdadera comunidad cat贸lica que es consciente de su solidaridad en Cristo con toda la Iglesia de Chicago y con la Iglesia Universal. Es inclusiva y armoniosa, respetando y apreciando la diversidad en todas sus formas como un valor en el culto y en la vida comunitaria. 5. Transformamos las vidas de otros a trav茅s del servicio como disc铆pulos misioneros de Cristo: La parroquia prepara y env铆a feligreses al mundo como disc铆pulos misioneros, para transformar la sociedad con la alegr铆a y la verdad del Evangelio. La parroquia es un faro de fe y un defensor de la justicia y la paz, auxiliando, inspirada en el amor, a todos los necesitados, a los que est谩n en el margen de la sociedad, o que viven en el miedo y la soledad. 6. Respondemos al llamado a la santidad, caminando juntos con Cristo: La parroquia acompa帽a a los bautizados en ese viaje de vida para convertir a Cristo en el centro de sus vidas, para resistir al pecado, ser misericordiosos, estar continuamente atentos a la construcci贸n de una espiritualidad madura, adulta, bien integrada y comprometida con la caridad, la paz, la oraci贸n y la virtud. 7. Asumimos la responsabilidad de administrar y dirigir la parroquia como buenos administradores de los dones que Cristo nos ha confiado: La parroquia crece y se desarrolla bajo el liderazgo visionario del p谩rroco, que trabaja en colaboraci贸n con sus vicarios, con el personal y los laicos para que la misi贸n de la parroquia pueda florecer plenamente, como resultado de una correcta administraci贸n. La parroquia fomenta una cultura de corresponsabilidad y una espiritualidad de la gratitud que inspira a los feligreses a compartir generosamente los dones que Cristo les ha confiado en apoyo de la misi贸n de la Iglesia a trav茅s de la parroquia, la Arquidi贸cesis y en el mundo. Este es el sue帽o que tengo para todas nuestras parroquias, y esa es la raz贸n por la cual estoy invitando a todos en la Arquidi贸cesis de Chicago para que se unan a m铆 en un proceso de planificaci贸n de varios a帽os para hacerlo una realidad. Se necesitar谩 de una fe constante 鈥搖na fe imaginativa, que nos fortalezca en el entendimiento de que es Cristo quien nos gu铆a. Esta fe nos mantendr谩 juntos. Nos inspirar谩 para tomar las decisiones audaces que dar谩n forma a la Iglesia para las generaciones venideras. Estamos comenzando esta obra en un momento en que la Iglesia es agraciada por el liderazgo del Papa Francisco, quien ha sido muy franco en compartir sus esperanzas y sue帽os con nosotros. Su tocayo, Francisco de As铆s, hizo lo mismo en su tiempo. En una 茅poca de retos que resultaban amenazadores, dentro y fuera de la Iglesia, recibi贸 un sue帽o acerca de lo que podr铆a ser la Iglesia y respondi贸 a la insistencia de Cristo para renovarla. Quiz谩 conozcan la historia. Visitando la Iglesia en ruinas de San Dami谩n, Francisco escuch贸 a Cristo hablar con 茅l y urgirlo: 鈥淰e y reconstruye mi Iglesia鈥. Con el tiempo, Francisco lleg贸 a comprender que Cristo le estaba llamando a renovar la Iglesia, no s贸lo a reconstruir una estructura. Esa es la tarea que tenemos ante nosotros y la raz贸n por la cual este importante proceso lleva el siguiente nombre: 鈥淩enueva mi iglesia鈥. Abordar esta situaci贸n requerir谩 una buena cantidad de oraci贸n y de humildad, de trabajo duro, toma de decisiones dif铆ciles y de nuevos sacrificios. Yo ser铆a muy poco honesto si no reconociera que para cuando hayamos completado este proceso de consulta, estaremos llorando juntos la p茅rdida de algunas parroquias. Pero esa no va a ser la 煤ltima palabra. Al tener la osad铆a de dejar atr谩s formas familiares de hacer las cosas, podemos aprovechar esta temporada como un tiempo que no es simplemente de p茅rdida, sino m谩s bien de renovaci贸n. Este es el sue帽o para el que Dios nos est谩 llamando, y que nos sostendr谩 y nos unir谩. Comenzamos este proceso durante el Jubileo de la Misericordia, que el Papa Francisco ha definido como un tiempo para que la Iglesia universal se eleve, se renueve y se reinvente a s铆 misma. 聽 Fuentes: Vatican Insider / Cat贸lico (peri贸dico en espa帽ol de la Arquidi贸cesis de Chicago) http://blog.pucp.edu.pe/blog/buenavoz/2016/04/08/consulta-a-los-fieles-para-que-una-diocesis-suene-en-grande/
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El lunes 18 de abril ha comenzado el III Encuentro de representantes de Historia, Memoria y Patrimonio en Latinoam茅rica, en el Colegio de La Inmaculada, discutiendo temas ligados a la identidad jesuita y su relaci贸n con el patrimonio hist贸rico, procedimientos, y perspectivas de trabajos conjuntos. El mi茅rcoles 20 de abril se llevar谩 a cabo una sesi贸n p煤blica en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, para reflexionar sobre los temas de pol铆ticas de fomento a la investigaci贸n, preservaci贸n del patrimonio, identidad cultural y patrimonio hist贸rico jesuita en el Per煤. Esta sesi贸n contar谩 con la presencia de Ram贸n Mujica, Director de la Biblioteca Nacional del Per煤; Alberto Martorell, Presidente de ICOMOS-Per煤; Ricardo Kusonoki, Curador asociado de Arte Colonial de MALI, entre otros personas asociados a la historia y cultura en el pa铆s.
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    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) Del 16 al 20 de Marzo el P. Fernando Roca SJ asisti贸 como invitado a la Conferencia 鈥淕lobal Climate Change: Economic Challenges and Solutions鈥 en la Universidad Loyola de Chicago. El P. Roca fue encargado de dar inici贸 a la Conferencia con una oraci贸n ecum茅nica. La Universidad Loyola de Chicago es la cuarta Universidad 鈥渧erde鈥 de los EE.UU., y la 煤nica certificada para producir BioDiesel a partir de las grasas de las cafeter铆as: con el BioDiesel mueven los 贸mnibus que transportan a los alumnos. El Instituto de Sostenibilidad Ambiental de la Universidad, dirigido por la Dra. Nancy Tuchman, con el apoyo del Equipo Jesuita de la Universidad, est谩 logrando no solamente cambiar paulatinamente la infraestructura del campus en edificios sostenibles y amigables con el ambiente (LEED), sino adem谩s involucrar a la comunidad estudiantil en esta tarea. La Universidad recicla sus desechos, trata las aguas usadas y produce cierta cantidad de legumbres org谩nicas que luego son vendidas a las cafeter铆as.
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    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) La vida de los primeros cristianos est谩 llena de una alegr铆a rebosante, porque saben que est谩n haciendo, en cada momento de su d铆a, lo que el Se帽or quiere de ellos.Su alegr铆a no depende del estado de 谩nimo, ni de la salud, ni de ninguna otra causa humana, sino de la cercan铆a de Dios, que es el motivo de su gozo profundo e incomparable. Su alegr铆a es capaz de subsistir en medio de todas las pruebas, incluso en los momentos m谩s duros y oscuros, como la persecuci贸n y el martirio. Adem谩s su alegr铆a es contagiosa: transmitirla es el tesoro m谩s valioso que pueden dar a los que les rodean. Muchas personas encontraron y encuentran a Dios viendo la alegr铆a de los cristianos. "Una persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. En cambio, el triste tiende a obrar el mal" (HERMAS, 鈥淓L PASTOR鈥, Siglo II) 1. (En su libro 鈥淓l Pastor鈥, Hermas 鈥揾ermano del papa P铆o I- en la mitad del siglo II da una serie de recomendaciones a los cristianos referentes a la importancia de evitar la tristeza y estar alegres鈥) Arranca, pues, de ti la tristeza y no atribules al Esp铆ritu Santo que mora en ti, no sea que supliques a Dios en contra tuya y se aparte de ti. Porque el esp铆ritu de Dios, que fue infundido en esa carne tuya, no soporta la tristeza ni la angustia. (HERMAS, 鈥淓l Pastor鈥, Mandamientos, 10, 2-4) 2. Rev铆stete, pues, de la alegr铆a, que halla siempre gracia delante de Dios y le es acepta, y ten en ella tus delicias. Porque todo hombre alegre obra el bien y piensa en el bien y desprecia la tristeza. En cambio, el hombre triste se porta mal en todo momento. Y lo primero en que se porta mal es en que contrista al Esp铆ritu Santo, que le fue dado alegre al hombre. En segundo lugar, comete una iniquidad, por no dirigir s煤plicas a Dios ni alabarle; y, en efecto, jam谩s la s煤plica del hombre triste tiene virtud para subir al altar de Dios. (HERMAS, 鈥淓l Pastor鈥, Mandamientos, 10, 2-4) 3. Los santos, mientras viv铆an en este mundo, estaban siempre alegres, como si siempre estuvieran celebrando la Pascua. (SAN ATANASIO, Carta 14, 1-2) 4. Siempre estar谩s gozoso y contento, si en todos los momentos diriges a Dios tu vida, y si la esperanza del premio suaviza y alivia las penalidades de este mundo. (SAN BASILIO MAGNO, Homil铆a sobre la alegr铆a, 25) 5. "Quien practique la misericordia - dice el Ap贸stol -, que lo haga con alegr铆a": esta prontitud y diligencia duplicar谩n el premio de tu d谩diva. Pues lo que se ofrece de mala gana y por fuerza no resulta en modo alguno agradable ni hermoso. (SAN GREGORIO NACIANCENO, Disertaci贸n sobre amor a los pobres, 14) 6. Como acab谩is de escuchar en la lectura de hoy, amados hermanos, la misericordia divina, para bien de nuestras almas, nos llama a los goces de la felicidad eterna, mediante aquellas palabras del Ap贸stol: Estad siempre alegres en el Se帽or. Las alegr铆as de este mundo conducen a la tristeza eterna, en cambio, las alegr铆as que son seg煤n la voluntad de Dios durar谩n siempre y conducir谩n a los goces eternos a quienes en ellas perseveren. Por ello, a帽ade el Ap贸stol: Os lo repito, estad alegres. Se nos exhorta a que nuestra alegr铆a, seg煤n Dios y seg煤n el cumplimiento de sus mandatos, se acreciente cada d铆a m谩s y m谩s, pues cuanto m谩s nos esforcemos en este mundo por vivir entregados al cumplimiento de los mandatos divinos, tanto m谩s felices seremos en la otra vida y tanto mayor ser谩 nuestra gloria ante Dios. (SAN AMBROSIO, Tratado sobre la carta a los Filipenses, 1) 7. Los seguidores de Cristo viven contentos y alegres y se glor铆an de su pobreza m谩s que los reyes de su diadema. (SAN JUAN CRIS脫STOMO, Homil铆a sobre San Mateo, 38) 8. En la tierra hasta la alegr铆a suele parar en tristeza; pero para quien vive seg煤n Cristo, incluso las penas se truecan en gozo. (SAN JUAN CRIS脫STOMO, Homil铆a sobre San Mateo, 18) 9. Si tenemos fija la mirada en las cosas de la eternidad, y estamos persuadidos de que todo lo de este mundo pasa y termina, viviremos siempre contentos y permaneceremos inquebrantables en nuestro entusiasmo hasta el fin. Ni nos abatir谩 el infortunio, ni nos llenar谩 de soberbia la prosperidad, porque consideraremos ambas cosas como caducas y transitorias. (CASIANO, Instituciones, 9) 10. El gozo en el Se帽or debe ir creciendo continuamente, mientras que el gozo en el mundo debe ir disminuyendo hasta extinguirse. Esto no debe entenderse en el sentido de que no debamos alegrarnos mientras estemos en el mundo, sino que es una exhortaci贸n a que, aun viviendo en el mundo, nos alegremos ya en el Se帽or. (SAN AGUST脥N, Serm贸n 171, 1) 11. Entonces ser谩 la alegr铆a plena y perfecta, entonces el gozo completo, cuando ya no tendremos por alimento la leche de la esperanza, sino el manjar s贸lido de la posesi贸n. Con todo, tambi茅n ahora, antes de que esta posesi贸n llegue a nosotros, antes de que nosotros lleguemos a esta posesi贸n, podemos alegrarnos ya con el Se帽or. Pues no es poca la alegr铆a de la esperanza, que ha de convertirse luego en posesi贸n. (SAN AGUST脥N, Serm贸n 21, 1) 12. Porque no hay nada m谩s infeliz que la felicidad de los que pecan. (SAN AGUST脥N, De la vida feliz, 10) 13. Eso fueron los primeros cristianos, y eso hemos de ser los cristianos de hoy: sembradores de paz y de alegr铆a, de la paz y de la alegr铆a que Jes煤s nos ha tra铆do. (SAN JOSEMAR脥A ESCRIV脕, Es Cristo que pasa, 30) Del libro: ORAR CON LOS PRIMEROS CRISTIANOS Gabriel Larrauri (Ed. Planeta)
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    (Para leer la noticia completa, hacer click en el t铆tulo) El D铆a Mundial de la CVX fue celebrada por sus miembros peruanos en Lima el mi茅rcoles 30 de marzo, y en Arequipa el domingo 3 de abril como parte de las actividades pastorales del a帽o. La comunidad CVX Arequipa celebr贸 la Misa de acci贸n de gracias en la Iglesia de la Compa帽铆a, presidida por el P. Carlos Rodr铆guez Arana SJ, quien record贸 que 鈥渓a misi贸n de la Comunidad, es la de ser evangelizadora, desde la espiritualidad ignaciana que nos invita a ser disc铆pulos de Jes煤s. Es nuestra manera de vivir el cristianismo desde la experiencia de fe hecha testimonio鈥. Por su lado la comunidad CVX Lima particip贸 de la Eucarist铆a en la Parroquia de Nuestra Se帽ora de F谩tima, celebrada por el P. Jos茅 Luis Gordillo SJ.
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    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El P. Nuno Gon莽alves da Silva SJ (POR), ha sido nombrado por el Papa Francisco como nuevo Rector de la Universidad Gregoriana. El P. Gon莽alves naci贸 en 1958, ingreso en la Compa帽铆a en 1975 y fue ordenado en 1986. Ha sido Provincial de Portugal, y desde 2011 ha venido ense帽ando en la Facultad de Historia y Bienes Culturales de la Iglesia, donde ha sido tambi茅n Decano de 2012. Tomar谩 posesi贸n de su cargo el d铆a 1 de septiembre de 2016.
  • Nos han anunciado del Arzobispado de Lima que, en nuestra parroquia, la Puerta de la Misericordia ser谩 abierta por el Se帽or Cardenal Juan Luis Cipriani en la misa del domingo 24 de enero a las 12.30 del mediod铆a.

  • Laudato si鈥, mi鈥 Signore禄 鈥 芦Alabado seas, mi Se帽or禄, cantaba san Francisco de As铆s. En ese hermoso c谩ntico nos recordaba que nuestra casa com煤n es tambi茅n como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: 芦Alabado seas, mi Se帽or, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

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