Noticias y Novedades
  • Imagen
    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) 驴Qu茅 es el Jubileo Extraordinario de la Misericordia? Es un a帽o especial de聽 gracia y perd贸n, convocado por el Papa Francisco para la conversi贸n de nuestros pecados y la reconciliaci贸n con Dios, con los hermanos y con nosotros mismos. Una invitaci贸n a ser misericordiosos con el Padre. 驴Qu茅 es una indulgencia plenaria? Es una completa remisi贸n de todos los pecados y todas las penas del purgatorio, como consecuencias de los pecados cometidos durante nuestra vida. Es una gracia que la Iglesia concede por los m茅ritos de Cristo y la comuni贸n de los santos. 驴Qu茅 debo hacer para ganar una indulgencia plenaria? Peregrinar a una Iglesia Jubilar y cruzar la Puerta de la Misericordia Tener un verdadero arrepentimiento y desapego total del pecado Acercarme a la confesi贸n y a la comuni贸n sacramental, si no puedo el mismo d铆a, al menos unos d铆as antes o despu茅s de la peregrinaci贸n. Recitar el Credo y orar por el Papa y sus intenciones (Padre Nuestro, Ave Mar铆a y Gloria). Ser谩 conveniente acompa帽ar la oraci贸n con una reflexi贸n sobre la misericordia, como, 聽por ejemplo, leer Lc 15 o rezar la oraci贸n del Papa. Realizar, al menos, una obra de misericordia corporal o espiritual. Solo se puede ganar una indulgencia plenaria una vez al d铆a. Las indulgencias siempre se pueden aplicar por uno mismo o por las almas de los difuntos, pero no pueden ser aplicadas a otras personas vivas. 驴Por qu茅 es tan importante peregrinar y cruzar la puerta? La vida terrena es una peregrinaci贸n y la Iglesia es el Pueblo de Dios que peregrina a la casa del Padre.聽 La misericordia es tambi茅n una meta que requiere compromiso y sacrificio. Cruzar la Puerta de la Misericordia significa vivir la Pascua, el paso de la muerte a la vida, del pecado a la gracia, volver a la casa del Padre y sentir el abrazo misericordioso que nos devuelve a la dignidad de la filiaci贸n divina. Dejar caer el rencor, la rabia y la venganza para mirar con ojos de misericordia a todos los seres humanos, siendo misericordiosos como el padre, practicando las obras de misericordia. 驴Cu谩les son las Iglesias Jubilares en la Arquidi贸cesis de Lima? Son en total 15 iglesias o santuarios. La m谩s importante es la Catedral. Las 14 restantes son: Nuestra Se帽ora de los 脕ngeles (Alameda de los Descalzos) Santuario del Se帽or de los Milagros (Las Nazarenas, Av. Tacna) San Pedro (Jr. Az谩ngaro 451, Cercado de Lima) San Jos茅 (Rep. Dominicana 聽458, Jes煤s Mar铆a) Sagrado Coraz贸n de Jes煤s (Benito Lazo 517, Magdalena del Mar) Nuestra Se帽ora de F谩tima (Av. Armed谩riz 350, Miraflores) Mar铆a Auxiliadora (Av. Brasil 210, Bre帽a) Santa Mar铆a Magdalena (Av. San Mart铆n 1138, Pueblo Libre) Nuestra Se帽ora de Guadalupe (P. Uni贸n Panamericana, Balconcillo) Se帽or de la Divina Misericordia (Av. Caminos del Inca, Surco) Sagrado Coraz贸n de Jes煤s (Av. Grau 1280, Barranco) San Pedro (Av. Mariscal Castilla 296, Chorrillos) Nuestra Se帽ora de la Reconciliaci贸n (Calle Los Pinos 291, La Molina) Iglesia Virgen del Rosario (Plaza Huertos de Manchay) 驴Cu谩les son las obras de la Misericordia? CORPORALES: Visitar a los enfermos Dar de comer al hambriento Dar de beber al sediento Dar posada al peregrino Vestir al desnudo Visitar a los presos Enterrar a los difuntos ESPIRITUALES: Ense帽ar al que no sabe Dar buen consejo al que lo necesita Corregir al que se equivoca Perdonar al que nos ofende Consolar al triste Sufrir con paciencia los defectos del pr贸jimo Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos 驴Cu谩les son los pasos para una buena confesi贸n? Hacer un buen examen de conciencia Tener un sincero dolor de coraz贸n Tener un firme prop贸sito de enmienda Confesar al sacerdote todos los pecados mortales cometidos desde la 煤ltima confesi贸n Cumplir la penitencia impuesta por el sacerdote ORACI脫N DEL PAPA FRANCISCO POR EL JUBILEO DE LA MISERICORDIA Se帽or Jesucristo, t煤 nos has ense帽ado a ser misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que quien te ve, lo ve tambi茅n a 脡l. Mu茅stranos tu rostro y obtendremos la salvaci贸n. Tu mirada llena de amor liber贸 a Zaqueo y a Mateo de la esclavitud del dinero; a la ad煤ltera y a la Magdalena de buscar la felicidad solamente en una creatura; hizo llorar a Pedro luego de la traici贸n y asegur贸 el Paraiso al ladr贸n arrepentido. Haz que cada uno de nosotros escuche, como propia, la palabra que dijiste a la samaritana: 隆Si conocieras el don de Dios! T煤 eres el rostro visible del Padre invisible, del Dios que manifiesta su omnipotencia sobre todo con el perd贸n y la misericordia: haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro visible de Ti, su Se帽or, resucitado y glorioso. T煤 has querido que tambi茅n tus ministros fueran revestidos de debilidad para que sientan sincera compasi贸n por los que se encuentran en la ignorancia o en el error: haz que聽 quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios. Manda tu Esp铆ritu y cons谩granos a todos con su unci贸n para que el Jubileo de la Misericordia sea un a帽o de gracia del Se帽or y tu iglesia pueda, con renovado entusiasmo , llevar la Buena Nueva a los pobres, proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos, y restituir la vista a los ciegos. Te lo pedimos, por intercesi贸n de Mar铆a, Madre de la Misericordia, a ti que vives y reinas con el Padre y el Esp铆ritu Santo por los siglos de los siglos. Am茅n. (Material preparado por el Arzobispado de Lima)
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) 6:00 pm| 20 abr 16 (AGENCIAS/BV).- 鈥淨uiero decirles que no est谩n solos. Vine para escuchar sus historias鈥. Fueron las simples palabras que pronunci贸 el Papa Francisco en esta isla del Mar Egeo, s铆mbolo del drama humanitario de cientos de miles de refugiados que llegaron aqu铆 en los 煤ltimos meses escapando de guerras y miseria, desde donde implor贸 a la comunidad internacional a encontrar una soluci贸n digna a 鈥渓a peor cat谩strofe humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial鈥. En las cinco horas que dur贸 su visita, Francisco logr贸 visitar el campo de refugiados, saludar personalmente a muchos y almorzar con otro grupo m谩s. Luego les dirigi贸 un mensaje y firm贸 una declaraci贸n conjunta, en la que denunci贸, como en su visita a Lampedusa, la indiferencia para con el sufrimiento de los dem谩s. Firmaron tambi茅n quienes 茅l mismo llama 鈥渉ermanos鈥 ortodoxos, el Patriarca Ecum茅nico de Constantinopla, Bartolom茅, y el arzobispo de Atenas, Ieronymos, que adem谩s acompa帽aron al Papa durante toda su visita. Por 煤ltimo se dirigi贸 al puerto, donde or贸 en memoria de las v铆ctimas de las migraciones. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 Francisco dirigi贸 su primer mensaje desde un lugar que contagia tristeza: el campo de refugiados de Moria, que en realidad es un campo de detenci贸n m谩s parecido a un campo de concentraci贸n, rodeado de alambras de p煤as, paredones de cemento, del cual los 3000 refugiados presentes no pueden salir. El lugar fue 鈥渆mbellecido鈥 para la ocasi贸n: se levantaron carpas y podios especiales, hubo una limpieza entre sus containers, y algunos 鈥渉u茅spedes鈥 recibieron ropa nueva, es lo que contaron a los medios algunos refugiados sirios detenidos all铆. En este campo, que se levanta a 16 kil贸metros de Mytilene, en medio de un paisaje id铆lico de olivares centenarios, el Papa salud贸, uno por uno, a centenares de personas, adolescentes, mujeres, ni帽os. Un encuentro atravesado por la emoci贸n Los 3000 refugiados all铆 detenidos, -muchos sirios, pero tambi茅n paquistan铆es, afganos, iraqu铆es, africanos, kurdos, yazidis-, lo esperaban con carteles de bienvenida -鈥淧akistani christians welcome Pope Francis鈥- y, tambi茅n de reclamo de ayuda, escritos con biromes sobre pedazos de papel: 鈥淗elp the yazidi people鈥, 鈥淔reedom of movement鈥. Hubo aplausos para el Papa, que bes贸 ni帽os, estrech贸 manos, sonriente, y salud贸 a las mujeres musulmanes presentes, con el pelo cubierto por un pa帽uelo, inclin谩ndose y toc谩ndose el pecho, en se帽al de respeto. Hubo escenas de dolor cuando, en una carpa blanca -donde se reuni贸 brevemente con 150 menores y 250 adultos que le contaban sus historias de terror-, un refugiado paquistan铆 se postr贸 a sus pies y estall贸 en llanto. 鈥溌less me father, bless me!鈥, solloz贸 el joven, mientras tambi茅n agradec铆a la visita: 鈥淭hank you! Thank you!鈥. Lo mismo sucedi贸 con una ni帽a, que tambi茅n se arrodill贸 a sus pies, llorando, mientras su mam谩 le relataba, en 谩rabe, a trav茅s de un int茅rprete, su odisea; y otra se帽ora. El Papa, que se dej贸 sacar fotos y selfies, y como es costumbre rompi贸 el protocolo y estrech贸 cuanta mano pudo al recorrer el lugar, mientras los refugiados coreaban: 鈥溌reedom! 隆Freedom!鈥 (隆Libertad!). Todo el mundo lo llamaba para recibir su atenci贸n, un saludo, una bendici贸n y estaba visiblemente emocionado. Cuando unos ni帽os le regalaron unos dibujos emblem谩ticos de su sufrimiento, le dijo a un colaborador suyo que los guardara porque los iba a mostrar a los periodistas en el vuelo de regreso a Roma. Conflicto y persecuci贸n 鈥淓n estas semanas y meses, han sufrido mucho en su b煤squeda de una vida mejor. Muchos se han visto obligados a huir de situaciones de conflicto y persecuci贸n, sobre todo por el bien de sus hijos. Conocen el sufrimiento de dejar todo lo que aman y, quiz谩s lo m谩s dif铆cil, no saber qu茅 les deparar谩 el futuro. Son muchos los que como ustedes aguardan en campos o ciudades, con la esperanza de construir una nueva vida en este Continente鈥, dijo el Papa a la hora de los discursos, hablando en un podio levantado en el patio donde suelen ser registrados los migrantes. Luego de ser recibido a las 10 de una jornada de cielo l铆mpido, sin nubes, por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, en el aeropuerto de Mytilene -donde tambi茅n tuvo una reuni贸n privada con 茅l-, el Papa se desplaz贸 al campo de Moria no en el habitual papam贸vil, sino en un minibus blanco. Junto a 茅l y en un fiel reflejo del significado ecum茅nico de esta visita rel谩mpago, tambi茅n estaban sus 鈥渉ermanos鈥, el Patriarca Ortodoxo de Constantinopla, Bartolom茅 y el arzobispo de Atenas y toda Grecia, Ieronymos. Grave crisis humanitaria 鈥淗emos venido para atraer la atenci贸n del mundo ante esta grave crisis humanitaria y para implorar la soluci贸n de la misma鈥, dijo Francisco en su discurso, pronunciado en italiano, pero traducido al ingl茅s. 鈥淐omo hombres de fe, deseamos unir nuestras voces para hablar abiertamente en su nombre. Esperamos que el mundo preste atenci贸n a estas situaciones de necesidad tr谩gica y verdaderamente desesperadas, y responda de un modo digno de nuestra humanidad com煤n鈥, pidi贸. 聽 Discursos completos del arzobispo Ieronymos, del Patriarca Bartolom茅 y del Papa Francisco Francisco -que en julio de 2013, en su primer viaje como Papa, visit贸 la isla de Lampedusa, al sur de Sicilia, para llamar la atenci贸n ante el mismo fen贸meno-, volvi贸 a denunciar la indiferencia ante el mismo. 鈥淭odos sabemos por experiencia con qu茅 facilidad algunos ignoran los sufrimientos de los dem谩s o, incluso, llegan a aprovecharse de su vulnerabilidad鈥, acus贸. 鈥淧ero tambi茅n somos conscientes de que estas crisis pueden despertar lo mejor de nosotros, agreg贸, al subrayar c贸mo el pueblo griego respondi贸 generosamente a sus necesidades 鈥渁 pesar de sus propias dificultades鈥. En Grecia, que debido al cierre de fronteras de Europa se ha convertido en una suerte de prisi贸n a cielo abierto, hay 60.000 refugiados en 40 campos, seg煤n dijo Maurice Joyeux, jefe del Servicio Jesuita para los refugiados de este pa铆s. Gestos Francisco, que el jueves santo pasado le lav贸 los pies a refugidos de un centro de las afueras de Roma, tambi茅n remarc贸 la solidaridad demostrada por decenas de ongs y de voluntarios que vinieron hasta aqu铆 desde todo el mundo para dar una mano. 鈥淪铆, todav铆a queda mucho por hacer. Pero demos gracias a Dios porque nunca nos deja solos en nuestro sufrimiento. Siempre hay alguien que puede extender la mano para ayudarnos. Este es el mensaje que les quiero dejar hoy: 隆No pierdan la esperanza! El mayor don que nos podemos ofrecer es el amor: una mirada misericordiosa, la solicitud para escucharnos y entendernos, una palabra de aliento, una oraci贸n鈥, record贸. En la declaraci贸n conjunta firmada m谩s tarde por el Papa y sus dos 鈥渉ermanos鈥 ortodoxos, Bartolom茅 y Ieronymos -que tambi茅n almorzaron junto a ocho refugiados en un container-, tambi茅n un hubo un llamamiento a la comunidad internacional 鈥減ara que responda con valent铆a, afrontando esta crisis humanitaria masiva y sus causas subyacentes, a trav茅s de iniciativas diplom谩ticas, pol铆ticas y de beneficencia, como tambi茅n a trav茅s de esfuerzos coordinados entre Oriente Medio y Europa鈥. Declaraci贸n conjunta y oraci贸n del Papa Francisco, el arzobispo Ieronymos y del Patriarca Bartolom茅 Y a los l铆deres pol铆ticos, para 鈥渜ue empleen todos los medios para asegurar que las personas y las comunidades, incluidos los cristianos, permanezcan en su patria y gocen del derecho fundamental de vivir en paz y seguridad鈥. Recordando a los que murieron en su traves铆a El Papa, Bartolomeo y Ieronymos lanzan coronas de laurel con la mirada fija en el mar frente a ellos. Es el momento de recordar y rezar por los que no lograron llegar, por los que murieron en el mar. En el puerto de Mitylene (en la isla de Lesbos) Francisco y compa帽铆a de los otros dos l铆deres religiosos recitan una breve oraci贸n por las v铆ctimas de las migraciones, antes de un minuto de silencio y de recibir de tres ni帽os las coronas de laurel que arrojaron al mar. 鈥淒ios de Misericordia, te pedimos por todos los hombres, mujeres y ni帽os que han muerto despu茅s de haber dejado su tierra, buscando una vida mejor. Aunque muchas de sus tumbas no tienen nombre, para ti cada uno es conocido, amado y predilecto. Que jam谩s los olvidemos, sino que honremos su sacrificio con obras m谩s que con palabras鈥, fue la oraci贸n del Papa. El Papa lanza un llamado: 鈥淧ara ser realmente solidarios con quien se ve obligado a huir de su propia tierra, hay que esforzarse en eliminar las causas de esta dram谩tica realidad: no basta con limitarse a salir al paso de la emergencia del momento, sino que hay que desarrollar pol铆ticas de gran alcance, no unilaterales鈥. E indic贸 que 鈥渆n primer lugar, es necesario construir la paz all铆 donde la guerra ha tra铆do muerte y destrucci贸n, e impedir que este c谩ncer se propague a otras partes. Para ello, hay que oponerse firmemente a la proliferaci贸n y al tr谩fico de armas, y sus tramas a menudo ocultas; hay que dejar sin apoyos a todos los que conciben proyectos de odio y de violencia鈥. Francisco se lleva a 12 refugiados A mitad de la tarde el Papa emprend铆a el regreso a Roma鈥 pero no solo; adem谩s del s茅quito habitual y de los periodistas que le acompa帽an, se llevaba en su propio avi贸n a tres familias sirias (dos de ellas procedentes de Damasco y una de Deir Azzor); en total, doce personas, de los cuales seis son ni帽os. Esta singular iniciativa ha sido tratada por la Secretar铆a de Estado vaticana y las autoridades griegas e italianas; una vez en Roma, se ocupar谩 de acogerles la Comunidad de San Egidio, pero ser谩 la Santa Sede, el Papa, quien correr谩 con todos los gastos. Es la primera vez que esto sucede y es una prueba mas del inter茅s personal de Bergoglio por 鈥渆jemplarizar鈥 con sus actitudes el comportamiento de otros gobiernos. Francisco no es un papa triunfalista, por eso no ha dudado en calificar su visita a Lesbos como un 鈥渧iaje triste鈥. 鈥淧ara m铆 鈥揾a dicho a la vuelta鈥 ha sido demasiado fuerte. Era para echarse a llorar鈥. Pero ha sido un viaje ejemplarizador. Dentro de sus posibilidades, el Vaticano abre sus puertas a familias de refugiados. Con las tres anteriormente acogidas m谩s las actuales, ya tiene casi tantos refugiados como Espa帽a鈥 y otros pa铆ses europeos. 聽 Conferencia de prensa del Santo Padre durante el vuelo de regreso a Roma -In茅s San Mart铆n: Santo Padre, espero que no le moleste, pero voy a hacerle dos preguntas sobre dos temas distintos. La primera es espec铆ficamente sobre el viaje. Este viaje se da luego de un acuerdo entre la Uni贸n Europea y Turqu铆a para tratar de solucionar la cuesti贸n de los refugiados en Grecia. 驴A usted le parece que es un plan que puede funcionar o es s贸lo una cuesti贸n pol铆tica para tratar de ganar tiempo y ver qu茅 se hace? La segunda pregunta, si me permite: Esta ma帽ana usted se encontr贸 con el candidato presidencial Bernie Sanders de los Estados Unidos, en Santa Marta. Quer铆a preguntarle su sensaci贸n sobre el encuentro y si es su manera de intervenir en la pol铆tica norteamericana. Francisco: No, ante todo no existe ninguna especulaci贸n pol铆tica porque esos acuerdos entre Turqu铆a y Grecia yo no los conoc铆a bien. Lo he visto en los diarios, pero es algo puramente humano [se refiere a la iniciativa de acoger un grupo de pr贸fugos]. Es un hecho humanitario. Fue una inspiraci贸n que le vino hace una semana a un colaborador m铆o. Yo acept茅 en seguida, en seguida, porque vi que era el Esp铆ritu quien hablaba. Todo se hizo seg煤n las reglas: estas personas vienen con documentos, los tres gobiernos 鈥揺l Estado de la Ciudad del Vaticano, el Gobierno italiano y el Gobierno griego鈥 han verificado todo, todo, y concedieron el visado. Los recibe el Vaticano. Ser谩 el Vaticano, con la colaboraci贸n de la Comunidad de San Egidio, quien les busque un empleo, si se encuentra; o, en caso contrario, se encargar谩 de su sustento. Son hu茅spedes del Vaticano, y se a帽aden a las dos familias sirias que ya han sido acogidas por las dos parroquias vaticanas. Segundo. Esta ma帽ana, cuando yo sal铆a, all铆 estaba el Senador Sanders, que vino al Convenio de la Fundaci贸n Centesimus Annus. Sab铆a que yo me iba a aquella hora y tuvo la amabilidad de saludarme. Lo salud茅, le di la mano a 茅l, a su mujer y a otra pareja que estaba con 茅l. Estaban alojados en Santa Marta, porque todos los miembros del convenio, excepto los dos Presidentes participantes, que creo se alojaban en sus embajadas, estaban hospedados en Santa Marta. Y cuando yo bajaba, 茅l se present贸, me salud贸, le di la mano y nada m谩s. Esta es buena educaci贸n. Se llama educaci贸n y no meterse en pol铆tica. Y si alguien piensa que saludar sea meterse en pol铆tica, le aconsejar铆a que mejor se buscara un psiquiatra. -Franca Giansoldati: Gracias, Santidad, usted habla mucho de 鈥渁cogida鈥, pero tal vez muy poco de 鈥渋ntegraci贸n鈥. Viendo lo que est谩 sucediendo en Europa, sobre todo con este consistente flujo de inmigrantes, nos damos cuenta que hay varias ciudades que tienen barrios-gueto鈥 De todo esto, emerge claramente que a los inmigrantes musulmanes les resulta m谩s dif铆cil integrarse a nuestros valores, a los valores occidentales. Le quisiera preguntar, 驴no ser铆a tal vez m谩s 煤til para la integraci贸n dar prioridad a la llegada de inmigrantes no musulmanes? Y luego, 驴por qu茅 usted hoy, con ese gesto tan hermoso y tan noble, ha favorecido a tres familias todas ellas musulmanas? Francisco: No hice ninguna selecci贸n entre cristianos y musulmanes. Estas tres familias ten铆an los papeles en regla, los documentos en regla, y era factible. En la primera lista, por ejemplo, hab铆a dos familias cristianas, pero no ten铆an los documentos en regla. No se trata, pues, de un privilegio; estas doce personas son tambi茅n hijos de Dios. El 鈥減rivilegio鈥 es ser hijos de Dios, esto es verdad. Sobre la integraci贸n, es muy inteligente lo que usted dice y le agradezco que lo haya dicho. Ha mencionado una palabra que, en nuestra cultura actual, parece haber sido olvidada despu茅s de la segunda guerra mundial. Hoy siguen existiendo guetos. Algunos de los extremistas que han perpetrado atentados terroristas 鈥 algunos 鈥, son hijos y nietos de personas nacidas en el pa铆s, en Europa. 驴Qu茅 es lo que ha pasado? Que no ha habido ninguna pol铆tica de integraci贸n, y esto para m铆 es fundamental; hasta el punto que usted ve que en la exhortaci贸n postsinodal sobre la familia 鈥揳un cuando se trate de otra problem谩tica鈥, una de las tres dimensiones pastorales para las familias en dificultad es su integraci贸n en la vida de la Iglesia. Porque a Europa han llegado muchos n贸madas, como los Normandos y mucha otra gente, y los ha integrado y ha enriquecido su cultura. Creo que tenemos necesidad de una ense帽anza y de una educaci贸n a la integraci贸n. Gracias. -Elena Pinardi 鈥 European Broadcasting Union: Santo Padre, se oye hablar de reforzar las fronteras de varios pa铆ses europeos, de vigilancia, e incluso de despliegue de batallones a lo largo de las fronteras de Europa. 驴Es el final de Schengen y del sue帽o europeo? Francisco: No lo s茅. Entiendo a los gobiernos y tambi茅n a los pueblos que tienen un cierto temor. Esto lo comprendo y debemos tener una gran responsabilidad en la acogida. Uno de los aspectos de dicha responsabilidad es este: c贸mo hacer posible integrarnos nosotros y estas personas. Siempre he dicho que construir muros no es la soluci贸n. En el siglo pasado vimos la ca铆da de uno. No se resuelve nada. Debemos construir puentes. Pero los puentes se construyen inteligentemente, se hacen con el di谩logo, con la integraci贸n. Y por eso comprendo que haya un cierto temor. Pero cerrar las fronteras no resuelve nada, porque la clausura, a la larga, perjudica al propio pueblo. Europa debe elaborar urgentemente pol铆ticas de acogida, de integraci贸n, de crecimiento, de trabajo y de reforma de la econom铆a. Todas estas cosas son los puentes que nos llevar谩n a no construir muros. El miedo tiene toda mi comprensi贸n, pero despu茅s de todo lo que he visto 鈥搚 cambio de tema, pero quiero decirlo ahora鈥, y que tambi茅n ustedes mismos han visto en ese campo de refugiados, daban ganas de llorar. Los ni帽os鈥 Traje estos dibujos conmigo para ense帽谩rselos, los ni帽os me han regalado muchos [el Papa muestra varios dibujos, uno despu茅s del otro, y los comenta] Uno; 驴qu茅 quieren estos ni帽os? Paz, porque sufren. All铆, en el campo, tienen cursos de educaci贸n. Pero, 隆qu茅 no han visto esos ni帽os! Miren esto: han visto tambi茅n ahogarse a un ni帽o. Esto lo llevan en su coraz贸n. Hoy, de verdad, daban ganas de llorar. Daban ganas de llorar. El mismo tema lo dibuj贸 tambi茅n este ni帽o de Afganist谩n: se ve que la barcaza que viene de Afganist谩n regresa a Grecia. Los ni帽os tiene esto en la memoria. Se necesitar谩 tiempo para que lo elaboren. Miren este otro dibujo: el sol que observa y llora. Y si el sol es capaz de llorar, tambi茅n nosotros lo somos. Nos har铆a bien una l谩grima. -Fanny Carrier, Agence France Presse: Buenos d铆as. 驴Por qu茅 no hace usted ninguna diferencia entre quienes huyen de la guerra y quienes huyen del hambre? 驴Puede Europa acoger toda la miseria del mundo? Francisco: Es verdad. Hoy dije en mi discurso que 鈥渁lgunos huyen de las guerras y otros, del hambre鈥. Ambas situaciones son efecto de la explotaci贸n. Tambi茅n de la explotaci贸n de la tierra. Hace m谩s o menos un mes, un jefe de gobierno de 脕frica me dec铆a que la primera decisi贸n de su gobierno fue la reforestaci贸n, porque la tierra se hab铆a muerto por la explotaci贸n de los bosques. Hay que hacer obras buenas con ambas categor铆as. Porque algunos huyen del hambre y otros de la guerra. Yo invitar铆a a los traficantes de armas 鈥損orque las armas, es verdad que hay acuerdos, hasta cierto punto se fabrican;聽 pero los traficantes, los que trafican para hacer la guerra en diversas partes, como en Siria, por ejemplo, 驴qui茅n arma a los diversos grupos?鈥 los invitar铆a a que pasaran un d铆a en ese campo de refugiados. Creo que ser铆a saludable para ellos. -N茅stor Pongut谩, Radio Colombia: Santidad, muy buenas tardes. Esta ma帽ana ha dicho usted algo muy especial, que nos ha llamado mucho la atenci贸n: que 茅ste era un viaje triste, y ha demostrado con sus palabras que est谩 muy conmovido. Pero algo debe haber cambiado tambi茅n en su coraz贸n, sabiendo que trae doce personas, y que con este peque帽o gesto ha dado una lecci贸n a aquellos que a veces voltean la mirada frente a tanto dolor, a esta Tercera Guerra Mundial en pedazos, que usted ha denunciado. Francisco: Voy a hacer un plagio y a responder con una frase que no es m铆a. La misma cosa le preguntaron a la Madre Teresa de Calcuta. 驴Por qu茅 tanto esfuerzo, tanto trabajo, s贸lo para acompa帽ar a las personas a morir? 隆Eso que usted hace no sirve para nada! El mar es inmenso. Y ella contest贸: s铆, es una gota de agua en el mar, pero despu茅s de esa gota, el mar ya no ser谩 el mismo. Es un peque帽o gesto. Pero son peque帽os gestos los que debemos hacer todos nosotros, hombres y mujeres, para tender la mano quien lo necesita. -Joshua Mc Elwee, National Catholic Reporter: Gracias Santo Padre. Hemos venido a un pa铆s de inmigraci贸n, pero tambi茅n de pol铆tica econ贸mica de austeridad. 驴Quisiera preguntarle cu谩l es su concepto de econom铆a de austeridad? Tambi茅n en lo que se refiere a otra isla, Puerto Rico. Si tiene usted un concepto sobre esta pol铆tica de austeridad. Francisco: La palabra austeridad tiene diferentes significados, seg煤n el punto de vista desde el que se vea: econ贸micamente significa un cap铆tulo de un programa; pol铆ticamente es otra cosa; espiritual y cristianamente es otra. Cuando yo hablo de austeridad, lo hago en contraste con el desperdicio. Escuch茅 en la FAO 鈥揷reo que fue en una reuni贸n de la FAO鈥 que con la comida desperdiciada se podr铆a resolver el problema del hambre en el mundo. Y nosotros, en nuestra casa, cu谩nto desperdiciamos sin quererlo. Esta es la cultura del descarte y del desperdicio. Yo hablo de austeridad en este sentido, en sentido cristiano. Deteng谩monos aqu铆 y vivamos m谩s austeramente. -Francisco Romero, Rome Reports: Santidad, usted ha dicho que esta crisis de refugiados es la peor crisis despu茅s de la de la Segunda Guerra Mundial. Quisiera preguntarle 驴Qu茅 piensa usted sobre la crisis de los inmigrantes que llegan a los Estados Unidos, de M茅xico y de otros pa铆ses de Am茅rica Latina? Francisco: Lo mismo. Es lo mismo, porque llegan all铆 huyendo, sobre todo del hambre. Se trata del mismo problema. En Ciudad Ju谩rez celebr茅 la Misa a cien metros, o tal vez menos, de la valla. Del otro lado, hab铆a unos cincuenta Obispo de Estados Unidos y un estadio con cincuenta mil personas que segu铆an la Misa en pantallas gigantes. Del lado mexicano, aquel campo lleno de gente. Pero se trata de los mismo. Llegan a M茅xico, de Centro Am茅rica. 驴Se acuerda de hace dos meses? Hubo un conflicto con Nicaragua, porque no quer铆a que los refugiados transitaran por su territorio. Al final, se resolvi贸. Los llevaban en avi贸n al otro pa铆s, sin pasar por Nicaragua. Es un problema mundial. Yo se lo dije a los Obispos mexicanos. Ped铆 que se hicieran cargo de los refugiados. -Francis Rocca, Wall Street Journal: Gracias, Santo Padre. Veo que ya le hicieron las preguntas sobre la inmigraci贸n que yo ten铆a en mente. Y usted ha respondido muy bien. Si me permite, quisiera hacerle una pregunta sobre otro acontecimiento de los d铆as pasados: su exhortaci贸n apost贸lica. Como usted bien sabe, despu茅s de su publicaci贸n ha habido muchas discusiones sobre uno de los puntos 鈥 y se han concentrado particularmente en este 鈥. Algunos sostienen que no ha cambiado nada sobre la disciplina que regula el acceso a los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar; que la ley y la praxis, y obviamente tambi茅n la doctrina, no han sido tocadas. Otros, en cambio, sostienen que ha cambiado mucho y que hay muchas nuevas aperturas y posibilidades. Mi pregunta ser铆a: para una persona, para un cat贸lico, 驴hay nuevas posibilidades concretas que no exist铆an antes de la publicaci贸n de la exhortaci贸n o no? Francisco: Podr铆a decir que s铆, y punto. Pero ser铆a una respuesta muy simplificada. Les recomiendo que lean la presentaci贸n del documento que hizo el cardenal Sch枚nborn, que es un gran te贸logo. Es miembro de la Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe y conoce bien la doctrina de la Iglesia. Ah铆 encontrar莽a usted la respuesta a su pregunta. Gracias. -Gu茅nois, Le Figaro: Ten铆a la misma pregunta, pero le hago, en cambio, una pregunta complementaria: No se ha entendido bien por qu茅 haya puesto usted en esa famosa nota al pie de p谩gina, la nota 351, en la Amoris Laetitia, lo que concierne a los problemas de los divorciados vueltos a casar. 驴Por qu茅 una cuesti贸n tan importante se trata en una peque帽a nota al pie de p谩gina? 驴Es porque ha previsto oposici贸n, o porque ha querido que no se le diera mucha importancia a ese punto? Francisco: Escuche, uno de los 煤ltimos Papas, hablando sobre el Concilio, dijo que hab铆a habido dos concilios: el Vaticano II, en la Bas铆lica de San Pedro, y el otro, el 鈥渃oncilio de los medios de comunicaci贸n鈥. Cuando convoqu茅 el primer S铆nodo, la gran preocupaci贸n de la mayor parte de los medios de comunicaci贸n era: 驴podr铆an recibir la comuni贸n los divorciados que se han vuelto a casar? Y como yo no soy santo, eso me molest贸 un poco y tambi茅n me dio un poco de tristeza. Porque yo pienso: pero esos medios de comunicaci贸n, que dicen tantas cosas, 驴no se dan cuenta de que no es ese el problema principal? 驴Acaso no se dan cuenta que la familia, en todo el mundo, est谩 en crisis? Y la familia es la base de la sociedad. 驴No se percatan de que los j贸venes no quieren casarse? 驴No ven que la disminuci贸n de la natalidad en Europa es como para ponerse a llorar? 驴No saben que la falta de trabajo y la dificultad para encontrarlo obligan a que el padre y la madre tengan dos empleos, y que los ni帽os crezcan solos, sin aprender a crecer en di谩logo con pap谩 y mam谩? Estos son los grandes problemas. No me recuerdo de esa nota, pero si una cuesti贸n como la que usted se帽ala est谩 en una nota, es porque fue dicha en la Evangelii gaudium. Seguro. Debe tratarse de una cita de la Evangelii gaudium. No recuerdo el n煤mero, pero seguro que es as铆. Fuente: http://blog.pucp.edu.pe/blog/buenavoz/2016/04/20/francisco-visito-campo-de-refugiados-en-isla-griega-lesbos/
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) Del viernes 22 al s谩bado 23 de abril se llev贸 a cabo el Encuentro de Plataformas del Sur en Andahuailillas, Cusco. Se reunieron 46 personas entre jesuitas, laicos y religiosas. Participaron jesuitas de las cuatro comunidades, equipos directivos de nuestras obras y coordinadores de movimientos o redes de las plataformas de Tacna-Ilo, Arequipa, Cusco-Quispicanchi y Ayacucho. Los asistentes llegaron al Cusco un d铆a antes de la reuni贸n con el objeto de hacer un recorrido y as铆 conocer la acci贸n de las distintas obras de la Compa帽铆a en Quispicanchi. La agenda de la reuni贸n se centr贸 en trabajar los planes operativos de cada plataforma, validar sus funciones y conocer el documento de colaboraci贸n de la Provincia publicado en febrero de este a帽o. En este contexto de encuentro de colaboraci贸n, en la Eucarist铆a y almuerzo final se celebraron los 50 a帽os de Compa帽铆a del P. Benjam铆n Crespo SJ.
    Fuente:聽Noticias Jesuitas: https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/1545495a14834624
  • Imagen
    Hoy d铆a hay padres que prefieren esperar a que sus hijos crezcan para que, cuando tengan suficiente capacidad de tomar decisiones propias, puedan decidir libremente si se bautizan o no. La raz贸n parece l贸gica: las decisiones que tienen consecuencias importantes han de ser libremente tomadas, y pocas cosas hay m谩s importantes en la vida que incorporarse o no a la Iglesia, que ser cristiano o no. En cambio, muchos padres cat贸licos bautizan a sus hijos a los pocos d铆as de nacer, y no piensan que est茅n coartando la libertad de sus hijos, ni condicionando injustamente su futuro. Parecen personas razonables. 驴Lo son realmente? 驴Qu茅 implica el Bautismo? Dios ha dise帽ado para cada ser humano una historia de amor, que se va desvelado poco a poco a lo largo de la vida. En la medida que tengamos un trato cercano con 脡l, esa historia se ir谩 desvelando y tomando cuerpo. Y el primer paso para que se esa cercan铆a sea eficaz se da en el Bautismo. La fe cristiana considera el Bautismo como el sacramento fundamental, ya que es condici贸n previa para poder recibir cualquier otro sacramento. Nos une a Jesucristo, configur谩ndonos con 脡l en su triunfo sobre el pecado y la muerte. En la antig眉edad se administraba por inmersi贸n. El que se iba a bautizar se sumerg铆a por completo en agua. As铆 como Jesucristo muri贸, fue sepultado y resucit贸, el nuevo cristiano se introduc铆a simb贸licamente en un sepulcro de agua, para despojarse del pecado y sus consecuencias, y renacer a una nueva vida. El bautismo es, en efecto, el sacramento que nos une a Jesucristo, introduci茅ndonos en su muerte salv铆fica en la Cruz, y por ello nos libera del poder del pecado original y de todos los pecados personales, y nos permite resucitar con 茅l a una vida sin fin. Desde el momento de su recepci贸n, se participa de la vida divina mediante la gracia, que va ayudando a crecer en madurez espiritual. En el bautismo nos convertimos en miembros del Cuerpo de Cristo, en hermanos y hermanas de nuestro Salvador, y en hijos de Dios. Somos liberados del pecado, arrancados de la muerte eterna, y destinados desde ese instante a una vida en la alegr铆a de los redimidos. 芦Mediante el bautismo cada ni帽o es admitido en un c铆rculo de amigos que nunca le abandonar谩, ni en la vida ni en la muerte. Ese c铆rculo de amigos, esta familia de Dios en la que el ni帽o se integra desde ese momento, le acompa帽a continuamente, tambi茅n en los d铆as de dolor, en las noches oscuras de la vida; le dar谩 consuelo, tranquilidad y luz禄 (Benedicto XVI, 8 de enero de 2006). 驴Por qu茅 la Iglesia mantiene la pr谩ctica del bautismo de ni帽os? Esta pr谩ctica es de tiempo inmemorial. Cuando los primeros cristianos recib铆an la fe, y eran conscientes del gran don de Dios de que hab铆an sido objeto, no quer铆an privar a sus hijos de esos beneficios. La Iglesia sigue manteniendo la pr谩ctica del bautismo de ni帽os por una raz贸n fundamental: antes de que nosotros optemos por Dios, 茅l ya ha optado por nosotros. Nos ha hecho y nos ha llamado a ser felices. El bautismo no es una carga, al contrario, es una gracia, un regalo inmerecido que recibimos de Dios. Los padres cristianos, desde los primeros siglos, aplicaron el sentido com煤n. As铆 como聽 la madre no deliberaba largamente sobre si deb铆a dar el pecho a su hijo reci茅n nacido, sino que lo alimentaba cuando el ni帽o lo requer铆a, as铆 como lo lavaban cuando estaba manchado, lo vest铆an y lo abrigaban para protegerlo de los rigores del fr铆o, as铆 como le hablaban y le daban cari帽o,聽 tambi茅n le proporcionaban la mejor ayuda que cualquiera criatura humana necesita para desarrollar la vida en plenitud: la limpieza del alma, la gracia de Dios, una gran familia sobrenatural, y una apertura al lenguaje de Dios, de modo que cuando vaya despertando su sensibilidad y su inteligencia contemplen el mundo con la luz de la fe, aquella que permite conocer la realidad tal y como es. Fuente: http://www.primeroscristianos.com/index.php/blogs/francisco-varo-pineda/item/1724-por-que-bautizar-a-los-ninos-pequenos-no-es-mejor-esperar-a-que-ellos-puedan-decidir
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El Papa Francisco, con ocasi贸n del A帽o Santo de la Misericordia, exhorta a las parroquias a convertirse en 鈥渆spacios de misericordia鈥. Asimismo nos pide: 鈥淩edescubramos las obras de la misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al 聽forastero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de la misericordia espirituales: dar consejo al que lo necesita, ense帽ar al que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia a las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos鈥 Para facilitar la pr谩ctica de estas buenas obras durante el A帽o Santo, la Parroquia ha organizado equipos en los que puedes participar, seg煤n tus preferencias. Un determinado grupo parroquial te ofrecer谩 sugerencias y apoyos log铆sticos para que puedas llevar a la pr谩ctica tu buen prop贸sito. As铆, por ejemplo, si lo que deseas es 鈥淓nse帽ar al que no sabe鈥 puedes inscribirte en el equipo correspondiente y participar en sus reuniones para ver c贸mo y con qu茅 medios podr谩s practicar esta obra de misericordia. Este mismo modo de proceder se aplicar谩 a las dem谩s obras espirituales o corporales. A continuaci贸n puedes ver los equipos que se est谩n formando y algunas de las acciones que se buscan realizar realizar: Ense帽ar al que no sabe. Clases, catequesis, alfabetizaci贸n鈥 Se podr谩 colaborar con la Comunidad de San Egidio en sus Escuelas de la Paz para ni帽os en situaci贸n de riesgo. Dar buen consejo al que lo necesita y Corregir al que se equivoca. En la propia casa puede practicarse. Pueden tambi茅n organizarse actividades de colaboraci贸n o de apoyo a los grupos de Alcoh贸licos An贸nimos y ALANON (para familiares de alcoh贸licos), Narc贸ticos An贸nimos, Lud贸patas An贸nimos, que funcionan en la parroquia. Perdonar al que nos ofende y Sufrir con paciencia los defectos del pr贸jimo. Lo mismo, en la propia casa o con familiares. Adem谩s, con ayuda del grupo de Pastoral de la Salud de la parroquia se podr谩n 聽planificar acciones para el cuidado paciente de personas ancianas y enfermas鈥 Consolar al triste. En la parroquia funcionan los servicios: Psicolog铆a de J贸venes y Adultos, Orientaci贸n familiar, Centro de Escucha y el grupo que ofrece los Talleres de Duelo. Con ellos se ver谩 la forma de practicar de manera efectiva esta obra de misericordia. Rogar a Dios por vivos y difuntos y Enterrar a los muertos. Se podr谩n organizar Jornadas o Momentos de oraci贸n, pedir celebrar misas por difuntos, o crear un fondo para que las parroquias pobres ayuden a quienes no tienen para el entierro de sus familiares. El grupo que ofrece los Talleres de Duelo podr谩 asesorar en este campo. Visitar a los enfermos. Ya se ofrece ese tipo de servicio por medio de la Pastoral de Salud de la聽 parroquia. Con ayuda de las personas de este grupo se podr谩n organizar visitas domiciliarias, visitas a hospitales y centros de salud, o campa帽as de recojo de medicinas y otras iniciativas al respecto. Dar de comer al hambriento y Dar de beber al sediento. La parroquia recoge v铆veres para personas necesitadas. Se puede colaborar en la tarea de recoger y distribuir los alimentos. En cuando a dar de beber al sediento, y pensando en el grave problema del agua, se podr谩n organizar campa帽as en favor del ahorro y uso responsable del agua. Acoger al forastero. Implica encarar el problema de los pobres sin techo. El equipo correspondiente a esta obra de misericordia podr铆a, por ejemplo, empadronar a las personas indigentes que duermen en las calles y buscar soluci贸n a su problema. Vestir al desnudo. En la parroquia ha funcionado un Ropero Parroquial. Se podr铆a potenciarlo para recoger m谩s ropa y distribuirla conforme a las necesidades. Visitar a los encarcelados. En coordinaci贸n con las personas que se dedican a la Pastoral Carcelaria, se podr谩 ver la manera de apoyar su labor, conforme a las necesidades que ellas encuentran en los penales. Inscr铆bete y participa. Puedes hacerlo en uno o m谩s equipos. Ac茅rcate a nuestro despacho parroquial.
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) Los viernes desde del 6 de mayo al 22 de julio, de 7.30 a 聽9 de la noche, el P. Carlos Card贸 SJ ofrecer谩 el curso 鈥淐onociendo a Jes煤s鈥, en el Auditorio de la Parroquia. He aqu铆 la sumilla del curso: Por estar al origen de mi fe cristiana es natural que sienta el deseo o la necesidad de saber m谩s acerca de 脡l. Son muchas preguntas que se nos plantean: 聽驴Qui茅n fue Jes煤s? 驴De d贸nde vino? 驴Es posible hacer un perfil聽 de su persona? 驴Qu茅 impacto produjo en quienes lo conocieron? 驴C贸mo se entendi贸 茅l a s铆 mismo? 驴Cu谩l fue la originalidad de su mensaje? 驴Qu茅 significa su llamada a seguirlo? 驴Por qu茅 lo mataron? 驴Ah铆 acab贸 todo?驴Por qu茅 dicen que est谩 vivo? Pero aparte de estas preguntas que han de ser respondidas desde el punto de vista hist贸rico, b铆blico y teol贸gico, lo que m谩s nos interesa, a fin de cuentas, es saber qu茅 puede significar Jes煤s para nosotros en nuestra situaci贸n actual. La inscripci贸n es gratuita. Para mayor m谩s informaci贸n puede acercarse a nuestro despacho parroquial y/o llamar al n煤mero: 446-3119
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia, haga click en el t铆tulo) El P. Antonio Spadaro SJ, Director de la revista 鈥淟a Civilt脿 Cattolica鈥, estuvo en Lima del domingo 10 al jueves 14 de abril dictando en la Conferencia de Superioras y Superiores Mayores del Per煤 (CONFER) el curso 鈥淓vangelizar en tiempo de la red鈥. Present贸 lo que llama los diez desaf铆os del mundo digital para nuestro trabajo de evangelizaci贸n. Adem谩s, el lunes se reuni贸 en la Pontificia Universidad Cat贸lica del Per煤 (PUCP) con la Comisi贸n de Comunicaci贸n de la Provincia y el equipo del Bolet铆n electr贸nico 鈥淏uena Voz鈥. Despu茅s de la reuni贸n, fue a comer a la Casa San Juan Berchmans, donde tuvo una larga conversaci贸n con los estudiantes jesuitas. El martes visit贸 la Iglesia de San Pedro, guiado por el P. Enrique Rodr铆guez SJ. El mi茅rcoles visit贸 la Parroquia de F谩tima, donde fue recibido por el P. Carlos Card贸 SJ, visitando tambi茅n la Enfermer铆a de la Provincia. El curso fue coordinado por la presidenta de la CONFER, Hna. Gloria Luz Pati帽o FMA, Hijas de Mar铆a Auxiliadora. Participaron alrededor de 120 religiosos, entre los cuales estuvieron tres estudiantes jesuitas de Bre帽a.
  • Imagen
    (Si desea el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) La exhortaci贸n apost贸lica Amoris laetitia recientemente publicada por el Papa Francisco representa un giro -insinuado en algunos asuntos, y efectivo en otros- en el acento en la ense帽anza de la Iglesia. Cambi贸 el viento. Hasta ahora el 茅nfasis de la jerarqu铆a eclesi谩stica en el planteamiento de la moral sexual y familiar hab铆a sido puesto en el 鈥渋deal鈥. Desde ahora habr谩 que concentrarse en la 鈥渞ealidad鈥 de los cat贸licos, en sus esfuerzos por ser responsables en este plano de la vida y en la necesidad de volver a pararse cuando han experimentado fracasos o cometidos errores. Reflexi贸n en texto y video del padre Jorge Costadoat SJ. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 Debe notarse que el giro no es del Papa. 脡l ha sido int茅rprete de dos s铆nodos (2014 y 2015) que reunieron obispos de regiones culturalmente muy diversas del mundo, los que aprobaron por m谩s de 2/3 los textos finales. Ha sido la instituci贸n eclesi谩stica la que ha sido tocada por la realidad de un Pueblo de Dios alejado de sus autoridades. 驴Podr铆a hablarse de una 鈥渃onversi贸n鈥 eclesi谩stica? En cierto sentido, s铆. Si en todos los planos de la vida cristiana la distancia entre la jerarqu铆a y los fieles es hoy muy grande, en el campo de la ense帽anza sexual, matrimonial y familiar se ha declarado un abismo, un aut茅ntico cisma (Cardenal Kasper). Cisma blanco, en los casos de cat贸licos que no reniegan de su pertenencia eclesial, pero no se rigen por el Magisterio; cisma rojo, las veces que los cat贸licos renunciaron a la Iglesia por hab茅rseles vuelto inhabitable. El giro constituye nada menos que la apertura a una reconciliaci贸n de la Iglesia con sus propias autoridades. Desde un punto de vista te贸rico ha comenzado a hacer crisis un modo abstracto de ver la moral sexual cat贸lica, modo que en su peor versi贸n no reconoce que es posible aprender algo nuevo de la experiencia y de la historia, y que tampoco las culturas tienen nada aportar; y que, peor a煤n, esta visi贸n moral abstracta resta valor a conciencia de las personas al momento de discernir sus decisiones 茅ticas. El nuevo modo de plantearse la moral sexual cat贸lica de la exhortaci贸n papal -modo que prevalece en la moral social desde hace ya muchas d茅cadas- exige concentrar la atenci贸n en la realidad de las personas. En esta 贸ptica, lo primero son fines trascendentes que gu铆an efectivamente las decisiones de la gente en las circunstancias concretas e irrepetibles de sus vidas. La moral no puede consistir meramente en saber lo que est谩 prohibido y lo que est谩 permitido. No es cosa de blanco y negro. Curiosamente, Amoris Laetitia es una vuelta al pasado, al modo de exigir respuestas 茅ticas del mismo Jes煤s hace dos mil a帽os, quien, sin desconocer el valor de la Ley, se concentr贸 en la gente, en sus fallos, fracasos, marginaciones, sufrimientos, pecados, para alentarlas a que se pusieran de pie y con salieran adelante por s铆 mismas. Dice Francisco: 鈥淒urante mucho tiempo cre铆mos que con s贸lo insistir en cuestiones doctrinales, bio茅ticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia, ya sosten铆amos suficientemente a las familias, consolid谩bamos el v铆nculo de los esposos y llen谩bamos de sentido sus vidas compartidas. Tenemos dificultad para presentar al matrimonio m谩s como un camino din谩mico de desarrollo y realizaci贸n que como un peso a soportar toda la vida. Tambi茅n nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus l铆mites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas鈥 (AL 27). Una lectura atenta de Amoris Laetitia y de los documentos de los s铆nodos que la precedieron, permite hallar nuevas ideas y un nuevo horizonte de comprensi贸n para las convivencias, las relaciones pre-matrimoniales, la homosexualidad, la contracepci贸n, las segundas familias y la participaci贸n de los cristianos divorciados y vueltos a casar en la eucarist铆a. La eventual readmisi贸n de estos a la comuni贸n -acompa帽ada por una comunidad eclesial que se hace responsable de ellos- representa muy bien los cambios que podr铆an darse tambi茅n en los otros asuntos. Amoris laetitia: giro en la ense帽anza de la Iglesia Con Amoris Laetitia el Papa Francisco cierra un ciclo de discernimiento sobre la familia que ha supuesto la realizaci贸n de dos s铆nodos (2014 y 2015), para actualizar la ense帽anza de la Iglesia sobre el tema. 驴En qu茅 consiste su novedad? Amoris Laetitia es rica en la descripci贸n de situaciones, ofrece palabras nuevas a las m谩s diversas personas, recoge la experiencia pastoral de las 煤ltimas d茅cadas y abunda en consejos de gran sabidur铆a. 驴Cu谩l es la novedad de las novedades? La exhortaci贸n constituye un perfeccionamiento doctrinal y pastoral, pero tambi茅n un giro en el modo de plantear la moral sexual y familiar cat贸lica. Si hasta ahora la jerarqu铆a eclesi谩stica hab铆a puesto el acento en la doctrina, desde ahora habr谩 de tener m谩s en cuenta la realidad de las personas y de las familias. Especialmente los innumerables casos de sufrimiento y de fracasos, merecen una palabra evang茅lica de acogida, de aliento y de orientaci贸n. En las 煤ltimas d茅cadas muchos han podido pensar que el Evangelio y la doctrina son lo mismo. No lo son. En la Iglesia la doctrina constituye un modo de traducir el Evangelio en ense帽anzas concretas. El Papa Francisco quiere sobre todo anunciar el Evangelio a las personas, a los matrimonios y a las familias 鈥渞eales鈥, y no tanto a las 鈥渋deales鈥. El tono y el contenido de Amoris Laetitia recuerda el anuncio que Jes煤s hizo a todos del reino de Dios, especialmente a los pobres y los marginados por no poder cumplir con los preceptos de la Ley. En la actualidad estos son los ni帽os abandonados, los ancianos sin hogar, las mujeres v铆ctimas de la violencia, los esposos traicionados, las personas que han fracasado en su matrimonio, las segundas familias, los convivientes y tantos otros. Francisco ha querido decirles que Dios los ama, que se amen, que sean responsables en sus relaciones afectivas, que se arrepientan del da帽o que han podido causar a otros, que crezcan como personas, y que cuenten siempre con la compa帽铆a de los ministros de la Iglesia. El Papa no equipara las uniones del mismo sexo a los matrimonios sacramentales, pero exige respeto y acogida a las personas homosexuales. La exhortaci贸n tambi茅n es evang茅lica porque, como Jes煤s, propone altos ideales y apela a la conciencia de las personas en la aplicaci贸n a casos particulares complejos. Procura formar estas conciencias, pero jam谩s suprimir la libertad con que los padres y los matrimonios deben discernir lo que en cada circunstancia de la vida Dios pide para sacar adelante sus familias. Esto es claro en temas como el control de natalidad y la comuni贸n de los divorciados vueltos a casar. En ambos casos Amoris laetitia mantiene la ense帽anza tradicional. Y en ambos la novedad consiste en subrayar la responsabilidad de las parejas. 驴C贸mo ejercer la paternidad responsable? Vean los mismos matrimonios que m茅todos usar. 驴Podr谩n comulgar en misa los divorciados vueltos a casar? Los episcopados tendr谩n que ver manera de integrarlos lo m谩s posible a la comunidad eclesial, acompa帽arlos en el discernimiento de su situaci贸n y respetar sus decisiones. La propuesta es v谩lida para todos, pues la misericordia de la Iglesia no debiera excluir a nadie. 聽 Fuentes: Religi贸n Digital / Blog 鈥淐risto en construcci贸n鈥 del P. Jorge Costadoat SJ.
  • Imagen
    (Si deseas leer la oraci贸n completa, haz click en el t铆tulo) Hay oraciones que ya est谩n hechas, y nos ayudan a encontrar las palabras que queremos decir. Muchas veces, despu茅s de rezar estas oraciones, nos vamos identificando con cada palabra y la hacemos nuestra.聽 La oraci贸n que presentamos a continuaci贸n, como todas la oraciones nos unen a Dios, pero esta en especial, tambi茅n nos une a la Iglesia.
    Versi贸n en castellano de la Oraci贸n del Cat贸lico Frustrado escrita por James Martin SJ en la revista America.
    Se帽or, a veces me siento muy frustrado con tu Iglesia. S茅 que no estoy solo. Mucha gente que ama a tu Iglesia se siente frustrada con el Cuerpo de Cristo en la tierra. Tambi茅n sacerdotes y di谩conos, y hermanos y hermanas, pueden sentirse frustrados. Y apostar铆a que incluso obispos y papas sienten frustraci贸n. Nos preocupamos y molestamos y amargamos y a veces nos escandalizamos porque tu divina instituci贸n, nuestro hogar, est谩 llena de seres humanos pecadores. Como yo. Pero sobre todo acabo frustrado cuando siento que hay cosas que deben ser cambiadas y no tengo el poder para hacerlo. Por eso necesito tu ayuda, Dios. Ay煤dame a recordar que Jes煤s prometi贸 que estar铆a con nosotros hasta el fin de los tiempos, y que tu Iglesia sigue siendo guiada siempre por el Esp铆ritu Santo, incluso si me es dif铆cil verlo. A veces el cambio es repentino y el Esp铆ritu nos sorprende, pero generalmente el cambio ocurre lentamente en la Iglesia. A tu ritmo y no al m铆o. Ay煤dame a confiar en que las semillas que planto con amor en el suelo de tu Iglesia alg煤n d铆a germinar谩n. Por ello dame paciencia. Ay煤dame a entender que nunca hubo un tiempo sin peleas y disputas dentro de tu Iglesia. Los debates retroceden por toda su historia hasta Pedro y Pablo discutiendo entre s铆. Y tampoco hubo un tiempo en el que no hubiese pecado entre los miembros de tu Iglesia. Ese tipo de pecado retrocede hasta Pedro negando a Jes煤s durante su Pasi贸n. 驴Por qu茅 la Iglesia de hoy tendr铆a que ser diferente de la que fue para aquellos que conocieron a Jes煤s sobre la tierra? Dame sabidur铆a. Ay煤dame a confiar en la Resurrecci贸n. Jes煤s resucitado nos recuerda que siempre hay esperanza de algo nuevo. La muerte no es nunca la 煤ltima palabra para nosotros. Tampoco la desesperaci贸n. Y ay煤dame a recordar que cuando Cristo resucitado apareci贸 a sus disc铆pulos portaba las heridas de su crucifixi贸n. Como Cristo, la Iglesia siempre est谩 herida, pero es siempre portadora de la gracia. Dame esperanza. Ay煤dame a creer que tu Esp铆ritu puede hacerlo todo: suscitar santos cuando m谩s los necesitamos, suavizar corazones cuando parecen endurecidos, abrir mentes cuando parecen cerradas, inspirar confianza cuando todo parece perdido, nos ayuda a hacer lo que parec铆a imposible hasta que fue hecho. Este es el mismo Esp铆ritu que convirti贸 a Pablo, inspir贸 a Agust铆n, llam贸 a Francisco de As铆s, empuj贸 a Catalina de Siena, consol贸 a Ignacio de Loyola, confort贸 a Teresita de Lisieux, anim贸 a Juan XXIII, acompa帽贸 a Teresa de Calculta, fortaleci贸 a Dorothy Day, y le dio coraje a Juan Pablo II. Es el mismo Esp铆ritu que camina hoy con nosotros, y no ha perdido su poder. Dame fe. Ay煤dame a recordar a todos tus santos. La mayor铆a de ellos la pas贸 mucho peor que yo. Ellos tambi茅n a veces resultaron frustrados con tu Iglesia, lucharon con ello e incluso fueron perseguidos. Juana de Arco fue quemada por las autoridades de la Iglesia. Ignacio de Loyola fue puesto en la c谩rcel por la Inquisici贸n. Mary MacKillop fue excomulgada. Si ellos pudieron confiar en tu Iglesia en medio de esas dificultades, yo tambi茅n puedo. Dame valent铆a. Ay煤dame a tener calma cuando la gente me diga que no pertenezco a la Iglesia, que soy un hereje por tratar de mejorar las cosas, o que no soy un buen cat贸lico. Yo s茅 que fui bautizado. T煤 me llamaste por mi nombre, Se帽or, a tu Iglesia. Mientras tenga aliento, ay煤dame a recordar c贸mo las aguas del bautismo me acogieron en tu santa familia de pecadores y santos. Deja que la voz que me atrajo a tu Iglesia sea lo que yo escuche cuando otras voces me digan que no soy bienvenido en ella. Dame paz. Sobre todo, ay煤dame a colocar toda mi esperanza en tu Hijo. Tengo fe en Jesucristo. Dame solo su amor y su gracia, que eso me basta. Ay煤dame Dios y ayuda a tu Iglesia. Am茅n. James Martin, SJ
  • Imagen
    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) El Vaticano ha presentado la exhortaci贸n apost贸lica Amoris Laetitia, (en castellano, 鈥淟a alegr铆a del amor鈥), el documento magisterial nacido de las reflexiones en las dos asambleas sinodales sobre la familia. Valiente, desafiante y sobre todo, centrado en la realidad del siglo XXI, el Papa Francisco aborda importantes -y pol茅micas- tem谩ticas, afirmando incluso que 鈥測a no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situaci贸n as铆 llamada 鈥榠rregular鈥 viven en una situaci贸n de pecado mortal, privados de la gracia santificante鈥. El primer cap铆tulo ofrece un marco de citas b铆blicas, el segundo traza una visi贸n sobre la situaci贸n, el tercero habla sobre la vocaci贸n de la familia. Dos cap铆tulos, el cuarto y el quinto, est谩n dedicados espec铆ficamente al tema del amor conyugal. El sexto habla de las perspectivas pastorales, el s茅ptimo sobre la educaci贸n de los hijos. En cambio, el octavo, que ser谩 seguramente el m谩s discutido, contiene las indicaciones para la integraci贸n de los divorciados que se han vuelto a casar. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 鈥淪i eres laico, y quieres leer la Exhortaci贸n Apost贸lica Amoris Laetitia sobre la familia, empieza por el cap铆tulo 4. Si eres un sacerdote, te贸logo moral, o cat贸lico divorciado, lee el cap铆tulo 8鈥, recomienda el P. Thomas Reese SJ, te贸logo norteamericano y colaborador en varios medios de comunicaci贸n y revistas especializadas. Luego da algunas referencias de lo que se encuentra en cada cap铆tulo. Aqu铆 un resumen: El primer cap铆tulo es una reflexi贸n sobre las Escrituras pero al final termina siendo una colecci贸n de referencias que se pudieron conectar mejor. Sin embargo tiene algunos buenos pasajes. Luego, el segundo cap铆tulo examina 鈥渓a situaci贸n real de las familias, con el fin de mantenerla anclada en la realidad鈥. En este cap铆tulo, al igual que el primer cap铆tulo de la enc铆clica del Papa sobre el medio ambiente, refleja la insistencia del Papa de que los hechos son importantes. Creo que da una descripci贸n realista del estado de la vida familiar, pero hay algunas sorpresas. Una caracter铆stica notable de este cap铆tulo es su petici贸n de 鈥渦na buena dosis de autocr铆tica鈥 en la iglesia. 鈥淐on frecuencia presentamos el matrimonio de tal manera que su fin unitivo, el llamado a crecer en el amor y el ideal de ayuda mutua, qued贸 opacado por un acento casi excluyente en el deber de la procreaci贸n鈥, escribe. 鈥淥tras veces, hemos presentado un ideal teol贸gico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificiosamente construido, lejano de la situaci贸n concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales鈥. 鈥淭ambi茅n nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles, que muchas veces responden lo mejor posible al Evangelio en medio de sus l铆mites y pueden desarrollar su propio discernimiento ante situaciones donde se rompen todos los esquemas鈥, contin煤a. 鈥淓stamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas鈥. El tercer cap铆tulo recuerda 鈥渁lgunos aspectos esenciales de la ense帽anza de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia鈥. Aqu铆 hago hincapi茅 en que no estoy diciendo que no lean los tres primeros cap铆tulos. M谩s bien estoy sugiriendo empezar en el 4 y luego volver a estos cap铆tulos m谩s adelante. El cap铆tulo 4 es una obra maestra. Debe ser le铆do por cada pareja que tenga pensado casarse o que ha estado casada sin importar el tiempo. Con suerte alguna editorial publicar谩 este cap铆tulo por separado para las charlas de preparaci贸n para el matrimonio y terapia de pareja, as铆 como para la escuela secundaria y cursos universitarios. El tono es pastoral y inspirador, no cr铆tico ni moralista. Se puede concluir que, como sacerdote y obispo, pas贸 incontables horas escuchando y dialogando con las parejas sobre su experiencia vivida. El cap铆tulo 5 trata sobre los ni帽os en la familia. Afirma la necesidad y el derecho de un ni帽o a tener el amor de una madre y su padre. No s贸lo como individuos, sino 鈥渆nse帽an el valor de la reciprocidad, del encuentro entre diferentes, donde cada uno aporta su propia identidad y sabe tambi茅n recibir del otro鈥, escribe. A pesar de su 茅nfasis en la necesidad de tener padre y madre, en el siguiente cap铆tulo, respecto a padre o madre solteros, insiste en que 鈥渆l progenitor que vive con el ni帽o debe encontrar apoyo y consuelo entre las familias que conforman la comunidad cristiana, as铆 como en los 贸rganos pastorales de las parroquias鈥. El cap铆tulo 6 reflexiona 鈥渟obre algunos de los desaf铆os pastorales m谩s importantes鈥. Este cap铆tulo est谩 dirigido a los obispos, sacerdotes y agentes de pastoral en la iglesia. Habla de la importancia de proclamar el evangelio de la familia, de la preparaci贸n de las parejas para el matrimonio, de la formaci贸n de l铆deres laicos, y de apoyo y acompa帽amiento a las parejas casadas a medida que contin煤an su vida en com煤n y experimentan crisis, incluyendo rupturas y el divorcio o la muerte. Tambi茅n insta la presencia de los laicos y 鈥渆n particular la presencia femenina, en la formaci贸n sacerdotal, al favorecer el aprecio por la variedad y complementariedad de las diversas vocaciones en la Iglesia鈥. El cap铆tulo 7 se refiere a la educaci贸n de los ni帽os, que los padres deben asumir 鈥渃onscientemente, con entusiasmo, razonablemente, y de manera adecuada鈥. Se insta a la vigilancia, pero no a la obsesi贸n. 鈥淟o que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduraci贸n de su libertad, de capacitaci贸n, de crecimiento integral, de cultivo de la aut茅ntica autonom铆a鈥. Se hace hincapi茅 en la formaci贸n 茅tica y religiosa de los ni帽os. Aqu铆 en su mayor parte, lo que dice es sensato y tradicional, pero tambi茅n plantea nuevos problemas, como la necesidad de una 鈥渄esconexi贸n tecnol贸gica鈥. Tambi茅n se hace eco de la llamada del Vaticano II por 鈥渦na educaci贸n sexual positiva y prudente鈥. 脡l reconoce que 鈥渆s dif铆cil pensar la educaci贸n sexual en una 茅poca en que la sexualidad tiende a banalizarse y a empobrecerse. S贸lo podr铆a entenderse en el marco de una educaci贸n para el amor, para la donaci贸n mutua. De esa manera, el lenguaje de la sexualidad no se ve tristemente empobrecido, sino iluminado鈥. Pienso que el cap铆tulo 8 debe ser le铆do por todos los sacerdotes, te贸logos morales, y cat贸licos divorciados, pero para cualquier otra persona sin duda vale la pena la lectura. Es probablemente el mejor estudio de la conciencia y el pecado que haya visto salir del Vaticano. Los p谩rrafos 296 鈥 312 (del octavo cap铆tulo) est谩n dedicados al discernimiento de las situaciones 鈥渋rregulares鈥. Contienen tres palabras clave: 鈥渁compa帽ar鈥, 鈥渄iscernir鈥 e 鈥渋ntegrar鈥. Nunca se nombra expl铆citamente la admisi贸n a la eucarist铆a en el texto, aunque en una nota se haga referencia a los 鈥渟acramentos鈥. Se explica que no son posibles reglas can贸nicas generales, v谩lidas para todos, por lo que el camino es el del discernimiento caso por caso. 鈥淣adie puede ser condenado para siempre 鈥攅scribe el Papa鈥, 隆porque esa no es la l贸gica del Evangelio!鈥. Luego Francisco recuerda que los divorciados que han contra铆do nuevas nupcias 鈥減ueden encontrarse en situaciones muy diferentes鈥, que no pueden ser clasificadas en 鈥渁firmaciones demasiado r铆gidas鈥. El Papa tambi茅n reflexiona sobre las razones que permiten un 鈥渄iscernimiento especial鈥 en ciertas situaciones, pero sin reducir nunca 鈥渓as exigencias del Evangelio鈥. Se trata de evaluar 鈥渃ondicionamientos鈥 y 鈥渃ircunstancias atenuantes鈥. Hay quienes, efectivamente, podr铆an encontrarse en condiciones 鈥渃oncretas que no les permitan actuar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa鈥. Es decir: puede haber 鈥渇actores que limitan la capacidad de decisi贸n鈥. Para cerrar el importante cap铆tulo 8, Francisco se帽ala que en la Iglesia 鈥渄ebe prevalecer鈥 la l贸gica que siempre lleva a 鈥渃omprender, a perdonar, a acompa帽ar鈥, y, sobre todo, 鈥渁 integrar鈥. Francisco invita a los fieles que viven en 鈥渟ituaciones complejas鈥 a acercarse 鈥渃on confianza鈥 a dialogar con sus pastores. El cap铆tulo final se centra en la espiritualidad del matrimonio y la vida familiar. Se insiste en que el Se帽or habita en las familias reales y concretas con todas sus 鈥減reocupaciones cotidianas y luchas, alegr铆as y esperanzas鈥. Vivir una vida de amor en estas familias es un medio de uni贸n m谩s profunda con Dios. 鈥淟a espiritualidad se encarna en la comuni贸n de la familia鈥. Se trata de un documento papal que bien vale la pena el tiempo para leerlo y reflexionarlo. Algunas partes pueden ser algo lentas; pero muchas otras inspiran y deleitan; otras dar谩n esperanza; y algunas tambi茅n podr铆an exasperar. Si lleva esta conversaci贸n sobre la familia fuera de la sala sinodal hasta las parroquias y las familias, entonces ser谩 un 茅xito. S铆ntesis oficial de Amoris laetitia La Exhortaci贸n apost贸lica post-sinodal 鈥渟obre el amor en la familia鈥, con fecha no casual del 19 de marzo, Solemnidad de San Jos茅, recoge los resultados de dos S铆nodos sobre la familia convocados por Papa Francisco en el 2014 y en el 2015, cuyas Relaciones conclusivas son largamente citadas, junto a los documentos y ense帽anzas de sus Predecesores y a las numerosas catequesis sobre la familia del mismo Papa Francisco. Todav铆a, como ya ha sucedido en otros documentos magisteriales, el Papa hace uso tambi茅n de las contribuciones de diversas Conferencias episcopales del mundo (Kenia, Australia, Argentina鈥) y de citaciones de personalidades significativas como Martin Luther King o Eric Fromm. Es particular una citaci贸n de la pel铆cula 鈥淟a fiesta de Babette鈥, que el Papa recuerda para explicar el concepto de gratuidad. Premisa La Exhortaci贸n apost贸lica impresiona por su amplitud y articulaci贸n. Esta se subdivide en nueva cap铆tulos y m谩s de 300 p谩rrafos. Se abre con siete p谩rrafos introductivos que ponen en plena luz la conciencia de la complejidad del tema y la profundizaci贸n que requiere. Se afirma que las intervenciones de los Padres en el S铆nodo han compuesto un 鈥減recioso poliedro鈥 (AL 4) que debe ser preservado. En este sentido, el Papa escribe que 鈥渘o todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones del magisterio鈥. Por lo tanto para algunas cuestiones 鈥渆n cada pa铆s o regi贸n se deben buscar soluciones m谩s inculturadas, atentas a la tradiciones y a los desaf铆os locales. De hecho, las culturas son muy diversas entre s铆 y todo principio general (鈥) tiene necesidad de ser inculturado, si quiere ser observado y aplicado鈥 (AL 3). Este principio de inculturaci贸n resulta verdaderamente importante incluso en el modo de plantear y comprender los problemas que, m谩s all谩 de las cuestiones dogm谩ticas bien definidas del Magisterio de la Iglesia, no puede ser 鈥済lobalizado鈥. Pero sobre todo el Papa afirma inmediatamente y con claridad que es necesario salir de la est茅ril contraposici贸n entre la ansiedad de cambio y la aplicaci贸n pura y simple de normas abstractas. Escribe: 鈥渓os debates que se dan en los medios de comunicaci贸n, en las publicaciones y a煤n entre ministros de la Iglesia, van desde un deseo desenfrenado de cambiar todo sin suficiente reflexi贸n o fundamentaci贸n, hasta la actitud de pretender resolver todo aplicando normativas generales o extrayendo conclusiones excesivas de algunas reflexiones teol贸gicas鈥 (AL 2). Cap铆tulo primero: 鈥淎 la luz de la Palabra鈥 Puestas estas premisas, el Papa articula su reflexi贸n a partir de la Sagrada Escritura en el primer cap铆tulo, que se desarrolla como una meditaci贸n sobre el Salmo 128, caracter铆stico de la liturgia nupcial tanto jud铆a como cristiana. La Biblia 鈥渆st谩 poblada de familias, de generaciones, de historias de amor y de crisis familiares鈥 (AL 8) y a partir de este dato se puede meditar c贸mo la familia no es un ideal abstracto sino un 鈥渢rabajo 鈥榓rtesanal'鈥 (AL 16) que se expresa con ternura (AL 28) pero que se ha confrontado tambi茅n con el pecado desde el inicio, cuando la relaci贸n de amor se transforma en dominio (cfr. AL 19). Entonces la Palabra de Dios 鈥渘o se muestra como un secuencia de tesis abstractas, sino como una compa帽era de viaje tambi茅n para las familias que est谩n en crisis o en medio de alg煤n dolor, y les muestra la meta del camino鈥 (AL 22). Cap铆tulo segundo: 鈥淟a realidad y los desaf铆os de la familia鈥 A partir del terreno b铆blico en el segundo cap铆tulo el Papa considera la situaci贸n actual de las familias, poniendo 鈥渓os pies sobre la tierra鈥 (AL 6), recurriendo ampliamente a las Relaciones conclusivas de los dos S铆nodos y afrontando numerosos desaf铆os, desde el fen贸meno migratorio a las negociaciones ideol贸gicas de la diferencia de sexos (鈥渋deolog铆a del gender鈥); desde la cultura de lo provisorio a la mentalidad antinatalista y al impacto de la biotecnolog铆a en el campo de la procreaci贸n; de la falta de casa y de trabajo a la pornograf铆a y el abuso de menores; de la atenci贸n a las personas con discapacidad, al respeto de los ancianos; de la desconstrucci贸n jur铆dica de la familia, a la violencia contra las mujeres. El Papa insiste sobre lo concreto, que es una propiedad fundamental de la Exhortaci贸n. Y son las cosas concretas y el realismo que ponen una substancial diferencia entre teor铆a de interpretaci贸n de la realidad e 鈥渋deolog铆as鈥. Citando la Familiares consortio Francisco afirma que 鈥渆s sano prestar atenci贸n a la realidad concreta, porque 鈥渓as exigencias y llamadas del Esp铆ritu resuenan tambi茅n en los acontecimientos mismos de la historia鈥, a trav茅s de los cuales 鈥渓a Iglesia puede ser guiada a una comprensi贸n m谩s profunda del inagotable misterio del matrimonio y de la familia鈥. (AL 31) Por lo tanto, sin escuchar la realidad no es posible comprender las exigencias del presente ni los llamados del Esp铆ritu. El Papa nota que el individualismo exagerado hace dif铆cil hoy la entrega a otra persona de manera generosa (Cfr. AL 33). Esta es una interesante fotograf铆a de la situaci贸n: 鈥渟e teme la soledad, se desea un espacio de protecci贸n y de fidelidad, pero al mismo tiempo crece el temor de ser atrapado por una relaci贸n que pueda postergar el logro de las aspiraciones personales鈥 (AL 34). La humildad del realismo ayuda a no presentar 鈥渦n ideal teol贸gico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificialmente construido, lejano de la situaci贸n concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales鈥 (AL 36). El idealismo aleja de considerar al matrimonio tal cual es, esto es 鈥渦n camino din谩mico de crecimiento y realizaci贸n鈥. Por esto no es necesario tampoco creer que las familias se sostienen 鈥渟olamente insistiendo sobre cuestiones doctrinales, bio茅ticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia鈥 (AL 37). Invitando a una cierta 鈥渁utocr铆tica鈥 de una presentaci贸n no adecuada de la realidad matrimonial y familiar, el Papa insiste que es necesario dar espacio a la formaci贸n de la conciencia de los fieles: 鈥淓stamos llamado a formar las conciencias no a pretender sustituirlas鈥 (AL 37). Jes煤s propon铆a un ideal exigente pero 鈥渘o perd铆a jam谩s la cercana compasi贸n con las personas m谩s fr谩giles como la samaritana o la mujer ad煤ltera鈥 (AL 38). Cap铆tulo tercero: 鈥淟a mirada puesta en Jes煤s: la vocaci贸n de la familia鈥 El tercer cap铆tulo est谩 dedicado a algunos elementos esenciales de la ense帽anza de la Iglesia a cerca del matrimonio y la familia. La presencia de este cap铆tulo es importante porque ilustra de manera sint茅tica en 30 p谩rrafos la vocaci贸n de la familia seg煤n el Evangelio, as铆 como fue entendida por la Iglesia en el tiempo, sobre todo sobre el tema de la indisolubilidad, de la sacramentalidad del matrimonio, de la transmisi贸n de la vida y de la educaci贸n de los hijos. Son ampliamente citadas la Gaudium et spes del Vaticano II, la Humanae vitae de Pablo VI, la Familiares consortio de Juan Pablo II. La mirada es amplia e incluye tambi茅n las 鈥渟ituaciones imperfectas鈥. Leemos de hecho: 鈥溾楨l discernimiento de la presencia de las 鈥榮emina Verbi鈥 en otras culturas (cfr Ad gentes, 11) puede ser aplicado tambi茅n a la realidad matrimonial y familiar. Fuera del verdadero matrimonio natural tambi茅n hay elementos positivos presentes en las formas matrimoniales de otras tradiciones religiosas鈥, aunque tampoco falten las sombras鈥 (AL 77). La reflexi贸n incluye tambi茅n a las 鈥渇amilias heridas鈥 frente a las cuales el Papa afirma 鈥揷itando la Relatio finalis del S铆nodo 2015- 鈥渟iempre es necesario recordar un principio general: 鈥淪epan los pastores que, por amor a la verdad, est谩n obligados a discernir bien las situaciones鈥 (Familiares consortio, 84). El grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, y puede haber factores que limitan la capacidad de decisi贸n. Por lo tanto, al mismo tiempo que la doctrina debe expresarse con claridad, hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici贸n鈥 (AL 79). Cap铆tulo cuatro: 鈥淓l amor en el matrimonio鈥 El cuarto cap铆tulo trata del amor en el matrimonio, y lo ilustra a partir del 鈥渉imno al amor鈥 de san Pablo en 1 Cor 13,4-7. El cap铆tulo es una verdadera y propia ex茅gesis atenta, puntual, inspirada y po茅tica del texto paulino. Podr铆amos decir que se trata de una colecci贸n de fragmentos de un discurso amoroso que est谩 atento a describir el amor humano en t茅rminos absolutamente concretos. Uno se queda impresionado por la capacidad de introspecci贸n psicol贸gica que sella esta ex茅gesis. La profundizaci贸n psicol贸gica entra en el mundo de las emociones de los conyugues 鈥 positivas y negativas- y en la dimensi贸n er贸tica del amor. Se trata de una contribuci贸n extremamente rica y preciosa para la vida cristiana de los conyugues, que no tiene hasta ahora parang贸n en precedentes documentos papales. A su modo este cap铆tulo constituye un tratado dentro del desarrollo m谩s amplio, plenamente consciente de la cotidianidad del amor que es enemiga de todo idealismo: 鈥渘o hay que arrojar sobre dos personas limitadas 鈥揺scribe el Pont铆fice- el tremendo peso de tener que reproducir de manera perfecta la uni贸n que existe entre Cristo y su Iglesia, porque el matrimonio como signo implica un proceso din谩mico, que avanza gradualmente con la progresiva integraci贸n de los dones de Dios鈥 (AL 122). Pero por otra parte el Papa insiste de manera fuerte y decidida sobre el hecho de que 鈥渆n la naturaleza misma del amor conyugal est谩 la apertura a lo definitivo鈥 (AL 123), propiamente al interior de esa 鈥渃ombinaci贸n de alegr铆as y de fatigas, de tensiones y de reposo, de sufrimientos y de liberaci贸n, de satisfacciones y de b煤squedas, de fastidios y de placeres鈥 (AL 126) es, precisamente, el matrimonio. El cap铆tulo se concluye con una reflexi贸n muy importante sobre la 鈥渢ransformaci贸n del amor鈥 porque 鈥渓a prolongaci贸n de la vida hace que se produzca algo que no era com煤n en otros tiempos: la relaci贸n 铆ntima y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis d茅cadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez鈥 (AL 163). El aspecto f铆sico cambia y la atracci贸n amorosa no disminuye pero cambia: el deseo sexual con el tiempo se puede transformar en deseo de intimidad y 鈥渃omplicidad鈥. 鈥淣o podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, s铆 podemos tener un proyecto com煤n estable, comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad鈥 (AL 163). Capitulo quinto: 鈥淓l amor que se vuelve fecundo鈥 El cap铆tulo quinto esta todo concentrado sobre la fecundidad y la generatividad del amor. Se habla de manera espiritual y psicol贸gicamente profunda del recibir una vida nueva, de la espera propia del embarazo, del amor de madre y de padre. Pero tambi茅n de la fecundidad ampliada, de la adopci贸n, de la aceptaci贸n de la contribuci贸n de las familias para promover la 鈥渃ultura del encuentro鈥, de la vida de la familia en sentido amplio, con la presencia de los t铆os, primos, parientes de parientes, amigos. Amoris laetitia no toma en consideraci贸n la familia 鈥渕ononuclear鈥, porque es bien consciente de la familia como amplia red de relaciones. La misma m铆stica del sacramento del matrimonio tiene un profundo car谩cter social (cfr. AL 186). Y al interno de esta dimensi贸n el Papa subraya en particular tanto el rol espec铆fico de la relaci贸n entre j贸venes y ancianos, como la relaci贸n entre hermanos y hermanas como pr谩ctica de crecimiento en relaci贸n con los otros. Cap铆tulo sexto: 鈥淎lgunas perspectivas pastorales鈥 En el sexto cap铆tulo el Papa afronta algunas v铆as pastorales que orientan para construir familias s贸lidas y fecundas seg煤n el plan de Dios. En esta parte la Exhortaci贸n hace un largo recurso a las Relaciones conclusivas de los dos S铆nodos y a las catequesis del Papa Francisco y de Juan Pablo II. Se confirma que las familias son sujeto y no solamente objeto de evangelizaci贸n. El Papa se帽ala que 鈥渁 los ministros ordenados les suele faltar formaci贸n adecuada para tratar los complejos problemas actuales de las familias鈥 (AL 202). Si por una parte es necesario mejorar la formaci贸n psico-afectiva de los seminaristas e involucrar m谩s a las familias en la formaci贸n al ministerio (cfr. AL 203), por otra 鈥減uede ser 煤til (鈥) tambi茅n la experiencia de la larga tradici贸n oriental de los sacerdotes casados鈥 (cfr. AL 239). Despu茅s el Papa afronta el tema de guiar a los novios en el camino de la preparaci贸n al matrimonio, de acompa帽ar a los esposos en los primeros a帽os de vida matrimonial (incluido el tema de la paternidad responsable), pero tambi茅n en algunas situaciones complejas y en particular en las crisis, sabiendo que 鈥渃ada crisis esconde una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el o铆do del coraz贸n鈥 (AL 232). Se analizan algunas causas de crisis, entre las cuales una maduraci贸n afectiva retrasada (cfr. AL 239). Entre otras cosas se habla tambi茅n del acompa帽amiento de las personas abandonadas, separadas y divorciadas y se subraya la importancia de la reciente reforma de los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad matrimonial. Se pone de relieve el sufrimiento de los hijos en las situaciones de conflicto y se concluye: 鈥淓l divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del n煤mero de divorcios. Por eso, sin duda, nuestra tarea pastoral m谩s importante con respecto a las familias, es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, de manera que podamos prevenir el avance de este drama de nuestra 茅poca鈥 (AL 246). Se tocan despu茅s las situaciones de matrimonios mixtos y de aquellos con disparidad de culto, y las situaciones de las familias que tienen en su interior personas con tendencia homosexual, confirmando el respeto en relaci贸n a ellos y el rechazo de toda injusta discriminaci贸n y de toda forma de agresi贸n o violencia. Pastoralmente preciosa es la parte final del cap铆tulo; 鈥淐uando la muerte planta su aguij贸n鈥, sobre el tema de la perdida de las personas queridas y la viudez. Cap铆tulo s茅ptimo: 鈥淩eforzar la educaci贸n de los hijos鈥 El s茅ptimo cap铆tulo esta todo dedicado a la educaci贸n de los hijos: su formaci贸n 茅tica, el valor de la sanci贸n como est铆mulo, el paciente realismo, la educaci贸n sexual, la transmisi贸n de la fe, y m谩s en general, la vida familiar como contexto educativo. Es interesante la sabidur铆a pr谩ctica que transparenta en cada p谩rrafo y sobre todo la atenci贸n a la gradualidad y a los peque帽os pasos 鈥渜ue puedan ser comprendidos, aceptados y valorados鈥 (AL 271). Hay un p谩rrafo particularmente significativo y pedag贸gicamente fundamental en el cual Francisco afirma claramente que 鈥渓a obsesi贸n no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podr铆a llegar a pasar un hijo (鈥) Si un padre est谩 obsesionado por saber d贸nde est谩 su hijo y por controlar todos sus movimientos, s贸lo buscar谩 dominar su espacio. De ese modo no lo educar谩, no lo fortalecer谩, no lo preparar谩 para enfrentar los desaf铆os. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduraci贸n de su libertad, de capacitaci贸n, de crecimiento integral, de cultivo de la aut茅ntica autonom铆a鈥 (AL 261). Notable es la secci贸n dedicada a la educaci贸n sexual titulada muy expresivamente: 鈥淪i a la educaci贸n sexual鈥. Se sostiene su necesidad y se nos pregunta 鈥渟i nuestras instituciones educativas han asumido este desaf铆o (鈥) en una 茅poca en que se tiende a banalizar y a empobrecer la sexualidad鈥. Ella debe realizarse 鈥渆n el cuadro de una educaci贸n al amor, a la rec铆proca donaci贸n鈥 (AL 280). Se pone en guardia de la expresi贸n 鈥渟exo seguro鈥, porque transmite 鈥渦na actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse. As铆 se promueve la agresividad narcisista en lugar de la acogida鈥 (AL 283). Cap铆tulo octavo: 鈥淎compa帽ar, discernir e integrar la fragilidad鈥 El cap铆tulo octavo constituye una invitaci贸n a la misericordia y al discernimiento pastoral frente a situaciones que no responden plenamente a aquello que el Se帽or propone. El Papa que escribe usa tres verbos muy importantes: 鈥渁compa帽ar, discernir e integrar鈥 que son fundamentales para afrontar situaciones de fragilidad, complejas o irregulares. Entonces el Papa presenta la necesaria gradualidad en la pastoral, la importancia del discernimiento, las normas y circunstancias atenuantes en el discernimiento pastoral y en fin, aquella que 茅l define la 鈥渓贸gica de la misericordia pastoral鈥. El cap铆tulo octavo es muy delicado. Para leerlo se debe recordar que 鈥渁 menudo, la tarea de la Iglesia asemeja a la de un hospital de campa帽a鈥 (AL 291). Aqu铆 el Pont铆fice asume lo que ha sido fruto de las reflexiones del S铆nodo sobre tem谩ticas controvertidas. Se confirma qu茅 es el matrimonio cristiano y se agrega que 鈥渙tras formas de uni贸n contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de modo parcial y an谩logo鈥. La Iglesia por lo tanto 鈥渘o deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que no corresponden todav铆a o ya no corresponden m谩s a su ense帽anza sobre el matrimonio鈥 (AL 292). En relaci贸n al 鈥渄iscernimiento鈥 acerca de las situaciones 鈥渋rregulares鈥 el Papa observa que 鈥渉ay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y es necesario estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici贸n鈥 (AL 296). Y continua: 鈥淪e trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia inmerecida, incondicional y gratuita鈥 (AL 297). Todav铆a: 鈥淟os divorciados en nueva uni贸n, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado r铆gidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral鈥 (AL 298). En esta l铆nea, acogiendo las observaciones de muchos Padres sinodales, el Papa afirma que 鈥渓os bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser m谩s integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasi贸n de esc谩ndalo鈥. 鈥淪u participaci贸n puede expresarse en diferentes servicios eclesiales (鈥) Ellos no s贸lo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia (鈥) Esta integraci贸n es tambi茅n necesaria para el cuidado y la educaci贸n cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los m谩s importantes鈥 (AL 299). M谩s en general el Papa hace una afirmaci贸n extremamente importante para comprender la orientaci贸n y el sentido de la Exhortaci贸n: 鈥淪i se tiene en cuenta la innumerable diversidad de situaciones concretas (鈥) puede comprenderse que no deber铆a esperarse del S铆nodo o de esta Exhortaci贸n una nueva normativa general de tipo can贸nica, aplicable a todos los casos. S贸lo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares, que deber铆a reconocer que, puesto que 鈥渆l grado de responsabilidad no es igual en todos los casos鈥, las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas鈥 (AL 300). El Papa desarrolla de modo profundo exigencias y caracter铆sticas del camino de acompa帽amiento y discernimiento en di谩logo profundo entre fieles y pastores. A este fin llama a la reflexi贸n de la Iglesia 鈥渟obre los condicionamientos y circunstancias atenuantes鈥 en lo que reguarda a la imputabilidad y la responsabilidad de las acciones y, apoy谩ndose en Santo Tomas de Aquino, se detiene sobre la relaci贸n entre 鈥渓as normas y el discernimiento鈥 afirmando: 鈥淓s verdad que las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulaci贸n no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares. Al mismo tiempo, hay que decir que, precisamente por esa raz贸n, aquello que forma parte de un discernimiento pr谩ctico ante una situaci贸n particular no puede ser elevado a la categor铆a de una norma鈥 (AL 304). En la 煤ltima secci贸n del cap铆tulo: 鈥渓a l贸gica de la misericordia pastoral鈥, Papa Francisco, para evitar equ铆vocos, reafirma con fuerza: 鈥淐omprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal m谩s pleno ni proponer menos que lo que Jes煤s ofrece al ser humano. Hoy, m谩s importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y as铆 prevenir las rupturas鈥 (AL 307). Pero el sentido general del cap铆tulo y del esp铆ritu que el Papa quiere imprimir a la pastoral de la Iglesia est谩 bien resumido en las palabras finales: 鈥淚nvito a los fieles que est谩n viviendo situaciones complejas, a que se acerquen con confianza a conversar con sus pastores o con laicos que viven entregados al Se帽or. No siempre encontrar谩n en ellos una confirmaci贸n de sus propias ideas o deseos, pero seguramente recibir谩n una luz que les permita comprender mejor lo que les sucede y podr谩n descubrir un camino de maduraci贸n personal. E invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el coraz贸n del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia鈥 (AL 312). Sobre la 鈥渓贸gica de la misericordia pastoral鈥 Papa Francisco afirma con fuerza:鈥滱 veces nos cuesta mucho dar lugar en la pastoral al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significaci贸n real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio鈥 (AL 311). Cap铆tulo noveno: 鈥淓spiritualidad conyugal y familiar鈥 El noveno cap铆tulo est谩 dedicado a la espiritualidad conyugal y familiar, 鈥渉echa de miles de gestos reales y concretos鈥 (AL 315). Con claridad se dice que 鈥渜uienes tienen hondos deseos espirituales no deben sentir que la familia los aleja del crecimiento en la vida del Esp铆ritu, sino que es un camino que el Se帽or utiliza para llevarles a las cumbres de la uni贸n m铆stica鈥 (AL 316). Todo, 鈥渓os momentos de gozo, el descanso o la fiesta, y aun la sexualidad, se experimentan como una participaci贸n en la vida plena de su Resurrecci贸n鈥 (AL 317). Se habla entonces de la oraci贸n a la luz de la Pascua, de la espiritualidad del amor exclusivo y libre en el desaf铆o y el anhelo de envejecer y gastarse juntos, reflejando la fidelidad de Dios (cfr. AL 319). Y, en fin, de la espiritualidad 鈥渄el cuidado, de la consolaci贸n y el est铆mulo鈥. 鈥淭oda la vida de la familia es un 鈥減astoreo鈥 misericordioso. Cada uno, con cuidado, pinta y escribe en la vida del otro鈥 (AL 322), escribe el Papa. Es una honda 鈥渆xperiencia espiritual contemplar a cada ser querido con los ojos de Dios y reconocer a Cristo en 茅l鈥 (AL 323). En el p谩rrafo conclusivo el Papa afirma: 鈥渘inguna familia es una realidad perfecta y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduraci贸n de su capacidad de amar (鈥). Todos estamos llamados a mantener viva la tensi贸n hacia un m谩s all谩 de nosotros mismos y de nuestros l铆mites, y cada familia debe vivir en ese est铆mulo constante. 隆Caminemos familias, sigamos caminando! (鈥) No desesperemos por nuestros l铆mites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comuni贸n que se nos ha prometido鈥 (AL 325). La Exhortaci贸n apost贸lica se concluye con una Oraci贸n a la Sagrada Familia (AL 325). * * * Como es posible comprender con un r谩pido examen de sus contenidos, la Exhortaci贸n apost贸lica Amoris laetitia quiere confirmar con fuerza no el 鈥渋deal鈥 de la familia, sino su realidad rica y compleja. Hay en sus p谩ginas una mirada abierta, profundamente positiva, que se nutre no de abstracciones o proyecciones ideales, sino de una atenci贸n pastoral a la realidad. El documento es una lectura densa de sugerencias espirituales y de sabidur铆a pr谩ctica, 煤til a cada pareja humana o a personas que desean construir una familia. Se ve sobretodo que es fruto de una experiencia concreta con personas que saben por experiencia qu茅 es la familia y el vivir juntos por muchos a帽os. La Exhortaci贸n habla de hecho el lenguaje de la experiencia. Fuentes: Vatican Insider / La Naci贸n / Vida Nueva / National Catholic Reporter
  • Imagen
    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) 鈥淨uerido Papa Francisco鈥 es el t铆tulo del libro del Santo Padre dirigido a los ni帽os. Con este volumen por primera vez el Pont铆fice entra en di谩logo con ni帽os de todo el mundo. Como un padre, el Papa, escucha sus preguntas (que los ni帽os enviaron en cartas), confiando a los m谩s peque帽os sus reflexiones sobre la vida y la fe, con palabras simples, concretas y a veces sorprendentes. Incluso algunas preguntas han podido resultar dif铆ciles, porque surgen de la ingenuidad y espontaneidad de 30 ni帽os de diferentes lugares del planeta: 鈥溌縀s dif铆cil tu profesi贸n? 驴Le ca铆as bien a la gente? 驴Qu茅 quer铆as ser cuando ten铆as mi edad? 驴Mi abuelo que no es cat贸lico ir谩 al cielo cuando se muera?鈥, son algunos ejemplos. Las respuestas del Papa van acompa帽adas de dibujos realizados por los peque帽os. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 Familiar encuentro del Papa con los ni帽os protagonistas del libro 鈥淨uerido Papa Francisco鈥 鈥溌uona sera! 隆Good afternoon! 隆Buenas tardes!鈥 En tres lenguas distintas y con la simpat铆a que lo caracteriza el Papa salud贸 a los ni帽os, para dirigirse luego a todos los presentes con estas palabras: 鈥淵o les quisiera decir una cosa, a los chicos y a los grandes, las preguntas m谩s dif铆ciles que me han hecho, no fueron en los ex谩menes los profesores, sino las que me hicieron los chicos鈥. El Papa explica entonces que 鈥渃ontestar a una pregunta de un chico a uno lo pone en dificultad鈥, 鈥減orque el chico tiene algo que ve lo esencial y lo pregunta directamente, y eso produce un efecto en quien escucha la pregunta de maduraci贸n interior. O sea, los chicos hacen madurar a los grandes con sus preguntas鈥. Con atenci贸n Francisco recibi贸 despu茅s los regalos que los ni帽os le hab铆an tra铆do: chocolatines belgas, un silbato irland茅s, unas botas de Australia, dulces de Sicilia, una estatuilla de Kenia, alfajores de Argentina. A la ni帽a china de She Shan el Papa le cuenta que en su oratorio tiene una imagen en la que est谩 la Virgen de She Shan y que a Ella le reza todos los d铆as por China. Y cuando la ni帽a argentina le pregunta 鈥渟i no fuera Papa, qu茅 quisiera ser鈥, responde: 驴Digo la verdad? Cuando yo ten铆a tu edad, si m谩s o menos, la tuya. Cuando ten铆a la edad de ustedes iba con mi mam谩 o con mi abuela al mercado a comprar las cosas. En aquella 茅poca no hab铆a supermarket sino que hab铆a el mercado en la calle, se llamaba feria, y estaba el puesto de la verdura, de la fruta, de la carne. Y a m铆 me gustaba ver c贸mo el carnicero cortaba la carne, con que arte. Entonces, yo dije que quer铆a ser carnicero. Despu茅s estudi茅 qu铆mica, pero esa fue la primera vocaci贸n. 驴Qu茅 Santo usted admira m谩s?, le pregunta un ni帽o. Y el Papa responde: 鈥淭engo varios santos amigos, no s茅 a cu谩l admiro m谩s, pero soy amigo de Santa Teresita del Ni帽o Jes煤s, soy amigo de San Ignacio, soy amigo de San Francisco -yo no s茅 si ellos son amigos m铆os- y los admiro a cada cual por alguna cosa. Pero yo dir铆a que son los tres, quiz谩s, que m谩s me llegan al coraz贸n鈥. Luego la pregunta espont谩nea de otra ni帽a: 驴C贸mo se siente 鈥渟er Papa鈥? 鈥淢e siento tranquilo y Dios me dio la gracia de no perder la paz, es una gracia de Dios. Y me siento como que estoy terminando mi vida as铆, con mucha paz. Me siento bien por eso, porque siento que Dios me da paz. Y tambi茅n me da alegr铆a, por ejemplo, este encuentro con ustedes me da mucha alegr铆a鈥. Y cuando le preguntan si es dif铆cil ser el Papa, Francisco responde con sencillez: 鈥淓s f谩cil y es dif铆cil, como la vida de cualquier persona. Es f谩cil porque tienes mucha gente que te ayuda. Por ejemplo, ustedes, me est谩n ayudando a mi ahora, porque mi coraz贸n est谩 m谩s feliz y voy a poder trabajar mejor y hacer mejores cosas鈥. De buen humor, durante una hora, Francisco no s贸lo abraz贸 y bes贸 a cada uno de los ni帽os, que le cantaron una canci贸n. Con ellos sentados a su alrededor, sobre un alfombra, como un abuelo sabio, se divirti贸 conversando y contestando m谩s preguntas. Al final del encuentro, las palabras de agradecimiento del Pont铆fice por la visita, 鈥減orque para Jes煤s los ni帽os eran como el reflejo del camino hacia el Padre, y cuando me encuentro con chicos salgo rejuvenecido, dan vida, y rezo por ellos, para que la vida de ellos sea buena鈥. Sobre las preguntas en el libro La editorial espa帽ola Mensajero, de la Compa帽铆a de Jes煤s, adelant贸 a Efe algunos detalles de la pr贸xima publicaci贸n. Las respuestas del Papa, acompa帽adas de los dibujos realizados por los peque帽os, muestran a un Jorge Bergoglio in茅dito que confiesa c贸mo le encantaba bailar el tango o conmovido cuando reconoce que si pudiera obrar un milagro curar铆a a todos los ni帽os enfermos. 鈥淨uerido Papa Francisco: Querr铆a saber m谩s sobre Jes煤s. 驴C贸mo ha caminado sobre el agua?鈥, pregunta Natasha, de 8 a帽os, desde Kenia, y a quien el Papa responde bromeando que 鈥渘o vol贸, ni hizo volteretas nadando. Camin贸 como caminas t煤 (鈥). Jes煤s es Dios y 茅l puede hacer de todo鈥. El Papa tambi茅n responde a Luca (Australia, 7 a帽os) que le pregunta sobre si su madre fallecida es ahora un 谩ngel con alas. 鈥淣o le han crecido las alas. Es como la conociste. Ella te mira y sonr铆e y cada vez que te ve est谩 contenta鈥, responde. Francisco se confiesa ante las preguntas sin verg眉enza de los peque帽os cuando explica que no ha logrado a煤n entender por qu茅 鈥渟ufren los ni帽os鈥 y que si pudiera hacer un milagro 鈥渃urar铆a a todos鈥. Los ni帽os interrogan al Papa sobre algunas de las realidades dolorosas que los rodean, como Michael, de Nigeria, que pregunta c贸mo acabar con las guerras. 鈥淵o no puedo resolver los conflictos del mundo, pero t煤 y yo podemos probar a hacer de esta Tierra un mundo mejor. Hay que convencer a todos de que el modo mejor para ganar una guerra es no hacerla. No es f谩cil. Lo s茅. Pero lo intento. Int茅ntalo t煤 tambi茅n鈥, se帽ala el pont铆fice. En el libro aparece tambi茅n el Papa m谩s humano, el que cuenta que le encanta el f煤tbol, pero que nunca ha aprendido a jugar bien y c贸mo le gusta ver los partidos porque el juego en equipo es un ejemplo sobre c贸mo 鈥渢endr铆a que ser la Iglesia鈥. O el Francisco que cuenta a una ni帽a albanesa, Prajla, de 6 a帽os, que le encantaba bailar el tango, porque 鈥渂ailar es expresar la alegr铆a鈥, y recomienda bailar a los ni帽os para que no sean 鈥渄emasiado serios鈥 cuando sean mayores. O la historia de por qu茅 cuando era peque帽o quer铆a ser carnicero: 鈥淚ba con mi abuela al mercado y hab铆a un carnicero que era muy simp谩tico conmigo. Era grande y gordo y ten铆a un delantal largo con un bolsillo grande delante. Cuando mi abuela pagaba, 茅l met铆a las manos en el bolsillo grande. Estaba lleno de dinero y daba el cambio a la abuela. Yo pensaba que era un hombre muy rico鈥, revela. Alguna de las preguntas no se le hubieran ocurrido ni al m谩s sagaz periodista, como la que pide al Papa que responda 鈥渃u谩l ha sido su decisi贸n m谩s dif铆cil desde que es sumo pont铆fice鈥. El argentino admite que son muchas, pero que sobre todo la m谩s dif铆cil ha sido la de 鈥渜uitar a alguien de un puesto de responsabilidad o de confianza o apartarle de un camino que estaba realizando porque lo consideraba no apto鈥. Otra de las cartas que componen el libro e, igualmente significativa, es la que firma Ivan, un ni帽o chino de 13 a帽os: 鈥淢i abuelito, que no es cat贸lico pero que tampoco est谩 dispuesto a hacer el mal, 驴ir谩 al cielo cuando muera?鈥. Como es de esperar, Francisco le responde desde una perspectiva de esperanza: 鈥淛es煤s nos ama much铆simo y quiere que todos vayamos al cielo. La voluntad de Dios es que todos nos salvemos. Hay quien imagina que si uno no sigue todas las reglas de la Iglesia al pie de la letra ir谩 con certeza al infierno. Pero, en cambio, Jes煤s est谩 junto a nosotros hasta el 煤ltimo momento de nuestra vida para salvarnos鈥. Por si quedara alguna duda, el Papa le ilustra a Ivan con un ejemplo: 鈥淯na vez, una se帽ora acudi贸 a un sacerdote santo que se llamaba Juan Mar铆a Vianney, p谩rroco de Ars en Francia. Se puso a llorar porque su marido se hab铆a suicidado tir谩ndose de un puente. Estaba desesperada porque imaginaba que su marido estaba seguramente en el infierno. Y, sin embargo, el padre Juan Mar铆a, que era un santo, le dijo: Mira que entre el puente y el r铆o est谩 la misericordia de Dios鈥. Entre las 30 cartas, escritas en 14 idiomas y desde 26 pa铆ses distintos, est谩n las de ni帽os procedentes de Rep煤blica Dominicana, Per煤, Argentina y Nicaragua. El director de la revista 鈥楥ivilta Cat贸lica鈥, el padre jesuita Antonio Spadaro, fue el promotor de la idea y quien se acerc贸 a la residencia del Papa para leerle las 30 cartas elegidas de los centenares que llegaron y recoger las respuestas. Y tras responder a todas, cuenta el sacerdote jesuita, 鈥淔rancisco, pensativo, a帽adi贸: Es maravilloso responder a las preguntas de estos ni帽os, pero deber铆a haberlos tenido conmigo aqu铆, 隆a todos ellos!鈥. Otras preguntas del libro 鈥 鈥淎ntes de crear el mundo, Dios amaba鈥, 鈥淒ios ama siempre. Dios es amor鈥, es una de las respuestas que da el Obispo de Roma a Ryan, un ni帽o canadiense que le pregunta, 驴Qu茅 es lo que hacia Dios antes de crear el mundo? 鈥 A Josephine, brit谩nica de 7 a帽os, que le pregunta cu谩les son sus lugares favoritos para rezar, Francisco le confiesa que le gusta rezar donde sea, pero especialmente ante el Sant铆simo. Aunque revela: 鈥淭ambi茅n puedo rezar mientras camino, o incluso cuando voy al dentista鈥. 鈥 Una ni帽a de 10 a帽os, originaria de Filipinas, pregunt贸: 鈥溌縐sted sabe por qu茅 algunos padres se pelean entre ellos?鈥. El Papa Francisco contest贸: 鈥淭odos nos peleamos, todos somos humanos, tambi茅n yo me he peleado (鈥) Estate cerca de tu pap谩 y tu mam谩, habla bien de ellos. Eso ser铆a bueno para todos鈥. 鈥 Mohamed, de 10 a帽os, de Siria quer铆a saber si el mundo volver铆a a ser como era antes. El Papa le se帽al贸 que luego de que Jes煤s muri贸 y ascendi贸 al cielo, prometi贸 que regresar铆a y que cuando lo haga, 鈥渢odo ser谩 nuevo: un nuevo cielo, una nueva tierra鈥. Por esto 鈥渆l mundo actual no ser谩 como era antes鈥.聽 Lament贸 que existan 鈥減ersonas malignas鈥 que producen y vender armas para fomentar guerras, personas que odian, y otras que est谩n tan atadas al dinero que 鈥渋ncluso venden a otras personas鈥 para obtener m谩s. Aunque 鈥渆sto sea terrible鈥, el Papa enfatiza 鈥渜ue este sufrimiento tendr谩 su final. No es eterno. El sufrimiento se vive con esperanza, a pesar de todo鈥. Fuentes: Radio Vaticana / Telam / La Naci贸n / Vida Nueva
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) 鈥淓loi, Eloi, lema sabactani?鈥 (鈥淒ios m铆o, Dios m铆o, 驴por qu茅 me has abandonado?鈥) 驴Qu茅 podemos pensar de estas palabras de Jes煤s en la cruz? Para algunos cristianos, son dif铆ciles de comprender. 驴Podr铆a ser que Jes煤s pens贸 que Dios Padre le hab铆a abandonado? 驴Es posible que Jes煤s puso en duda el amor de quien 脡l llama Abba, 鈥淧adre鈥? 驴Perdi贸 Jes煤s la esperanza cuando fue crucificado? Hay dos maneras principales de comprender estas misteriosas palabras de Jes煤s, que cita del Salmo 22, y que cualquier persona jud铆a ah铆 presente con formaci贸n religiosa, habr铆a podido reconocer. Reflexi贸n del P. James Martin S.J. publicada en America Magazine. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 La primera posibilidad es que las palabras de Jes煤s no son una expresi贸n de abandono, sino, parad贸jicamente, una expresi贸n de esperanza en Dios. Aun cuando el Salmo 22 comienza: 鈥淒ios m铆o, Dios m铆o, 驴por qu茅 me has abandonado?鈥, expresando la frustraci贸n de alguien que se siente abandonado por Dios, la segunda parte del salmo es un himno de acci贸n de gracias a Dios, que ha escuchado la oraci贸n del salmista: Porque no ha despreciado ni le ha repugnado la desgracia de un desgraciado, no le ha escondido el rostro; cuando pidi贸 auxilio, le escuch贸. En esta interpretaci贸n, Jes煤s est谩 invocando el salmo en su totalidad como la oraci贸n de alguien que clam贸 a Dios y fue o铆do. Un ejemplo basado en un salmo m谩s conocido podr铆a ser alguien que dice: 鈥淓l Se帽or es mi pastor鈥, y conf铆a en que los oyentes est谩n familiarizados con el resto del Salmo 23 (鈥淎unque camine por ca帽adas oscuras, nada temo: t煤 vas conmigo鈥︹) y su mensaje general. En otras palabras, la frase 鈥淓l Se帽or es mi pastor鈥 se toma generalmente no solo como una afirmaci贸n de Dios como pastor, sino como forma abreviada de todo el salmo. En resumen, esta explicaci贸n del llamado de Jes煤s desde la cruz, es que estaba usando esa l铆nea del Salmo 22 para expresar su confianza en Dios. Pero hay otra posibilidad: Jes煤s realmente se sent铆a abandonado. Esto no quiere decir que Jes煤s perdi贸 la esperanza. No creo que alguien que ten铆a una relaci贸n tan 铆ntima con el Padre, con Abba, podr铆a haber perdido toda la fe en la presencia de Dios en este momento oscuro. Pero no es descabellado imaginar a Jes煤s, en esa situaci贸n extrema, sintiendo como si el Padre estuviera ausente. Y recuerden, si 茅l est谩 llamando a Dios, todav铆a est谩 relacionado a 脡l. Aqu铆 tenemos que distinguir entre el creer o el sentir de una persona sobre la ausencia de Dios. Este 煤ltimo es com煤n en la vida espiritual. Es posible que haya tenido esta experiencia: creer en Dios, pero sentir que Dios no est谩 cerca. Usted se pregunta: 鈥溌緿贸nde est谩 Dios?鈥. En ese caso se da una intersecci贸n importante entre la vida de Jes煤s y la nuestra. Considerando a todas las personas y posibles situaciones, no se podr铆a culpar a Jes煤s por sentirse abandonado. Piense por lo que ha pasado durante la Pasi贸n. En primer lugar, ha sido testigo de la traici贸n de Judas, uno de sus amigos m谩s cercanos, que lo hab铆a identificado a las autoridades a cambio de 30 monedas de plata. Adem谩s, el Evangelio de Marcos dice que para ese momento, todos sus ap贸stoles, menos uno, hab铆an hu铆do, ya sea por el terror, confusi贸n o verg眉enza. As铆 que es casi seguro que Jes煤s se siente abandonado y experimenta, aunque es probable que no por primera vez, la soledad humana. Jes煤s tambi茅n ha sido sometido a una agotadora serie de pesquisas nocturnas, maltratado por los guardias romanos y obligado a desfilar por las calles de Jerusal茅n bajo un peso aplastante; luego ser铆a clavado en la cruz de madera lo que le provoc贸 un dolor insoportable. Por lo que no se le puede culpar por sentirse abandonado. El que se abandon贸 a la voluntad del Padre en el huerto de Getseman铆 la noche anterior, que se hab铆a dado por entero a lo que el Padre ten铆a reservado para 脡l, ahora se pregunta en la cruz, 鈥溌緿贸nde est谩s?鈥. Estos sentimientos probablemente se intensificaron al haber sido abandonado por sus seguidores. Hasta ese momento, si Jes煤s se sent铆a solo o poco comprendido por sus disc铆pulos, es cuando pod铆a haber buscado al Padre por consuelo. Pero a煤n con eso se siente solo. Es m谩s, no ser铆a descabellado pensar que fue el ser humano que m谩s sinti贸 la soledad alguna vez. 驴Qu茅 dicen los estudiosos? Perm铆tanme pasar a rese帽ar un estudio b铆blico contempor谩neo. Uno de los grandes estudiosos del Nuevo Testamento en el siglo 20, Raymond E. Brown, S. S., es el autor de un estudio sobre las historias de la Pasi贸n, llamado 鈥淟a muerte del Mes铆as鈥. En un ensayo titulado 鈥淓l llamado de muerte de Jes煤s鈥, el padre Brown dice que, en su opini贸n, el abandono era en realidad lo que Jes煤s estaba experimentando. Algunos cristianos, dice el padre Brown, podr铆an querer rechazar la interpretaci贸n literal que implicar铆a sentimientos de abandono: 鈥淣o pueden atribuir a Jes煤s tal angustia al encarar la muerte鈥. Sin embargo, como dice el padre Brown, si aceptamos que Jes煤s en el huerto todav铆a pod铆a llamar a el Padre 鈥淎bba鈥, entonces debemos aceptar esta 鈥減rotesta contra el abandono arrancada de un Jes煤s totalmente desolado que ahora est谩 tan aislado y distanciado que ya no se dirige al 鈥楶adre鈥 como es usual, sino habla como el servidor m谩s humilde鈥. 驴Qu茅 quiere decir el padre Brown? Cuando Jes煤s habla al Padre en el huerto, 脡l dice: 鈥淎bba, Padre, para ti que todo es posible; aparta de m铆 esta copa鈥︹ (Mc 14,36). Abba es una forma familiar de hablar, la manera m谩s coloquial y cercana con la cual nos podemos dirigir a nuestros padres. Pero en la cruz, cuando Jes煤s dice: 鈥淢i Dios, mi Dios鈥, 茅l usa la palabra aramea Eloi (o el hebreo Eli, dependiendo del Evangelio). Esa es una manera mucho m谩s formal de hablar con Dios. El cambio de lo familiar de Abba en el huerto para el m谩s formal Eloi en la cruz es desgarrador. La sensaci贸n de aislamiento de Jes煤s, entonces, se revela no solo en el llamado ni en la l铆nea del salmo que pronuncia, sino tambi茅n en la palabra Eloi. 驴C贸mo es posible que alguien que hab铆a disfrutado de una relaci贸n tan cercana con Dios, podr铆a sentirse abandonado? Para responder a esto, puede ser 煤til considerar una situaci贸n similar m谩s cerca de nuestro propio tiempo. Un ejemplo contempor谩neo En sus primeros a帽os, la beata Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, disfrut贸 de varias experiencias m铆sticas de intensa cercan铆a con Dios. Tambi茅n experiment贸 la m谩s rara de las gracias espirituales, una locuci贸n; escuch贸 la voz de Dios. Y luego鈥 nada. Durante los 煤ltimos 50 a帽os de su vida, hasta su muerte, sinti贸 una sensaci贸n de vac铆o en su oraci贸n. En un determinado momento, le escribi贸 a su confesor, 鈥淓n mi alma siento ese terrible dolor de una p茅rdida -de que Dios no me quiera, de que Dios no es Dios, o por su no existencia鈥. Cuando sus diarios y cartas se publicaron poco despu茅s de su muerte en el libro 鈥淰en, s茅 mi luz鈥, algunos lectores se sorprendieron por estos sentimientos, y se les hac铆a dif铆cil de entender c贸mo pod铆a continuar como creyente y, de hecho florecer como una l铆der religiosa. Pero la Madre Teresa estaba expresando sentimientos muy humanos de abandono y hablando de lo que los escritores espirituales llaman la 鈥渘oche oscura鈥. Este estado emotivo se acerca, pero no acepta, la desesperaci贸n. Con el tiempo, las preguntas de la Madre Teresa sobre la existencia de Dios se desvanecieron, y comenz贸 a ver esta experiencia lacerante como una invitaci贸n para unirse m谩s a Jes煤s en su abandono en la cruz y con los pobres, que tambi茅n se sienten abandonados. Las cartas de la Madre Teresa no significan que ella abandon贸 a Dios o que Dios la hab铆a abandonado. De hecho, en la continuaci贸n con su ministerio a los pobres, hizo un acto radical de fidelidad basada en una relaci贸n en la que todav铆a cre铆a, incluso si no pod铆a sentir la presencia de Dios. Confi贸 en la experiencia anterior. En otras palabras, tuvo fe. Jes煤s no pierde la esperanza. 脡l todav铆a est谩 en relaci贸n con Abba, llam谩ndolo desde la cruz. En medio del insoportable dolor f铆sico, abandonado por todos, salvo algunos de sus amigos y disc铆pulos, y frente a su muerte inminente, cuando ser铆a casi imposible que alguien pueda pensar con lucidez, 脡l pudo sentirse abandonado. Para m铆 esto tiene m谩s sentido que la postura de que el salmo que cit贸 se refiere a la salvaci贸n de Dios. As铆 Jes煤s comprende no s贸lo el sufrimiento f铆sico, sino tambi茅n nuestro sufrimiento espiritual en estos sentimientos de abandono. 脡l era como nosotros en todo, menos en el pecado. Y experiment贸 todo lo que hacemos. Por eso cuando tenemos conflictos en la vida espiritual, cuando uno se pregunta d贸nde est谩 Dios, cuando ores en la duda y la oscuridad, e incluso cuando se est谩 cerca de la desesperaci贸n, se est谩 orando a alguien que es totalmente humano y totalmente divino, alguien que te entiende completamente. Fuente: 鈥淢y God, My God鈥. Texto de James Martin SJ, publicado en America Magazine
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) 聽El m茅todo de la Asamblea sinodal sobre la familia dej贸 huella incluso en las di贸cesis. Lo demuestra el obispo que mejor representa el estilo del Papa Francisco en los Estados Unidos. Lleva menos de un a帽o y medio guiando la arquidi贸cesis de Chicago, pero el Arz. Blase Cupich ya puso en marcha un programa pastoral ambicioso, titulado, emblem谩ticamente, 鈥淩enueva mi Iglesia鈥. El primer paso fue lanzar en Semana Santa una consulta muy amplia entre los fieles, mediante un cuestionario en l铆nea en la web de la arquidi贸cesis, mismo que cada fiel puede completar an贸nimamente. 鈥斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺斺 鈥淪o帽ar en grande para la arquidi贸cesis de Chicago鈥 es el subt铆tulo que Cupich quiso para el proyecto que se desarrolla con una referencia muy fuerte: el crucifijo de San Dami谩n, que habla a san Francisco para pedirle que repare 鈥渕i casa que yace en ruinas鈥. 鈥淟a arquidi贸cesis ha cambiado significativamente durante las 煤ltimas d茅cadas 鈥揺scribi贸 Cupich al explicar el esp铆ritu de la iniciativa. La composici贸n demogr谩fica ha cambiado radicalmente. Algunos de nuestros edificios parroquiales est谩n en ruinas. Tenemos menos sacerdotes para guiar nuestras comunidades. El resultado es que acabamos perdiendo nuestros recursos. Por el contrario, no debemos temer afrontar esta realidad, sino considerarla un tiempo de gracia para trazar nuevas v铆as para vivir con mayor plenitud nuestra misi贸n鈥. Pero el arzobispo no pretende hacer solo esta tarea. Por ello cre贸 el cuestionario, con 39 preguntas. Y su decisi贸n de lanzarlo justamente en Semana Santa, mediante los boletines parroquiales, se relaciona con la intenci贸n de involucrar no solo a los m谩s asiduos, sino tambi茅n a los que se asoman a la Iglesia solo en las grandes fiestas. Algunas preguntas se refieren espec铆ficamente a la opini贸n sobre la propia parroquia. Se invita a los fieles a acompa帽ar sus juicios con algunas indicaciones sobre la frecuencia con la que asisten a las misas de los domingos y sobre el grado de participaci贸n en la vida de la comunidad. Cupich indic贸 que uno de los resultados del recorrido ser谩 justamente la reorganizaci贸n de la red de las parroquias. Pero la parte m谩s interesante del cuestionario es la que pide a los fieles que describan detalladamente la di贸cesis que les gustar铆a. Se trata de una mirada relacionada con la experiencia personal: 鈥淪i tuvieras que mudarte a una nueva ciudad y elegir una nueva parroquia, cu谩les son los aspectos que tomar铆as en cuenta?鈥. 鈥溌縌u茅 podr铆a impulsarte a sentirte m谩s involucrado en tu comunidad?鈥. 鈥淪i te encontraras con personas no cat贸licas con las que pudieras hablar sobre Dios, Jes煤s o la vida de fe, c贸mo te comportar铆as?鈥. La 煤ltima parte del cuestionario pide evaluar, para tener en cuenta toda la di贸cesis, la importancia de una serie de desaf铆os: la disponibilidad de los sacerdotes, el tema de las finanzas, la vitalidad de las parroquias, la manera para afrontar los esc谩ndalos relacionados con los abusos sexuales. Y tambi茅n se pide indicar qu茅 se considera m谩s importante cuando se habla de renovaci贸n de la Iglesia: 鈥溌縐na mayor acogida? 驴Mejores pr茅dicas? 驴Una mayor comprensi贸n del Magisterio? 驴Ayudar a hacer crecer en la relaci贸n personal con Cristo? 驴Una mayor participaci贸n de los laicos? 驴Una administraci贸n financiera competente?鈥. 鈥淎s铆 como nuestros antepasados respondieron con fe a sus sue帽os y construyeron la Iglesia que tenemos hoy 鈥揷oment贸 Cupich鈥, hoy nos toca so帽ar en grande y asumir esta tarea. Este esfuerzo exige una fe firme, es decir una fe creativa, que nos refuerce en la conciencia de que es Cristo quien nos gu铆a. Esta es la fe que nos mantendr谩 unidos. Y nos dar谩 la firmeza necesaria para tomar las decisiones m谩s valientes que plasmar谩n la Iglesia de Chicago para las pr贸ximas generaciones鈥. Comunicado del Arzobispo Blase Cupich: 鈥淩enueva mi Iglesia鈥 So帽ar en grande acerca de la Arquidi贸cesis de Chicago (extracto) Siendo el primer papa americano e hijo de inmigrantes, el Papa Francisco est谩 llamando a toda la Iglesia a so帽ar, y so帽ar en grande. En La alegr铆a del Evangelio escribi贸: 鈥淪ue帽o con una 鈥榦pci贸n misionera鈥 capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelizaci贸n del mundo actual m谩s que para la autopreservaci贸n鈥. Durante mucho tiempo he compartido este sue帽o. Era un sue帽o que comenz贸 a agitarse en mi interior cuando entr茅 en el seminario justo despu茅s de la clausura del Concilio Vaticano II. Durante mis m谩s de cuarenta a帽os como sacerdote me he ido convenciendo cada vez m谩s del gran potencial que tienen nuestras parroquias, cuando vibran y viven con el Evangelio, para transformar vidas y hacer una contribuci贸n singular al mundo. Esa convicci贸n s贸lo ha aumentado desde que me convert铆 en arzobispo de Chicago, pues soy testigo cada d铆a de la vitalidad de nuestras parroquias que enriquece la vida de tantas personas. Es cierto, el cumplimiento de este sue帽o es un mosaico de 茅xito y fracaso. Cada parroquia tiene sus fortalezas y debilidades en el cumplimiento de la misi贸n de Cristo. Si bien medir la vitalidad de una parroquia es algo complejo, si me piden que describa la parroquia de mis sue帽os, ser铆a una parroquia que adopta y persigue las siguientes siete prioridades. 1. Traemos a las personas a Cristo: La parroquia se esfuerza por evangelizar a sus miembros para que vivan de una manera m谩s plena como disc铆pulos intencionales. A su vez, los disc铆pulos intencionales de la parroquia evangelizan continuamente a otros para dar a conocer la presencia de la Iglesia y de la misericordia de Cristo ah铆, entre ellos, en el barrio. 2. Nos apoyamos mutuamente para conocer a Cristo de una manera m谩s profunda: La parroquia permite un proceso permanente de formaci贸n para profundizar en la fe y en la relaci贸n con Cristo mediante la transmisi贸n tanto de las doctrinas de la Iglesia como de la Tradici贸n a los feligreses de todas las edades. 3. Encontramos a Cristo y recibimos su alimento a trav茅s de la oraci贸n y la adoraci贸n: La parroquia presenta una intenci贸n para desarrollar una cultura y una tradici贸n de la oraci贸n, la devoci贸n y la liturgia bien preparada, con la Eucarist铆a como la 鈥渇uente y cumbre鈥. 4. Construimos lazos entre nosotros para sostener nuestra vida en Cristo: La parroquia representa una verdadera comunidad cat贸lica que es consciente de su solidaridad en Cristo con toda la Iglesia de Chicago y con la Iglesia Universal. Es inclusiva y armoniosa, respetando y apreciando la diversidad en todas sus formas como un valor en el culto y en la vida comunitaria. 5. Transformamos las vidas de otros a trav茅s del servicio como disc铆pulos misioneros de Cristo: La parroquia prepara y env铆a feligreses al mundo como disc铆pulos misioneros, para transformar la sociedad con la alegr铆a y la verdad del Evangelio. La parroquia es un faro de fe y un defensor de la justicia y la paz, auxiliando, inspirada en el amor, a todos los necesitados, a los que est谩n en el margen de la sociedad, o que viven en el miedo y la soledad. 6. Respondemos al llamado a la santidad, caminando juntos con Cristo: La parroquia acompa帽a a los bautizados en ese viaje de vida para convertir a Cristo en el centro de sus vidas, para resistir al pecado, ser misericordiosos, estar continuamente atentos a la construcci贸n de una espiritualidad madura, adulta, bien integrada y comprometida con la caridad, la paz, la oraci贸n y la virtud. 7. Asumimos la responsabilidad de administrar y dirigir la parroquia como buenos administradores de los dones que Cristo nos ha confiado: La parroquia crece y se desarrolla bajo el liderazgo visionario del p谩rroco, que trabaja en colaboraci贸n con sus vicarios, con el personal y los laicos para que la misi贸n de la parroquia pueda florecer plenamente, como resultado de una correcta administraci贸n. La parroquia fomenta una cultura de corresponsabilidad y una espiritualidad de la gratitud que inspira a los feligreses a compartir generosamente los dones que Cristo les ha confiado en apoyo de la misi贸n de la Iglesia a trav茅s de la parroquia, la Arquidi贸cesis y en el mundo. Este es el sue帽o que tengo para todas nuestras parroquias, y esa es la raz贸n por la cual estoy invitando a todos en la Arquidi贸cesis de Chicago para que se unan a m铆 en un proceso de planificaci贸n de varios a帽os para hacerlo una realidad. Se necesitar谩 de una fe constante 鈥搖na fe imaginativa, que nos fortalezca en el entendimiento de que es Cristo quien nos gu铆a. Esta fe nos mantendr谩 juntos. Nos inspirar谩 para tomar las decisiones audaces que dar谩n forma a la Iglesia para las generaciones venideras. Estamos comenzando esta obra en un momento en que la Iglesia es agraciada por el liderazgo del Papa Francisco, quien ha sido muy franco en compartir sus esperanzas y sue帽os con nosotros. Su tocayo, Francisco de As铆s, hizo lo mismo en su tiempo. En una 茅poca de retos que resultaban amenazadores, dentro y fuera de la Iglesia, recibi贸 un sue帽o acerca de lo que podr铆a ser la Iglesia y respondi贸 a la insistencia de Cristo para renovarla. Quiz谩 conozcan la historia. Visitando la Iglesia en ruinas de San Dami谩n, Francisco escuch贸 a Cristo hablar con 茅l y urgirlo: 鈥淰e y reconstruye mi Iglesia鈥. Con el tiempo, Francisco lleg贸 a comprender que Cristo le estaba llamando a renovar la Iglesia, no s贸lo a reconstruir una estructura. Esa es la tarea que tenemos ante nosotros y la raz贸n por la cual este importante proceso lleva el siguiente nombre: 鈥淩enueva mi iglesia鈥. Abordar esta situaci贸n requerir谩 una buena cantidad de oraci贸n y de humildad, de trabajo duro, toma de decisiones dif铆ciles y de nuevos sacrificios. Yo ser铆a muy poco honesto si no reconociera que para cuando hayamos completado este proceso de consulta, estaremos llorando juntos la p茅rdida de algunas parroquias. Pero esa no va a ser la 煤ltima palabra. Al tener la osad铆a de dejar atr谩s formas familiares de hacer las cosas, podemos aprovechar esta temporada como un tiempo que no es simplemente de p茅rdida, sino m谩s bien de renovaci贸n. Este es el sue帽o para el que Dios nos est谩 llamando, y que nos sostendr谩 y nos unir谩. Comenzamos este proceso durante el Jubileo de la Misericordia, que el Papa Francisco ha definido como un tiempo para que la Iglesia universal se eleve, se renueve y se reinvente a s铆 misma. 聽 Fuentes: Vatican Insider / Cat贸lico (peri贸dico en espa帽ol de la Arquidi贸cesis de Chicago) http://blog.pucp.edu.pe/blog/buenavoz/2016/04/08/consulta-a-los-fieles-para-que-una-diocesis-suene-en-grande/
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El lunes 18 de abril ha comenzado el III Encuentro de representantes de Historia, Memoria y Patrimonio en Latinoam茅rica, en el Colegio de La Inmaculada, discutiendo temas ligados a la identidad jesuita y su relaci贸n con el patrimonio hist贸rico, procedimientos, y perspectivas de trabajos conjuntos. El mi茅rcoles 20 de abril se llevar谩 a cabo una sesi贸n p煤blica en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, para reflexionar sobre los temas de pol铆ticas de fomento a la investigaci贸n, preservaci贸n del patrimonio, identidad cultural y patrimonio hist贸rico jesuita en el Per煤. Esta sesi贸n contar谩 con la presencia de Ram贸n Mujica, Director de la Biblioteca Nacional del Per煤; Alberto Martorell, Presidente de ICOMOS-Per煤; Ricardo Kusonoki, Curador asociado de Arte Colonial de MALI, entre otros personas asociados a la historia y cultura en el pa铆s.
  • Imagen
    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) Del 16 al 20 de Marzo el P. Fernando Roca SJ asisti贸 como invitado a la Conferencia 鈥淕lobal Climate Change: Economic Challenges and Solutions鈥 en la Universidad Loyola de Chicago. El P. Roca fue encargado de dar inici贸 a la Conferencia con una oraci贸n ecum茅nica. La Universidad Loyola de Chicago es la cuarta Universidad 鈥渧erde鈥 de los EE.UU., y la 煤nica certificada para producir BioDiesel a partir de las grasas de las cafeter铆as: con el BioDiesel mueven los 贸mnibus que transportan a los alumnos. El Instituto de Sostenibilidad Ambiental de la Universidad, dirigido por la Dra. Nancy Tuchman, con el apoyo del Equipo Jesuita de la Universidad, est谩 logrando no solamente cambiar paulatinamente la infraestructura del campus en edificios sostenibles y amigables con el ambiente (LEED), sino adem谩s involucrar a la comunidad estudiantil en esta tarea. La Universidad recicla sus desechos, trata las aguas usadas y produce cierta cantidad de legumbres org谩nicas que luego son vendidas a las cafeter铆as.
  • Imagen
    (Si desea leer el art铆culo completo, haga click en el t铆tulo) La vida de los primeros cristianos est谩 llena de una alegr铆a rebosante, porque saben que est谩n haciendo, en cada momento de su d铆a, lo que el Se帽or quiere de ellos.Su alegr铆a no depende del estado de 谩nimo, ni de la salud, ni de ninguna otra causa humana, sino de la cercan铆a de Dios, que es el motivo de su gozo profundo e incomparable. Su alegr铆a es capaz de subsistir en medio de todas las pruebas, incluso en los momentos m谩s duros y oscuros, como la persecuci贸n y el martirio. Adem谩s su alegr铆a es contagiosa: transmitirla es el tesoro m谩s valioso que pueden dar a los que les rodean. Muchas personas encontraron y encuentran a Dios viendo la alegr铆a de los cristianos. "Una persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. En cambio, el triste tiende a obrar el mal" (HERMAS, 鈥淓L PASTOR鈥, Siglo II) 1. (En su libro 鈥淓l Pastor鈥, Hermas 鈥揾ermano del papa P铆o I- en la mitad del siglo II da una serie de recomendaciones a los cristianos referentes a la importancia de evitar la tristeza y estar alegres鈥) Arranca, pues, de ti la tristeza y no atribules al Esp铆ritu Santo que mora en ti, no sea que supliques a Dios en contra tuya y se aparte de ti. Porque el esp铆ritu de Dios, que fue infundido en esa carne tuya, no soporta la tristeza ni la angustia. (HERMAS, 鈥淓l Pastor鈥, Mandamientos, 10, 2-4) 2. Rev铆stete, pues, de la alegr铆a, que halla siempre gracia delante de Dios y le es acepta, y ten en ella tus delicias. Porque todo hombre alegre obra el bien y piensa en el bien y desprecia la tristeza. En cambio, el hombre triste se porta mal en todo momento. Y lo primero en que se porta mal es en que contrista al Esp铆ritu Santo, que le fue dado alegre al hombre. En segundo lugar, comete una iniquidad, por no dirigir s煤plicas a Dios ni alabarle; y, en efecto, jam谩s la s煤plica del hombre triste tiene virtud para subir al altar de Dios. (HERMAS, 鈥淓l Pastor鈥, Mandamientos, 10, 2-4) 3. Los santos, mientras viv铆an en este mundo, estaban siempre alegres, como si siempre estuvieran celebrando la Pascua. (SAN ATANASIO, Carta 14, 1-2) 4. Siempre estar谩s gozoso y contento, si en todos los momentos diriges a Dios tu vida, y si la esperanza del premio suaviza y alivia las penalidades de este mundo. (SAN BASILIO MAGNO, Homil铆a sobre la alegr铆a, 25) 5. "Quien practique la misericordia - dice el Ap贸stol -, que lo haga con alegr铆a": esta prontitud y diligencia duplicar谩n el premio de tu d谩diva. Pues lo que se ofrece de mala gana y por fuerza no resulta en modo alguno agradable ni hermoso. (SAN GREGORIO NACIANCENO, Disertaci贸n sobre amor a los pobres, 14) 6. Como acab谩is de escuchar en la lectura de hoy, amados hermanos, la misericordia divina, para bien de nuestras almas, nos llama a los goces de la felicidad eterna, mediante aquellas palabras del Ap贸stol: Estad siempre alegres en el Se帽or. Las alegr铆as de este mundo conducen a la tristeza eterna, en cambio, las alegr铆as que son seg煤n la voluntad de Dios durar谩n siempre y conducir谩n a los goces eternos a quienes en ellas perseveren. Por ello, a帽ade el Ap贸stol: Os lo repito, estad alegres. Se nos exhorta a que nuestra alegr铆a, seg煤n Dios y seg煤n el cumplimiento de sus mandatos, se acreciente cada d铆a m谩s y m谩s, pues cuanto m谩s nos esforcemos en este mundo por vivir entregados al cumplimiento de los mandatos divinos, tanto m谩s felices seremos en la otra vida y tanto mayor ser谩 nuestra gloria ante Dios. (SAN AMBROSIO, Tratado sobre la carta a los Filipenses, 1) 7. Los seguidores de Cristo viven contentos y alegres y se glor铆an de su pobreza m谩s que los reyes de su diadema. (SAN JUAN CRIS脫STOMO, Homil铆a sobre San Mateo, 38) 8. En la tierra hasta la alegr铆a suele parar en tristeza; pero para quien vive seg煤n Cristo, incluso las penas se truecan en gozo. (SAN JUAN CRIS脫STOMO, Homil铆a sobre San Mateo, 18) 9. Si tenemos fija la mirada en las cosas de la eternidad, y estamos persuadidos de que todo lo de este mundo pasa y termina, viviremos siempre contentos y permaneceremos inquebrantables en nuestro entusiasmo hasta el fin. Ni nos abatir谩 el infortunio, ni nos llenar谩 de soberbia la prosperidad, porque consideraremos ambas cosas como caducas y transitorias. (CASIANO, Instituciones, 9) 10. El gozo en el Se帽or debe ir creciendo continuamente, mientras que el gozo en el mundo debe ir disminuyendo hasta extinguirse. Esto no debe entenderse en el sentido de que no debamos alegrarnos mientras estemos en el mundo, sino que es una exhortaci贸n a que, aun viviendo en el mundo, nos alegremos ya en el Se帽or. (SAN AGUST脥N, Serm贸n 171, 1) 11. Entonces ser谩 la alegr铆a plena y perfecta, entonces el gozo completo, cuando ya no tendremos por alimento la leche de la esperanza, sino el manjar s贸lido de la posesi贸n. Con todo, tambi茅n ahora, antes de que esta posesi贸n llegue a nosotros, antes de que nosotros lleguemos a esta posesi贸n, podemos alegrarnos ya con el Se帽or. Pues no es poca la alegr铆a de la esperanza, que ha de convertirse luego en posesi贸n. (SAN AGUST脥N, Serm贸n 21, 1) 12. Porque no hay nada m谩s infeliz que la felicidad de los que pecan. (SAN AGUST脥N, De la vida feliz, 10) 13. Eso fueron los primeros cristianos, y eso hemos de ser los cristianos de hoy: sembradores de paz y de alegr铆a, de la paz y de la alegr铆a que Jes煤s nos ha tra铆do. (SAN JOSEMAR脥A ESCRIV脕, Es Cristo que pasa, 30) Del libro: ORAR CON LOS PRIMEROS CRISTIANOS Gabriel Larrauri (Ed. Planeta)
  • Imagen
    (Para leer la noticia completa, hacer click en el t铆tulo) El D铆a Mundial de la CVX fue celebrada por sus miembros peruanos en Lima el mi茅rcoles 30 de marzo, y en Arequipa el domingo 3 de abril como parte de las actividades pastorales del a帽o. La comunidad CVX Arequipa celebr贸 la Misa de acci贸n de gracias en la Iglesia de la Compa帽铆a, presidida por el P. Carlos Rodr铆guez Arana SJ, quien record贸 que 鈥渓a misi贸n de la Comunidad, es la de ser evangelizadora, desde la espiritualidad ignaciana que nos invita a ser disc铆pulos de Jes煤s. Es nuestra manera de vivir el cristianismo desde la experiencia de fe hecha testimonio鈥. Por su lado la comunidad CVX Lima particip贸 de la Eucarist铆a en la Parroquia de Nuestra Se帽ora de F谩tima, celebrada por el P. Jos茅 Luis Gordillo SJ.
  • Imagen
    (Si desea leer la noticia completa, haga click en el t铆tulo) El P. Nuno Gon莽alves da Silva SJ (POR), ha sido nombrado por el Papa Francisco como nuevo Rector de la Universidad Gregoriana. El P. Gon莽alves naci贸 en 1958, ingreso en la Compa帽铆a en 1975 y fue ordenado en 1986. Ha sido Provincial de Portugal, y desde 2011 ha venido ense帽ando en la Facultad de Historia y Bienes Culturales de la Iglesia, donde ha sido tambi茅n Decano de 2012. Tomar谩 posesi贸n de su cargo el d铆a 1 de septiembre de 2016.
  • Nos han anunciado del Arzobispado de Lima que, en nuestra parroquia, la Puerta de la Misericordia ser谩 abierta por el Se帽or Cardenal Juan Luis Cipriani en la misa del domingo 24 de enero a las 12.30 del mediod铆a.

  • Laudato si鈥, mi鈥 Signore禄 鈥 芦Alabado seas, mi Se帽or禄, cantaba san Francisco de As铆s. En ese hermoso c谩ntico nos recordaba que nuestra casa com煤n es tambi茅n como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: 芦Alabado seas, mi Se帽or, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

Simpatizantes

Calendario de eventos

S M T W T F S
27 28 29 30 31 1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
Calendario de eventos
Avenida Armendáriz 350, Miraflores, Lima-Perú
Correo electrónico: nsdefatima@terra.com.pe